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Aunque no lo crea, el Fair Play Financiero se cumple y va a salvar a muchos equipos

En 2010, la UEFA, cansada del despilfarro de los grandes clubes y sus deudas millonarias, impuso un instrumento de control económico, el Fair Play Financiero. Un código que estableció como norma que los clubes europeos tendrían un límite de gasto, que se ha establecido finalmente en 100 millones de euros más de lo que ingresan cada temporada. Por tanto, los clubes deben equilibrar sus gastos (transferencias y salarios) con los ingresos, que llegan de los derechos de televisión y entradas, más los ingresos recaudados por sus departamentos comerciales.

El Fair Play Financiero se ha ido endureciendo desde su aprobación por el Comité Ejecutivo de la UEFA en 2010 y añadiendo, como en 2018, normas para el control de la deuda de los clubes —ya que el anterior Fair Play Financiero controlaba solo el déficit— y la obligación de los clubes de publicar en su web sus presupuestos o balances. La violación del Fair Play Financiero no implica automáticamente la exclusión de competiciones europeas, aunque sea la más importante de las sanciones. El castigo toma en cuenta diversos factores y establece diferentes medidas disciplinarias: advertencia, amonestación, multa, deducción de puntos, retención de los ingresos obtenidos en competiciones UEFA, prohibición de registrar y fichar nuevos jugadores, descalificaciones y retirada de títulos y campeonatos.

Sterling y De Bruyne, dos de los fichajes más caros de la historia del Manchester City. (Reuters)Sterling y De Bruyne, dos de los fichajes más caros de la historia del Manchester City. (Reuters)Sterling y De Bruyne, dos de los fichajes más caros de la historia del Manchester City. (Reuters)

Los clubes que están en el ojo del huracán son los gobernados por grandes fondos de inversión árabes como Paris Saint-Germain o Manchester City, que hacen caso omiso a las medidas del Fair Play Financiero. En 2014, fueron sancionados con multas de 60 millones de euros y la limitación para inscribir jugadores. Y hace unos meses el City era excluido de las competiciones europeas en las temporadas 2020-21 y 2021-22 por inflar sus ingresos de patrocinio, algo que se conoció a raíz de las filtraciones de la revista alemana ‘Der Spiegel’ en noviembre de 2018. Este medio desveló correos electrónicos y documentos que mostraban que el propietario del Manchester City, miembro de la familia real de Abu Dabi, financiaba el patrocinio anual de la camiseta (67,5 millones de libras), el estadio y la academia del club mediante su aerolínea Etihad. Y eso provocó que se abriera una investigación que concluyó con la sanción de 30 millones y dos temporadas sin jugar en Europa, sanción que finalmente revocó el TAS, advirtiendo que el City nunca ocultó los “fondos de capital” ni los “ingresos de los patrocinadores”.

Un desenlace que provocó el desengaño de muchos con el Fair Play Financiero al que calificaron de “milonga”, “bacalada” y “cortina de humo”. Lo cierto es que, entre 2012 y 2016, el City había hecho un desembolso de 700 millones de euros en 30 fichajes y tan solo había ingresado 200 por la venta de futbolistas. En 2019 UEFA dio un plazo de dos años a los clubes para corregir las desviaciones de gasto y será el verano de 2021 cuando los clubes tengan que cumplir minuciosamente esos nuevos requisitos de control. Algo que les da un margen de maniobra de una temporada más, aunque algunos como los clubes españoles ya lo cumplan por las fuertes exigencias del control financiero de LaLiga.

“Se habían producido disparates, con pérdidas apabullantes. Había un paquete desorbitado de deuda con Hacienda, proveedores, suministros…”

Para el economista José María Gay de Liébana, “el tema del control con el Fair Play Financiero en España creo que se ha hecho bastante bien. LaLiga y el CSD han sido exigentes con los clubes y se han trabajado bien conceptos claves como la centralización de los derechos televisivos, algo determinante para enderezar las cuentas del fútbol. Convenía al fútbol español esta dureza porque se habían producido disparates, con pérdidas apabullantes. Había un paquete de deuda desorbitado con Hacienda, proveedores, suministros… Actualmente, atravesamos una dinámica positiva en ese sentido y eso a veces provoca algo de relajamiento. Los descuadres los clubes grandes como Real Madrid o Barcelona los ajustan con la venta de un jugador, pero en el fútbol modesto esas desviaciones comportan un problema estructural importante”.

Para el profesor, “está claro que la Premier va por libre en esto. Y lo hace porque puede. Genera mucho dinero y detrás de los clubes hay capitales importantes que han conseguido estabilizar el flujo de ingresos. Nadie tiene la capacidad de ingresos de la Premier. Tiene una estructura financiera mucho mayor que la de LaLiga, trabaja en un mercado internacional y nacional que mueve infinitamente más dinero y posee una audiencia mucho mayor, porque entre otras cosas tiene una gran proyección en Estados Unidos. Tiene firmados acuerdos comerciales y patrocinadores de entidad internacional y esos ingresos son los que explican el gasto en fichajes y las cantidades que pagan equipos grandes y no tan grandes”.

José María Gay de Liébana, en una imagen de archivo. (EFE)José María Gay de Liébana, en una imagen de archivo. (EFE)José María Gay de Liébana, en una imagen de archivo. (EFE)

Marc Merchén, director de 2Playbook, una comunidad de profesionales de la industria del deporte, coincide en el diagnóstico favorable sobre la herramienta de control del fútbol: “En el tema del Fair Play Financiero, España va por delante del resto porque LaLiga es la única que impone un control a priori sobre los presupuestos. LaLiga está haciendo dieta este año y eso le valdrá para dentro de una o dos temporadas. Sabe que en un par de años habrá clubes en Europa desequilibrados y los españoles competirán en el mercado desde la estabilidad que les da ese control financiero que están ‘sufriendo’ ahora. La UEFA ha dado dos años para completar esa transición de gasto, con lo cual estamos viendo que en Europa aún hay manga ancha todavía. Y el foco sigue estando en el City. El desembolso del Chelsea se justifica por los 160 millones de euros que ingresaron por Hazard y porque no habían podido gastárselos al estar sancionados”.

Alberto Ramírez

Merchén añade que “en nuestra Liga todos están muy concienciados en hacer los ajustes, pero no todos saben cómo hacerlo. El problema en el mercado, a día de hoy, radica en que no hay un club grande que fiche y comience a mover la rueda. No hay operación de arrancada que genere una inercia en el mercado para el resto. Además, ahora nadie quiere la carta de libertad porque en la actual situación, los jugadores prefieren no jugar pero asegurarse el cobro de los contratos firmados. Y los clubes se encuentran bloqueados porque no pueden dar salida a jugadores y no pueden fichar”.

Gay de Liébana hace un análisis del mercado internacional y de la situación actual agravada por la crisis de la pandemia del covid: “Para mi Italia atraviesa una situación de derrumbe, pero por su idiosincrasia saben ir sobreviviendo con soluciones creativas, con cambios accionariales, fichando barato a estrellas en la recta final de su carrera… El problema es que la previsión es que el PIB caiga un 10% en Italia y eso les va a repercutir. ¡Y ojo que el nuestro en España no va a andar mejor! En Francia se ha disparatado todo con el PSG, pero el resto de clubes mantiene una línea adecuada de control porque su Liga y sus instituciones ejercen una observancia férrea. Y, por último, Alemania come aparte. Tienen en un lugar muy destacado de gasto a Bayern y Borussia, pero presentan esa cultura germana que es más ponderada y mesurada con una economía sostenible de todos los clubes”.

El director de 2Playbook se aventura a lanzar un pronóstico en su análisis del escenario a un año de la entrada en vigor de las nuevas medidas de gasto de UEFA: “En el ámbito de Fair Play Financiero, ingleses e italianos gastan mucho y lo acabarán pagando seguro. No tienen control por parte de su liga por perder dinero y la UEFA les ha dado un tiempo de ajuste que les permitirá perder dinero aún esta temporada. Tienen un control menor y más margen para perder dinero. Pero salvo los casos de Chelsea, por la sanción, y City, creo que no hay grandes locuras en el mercado. Aquí en España ya sufrimos la crisis de 2008 con los concursos de acreedores y la gente no quiere volver a vivir aquello. Los directores deportivos ahora tienen nociones económicas y saben a qué jugador pueden acceder y cuáles están fuera de su mercado. El problema es resolver el caos deportivo y económico de Segunda B y Tercera. Eso sí lo veo realmente complicado”.

Zidane observa a Odegaard, la gran incorporación para el Madrid, tras recuperarlo de su cesión. (EFE)Zidane observa a Odegaard, la gran incorporación para el Madrid, tras recuperarlo de su cesión. (EFE)Zidane observa a Odegaard, la gran incorporación para el Madrid, tras recuperarlo de su cesión. (EFE)

Ese melón, el de la Segunda B y Tercera, es cosa de la Federación, que trabaja para implementar una fórmula de control económica inexistente. Mientras todo esto ocurre, las expectativas de Gay de Liébana no son halagüeñas para el fútbol ni para la economía española a corto plazo: “Estamos atravesando por una etapa de miedo que va a durar hasta principio de 2023. La caída del ‘ticketing’ es un elemento clave, especialmente para los grandes clubes, que no cubren gastos con los ingresos de los derechos de televisión y patrocinio. El ‘Matchday’ resulta capital para ellos y ahora ese tema lo tienen que replantear: los socios se van a mantener igual con algunos ajustes de cuotas, los abonados con algún detalle… Pero se pierde el dinero de las entradas, los taquillazos en los partidos grandes que dejan mucho dinero en las arcas. Esta temporada lo veo mal. Las previsiones de la OCD son a la baja y son especialmente preocupantes en lo referente a espectáculos masivos y de ocio. Va a ser un año fastidiado en cuanto a números. Los datos del Banco de España indican una caída del consumo privado elevado y eso trasciende al fútbol. A futuro no sé, pero el presente es preocupante. La prueba es que no hay mercado, se están produciendo trueques, cesiones… La Liga tenderá a neutralizar la temporada pasada y a sacar adelante esta cómo pueda. Atravesamos un momento crucial y el Fair Play Financiero probablemente habrá salvado la existencia de muchos clubes que han logrado una estabilidad que le permitirá superar esta crisis”.

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