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Benito Floro: “¿La bronca de Lleida? Me sobró la explicación que me dio Robinson”

“Con el pito nos los follamos”. Aunque se le recuerde por esta frase, la trayectoria de Benito Floro (Gijón, 1952) fue mucho más. Pronunció esas palabras en el partido que Lleida y Madrid disputaron en 1994 (2-1). La derrota madridista, sumada a la grabación que Canal+ hizo de la charla que dio en el descanso, desembocó en su destitución.

Floro no llegó y besó el santo. Su carrera transcurrió por carreteras secundarias. Empezó en Regional hasta que llegó a Segunda B. En esa categoría cogió al Albacete y lo dejó a un punto de la UEFA. Tan grande fue el fenómeno que generó alrededor del equipo que lo apodaron ‘El Queso Mecánico’ y todavía es recordado en La Mancha.

Regresó al Albacete, pero la segunda parte le dio la razón al refrán. Luego tuvo tiempo para entrenar a Riquelme en un Villarreal que estaba emergiendo. Tras pasar por Canadá o Costa Rica, aún no está jubilado. Está a la espera de que cuaje alguna propuesta.

Pregunta: Vayamos al principio. ¿Cómo nació su interés por el fútbol?

Respuesta: Cuando era pequeño, jugando en jardines, aceras y patios del colegio.

P: Su carrera como técnico comenzó en 1978. ¿Fue antes jugador o sólo le interesó el banquillo?

R: Fui jugador hasta los 27 años. Tuve que dejarlo por unos problemas en los oídos y el equilibrio.

P: ¿Hasta qué categoría llegó?

R: Desde abajo hasta Tercera, cuando no había Segunda B.

P: Se dice que es necesario haber sido jugador para entrenar. ¿Usted qué piensa?

R: Que no y que sí No se debe generalizar.

P: ¿Cómo fue ese camino hasta llegar a la élite?

R: Analizando el fútbol, sus acciones colectivas, las esencias de ellas y sus principios. Y mostrando a los jugadores cómo deben hacerse y entrenándolas. Tanto en ataque como en defensa.

Benito Floro, junto a Ramón Mendoza y Radomir Antic. Benito Floro, junto a Ramón Mendoza y Radomir Antic. Benito Floro, junto a Ramón Mendoza y Radomir Antic.

P: Usted era entrenador en Segunda B antes de formar ‘El Queso Mecánico’. ¿Cómo nació esa simbiosis especial con Albacete?

R: Subimos al Alzira, pero no lo dirigí en esa categoría. Sí al Villarreal y al Olympic de Xátiva, en el que fundamenté la mayoría de directrices que hay que seguir en todos los sentidos. De hecho, estuvo 20 minutos en Segunda en el último partido contra el Albacete.

P: De Albacete dicen “caga y vete”. ¿Le costó adaptarse a la ciudad?

R: No, todo fue muy positivo desde el principio.

P: Usted cogió al equipo en Segunda B. ¿El objetivo desde un primer momento era llegar a Primera?

R: No, el objetivo era luchar por llegar al final de temporada con opciones de subir a Segunda.

P: Usted fue el artífice de aquel equipo, aunque también tuvo grandes jugadores como Zalazar, Conejo, Catali…

R: No, fui el responsable técnico del equipo. Yo le proponía al presidente lo que debíamos hacer para ser más competitivos. Además, apoyaba a todos mis compañeros y jugadores para que, con buen juego, luchásemos para conseguir metas.

“Nos faltó experiencia en el campo y los despachos para llegar a la UEFA”

P: Aquel equipo se quedó a un punto de la UEFA. ¿Qué le faltó para jugar competiciones europeas?

R: Un poco de experiencia en el campo y en los despachos.

P: ¿Cree que antes del Súperdepor ustedes fueron el segundo equipo de muchos aficionados?

R: Es posible, por simpatía.

P: Usted incorporó los psicólogos al equipo. ¿Por qué lo hizo?

R: Porque en las diferentes escuelas de entrenadores la psicología era una asignatura. Yo no fui el pionero, fue el Sporting. Jesús (DEP) como psicólogo del primer equipo, su esposa Rosana en el fútbol base y Vicente Miera como entrenador

P: También incluyó las jugadas de estrategia. ¿Por qué estaba tan pendiente de esos detalles?

R: Porque la responsabilidad de que el equipo sepa jugar bien en un córner, un golpe franco, un saque de banda, un penalti es del entrenador. Tanto ofensiva como defensivamente.

P: En 1992 llegó al Madrid. ¿Con qué equipo se encontró?

R: Un equipo que pasó de unos años muy buenos a la tristeza de perder la Liga en el último partido.

P: ¿Cómo recibió el vestuario del Madrid sus métodos? ¿Fueron reacios los jugadores?

R: No, actuaron con buena profesionalidad.

Floro, en su etapa como seleccionador de Canadá. (EFE)Floro, en su etapa como seleccionador de Canadá. (EFE) Floro, en su etapa como seleccionador de Canadá. (EFE)

P: Eran los años del plomo y Madrid era normalmente objetivo terrorista. ¿Cómo era aquella ciudad en los 90?

R: Se vivía con preocupación. Pero, a la vez, con valentía y con confianza en los cuerpos de seguridad del Estado.

P: ¿Estaba aquel vestuario acomplejado tras dos años sin ganar la Liga y los fiascos de la Copa de Europa?

R: No acomplejado, pero sí falto de ánimos y cohesión.

P: En aquel equipo estaba La Quinta. ¿Qué recuerdos tiene de ellos?

R: Estaban tres al principio y pronto se sumó Martín Vázquez. Los recuerdo bien. El peso de superar la exigencia por la etapa anterior y esa falta de cohesión, junto a la guerra de los medios para ver quién se hacía con el favor de los jugadores, mediando las convocatorias de la Selección… No fue fácil solventar todo eso.

P: ¿Quién fue el mejor de La Quinta?

R: Todos lo fueron.

“La Guerra de los Balcanes pesó mucho en el ánimo de Prosinecki”

P: También estaba Prosinecki, un jugador excéntrico. ¿Qué le faltó para triunfar en el Madrid?

R: Prosinecki no era excéntrico. Era un futbolista buenísimo, además de una excelente persona La Guerra de los Balcanes pesó mucho en su ánimo. Aun así, siempre se prestaba recibir el balón del compañero que lo llevase. Nos juntamos años después en Austria: él dirigiendo a una selección y yo a la de Canadá. Nos dimos un abrazo grande.

P: El portero era Paco Buyo, que para algunos estaba sobrevalorado…

R: Paco ha sido un portero muy competitivo. Era rápido, ágil, con buen golpeo de balón y anticipación.

P: Aquel año ustedes perdieron la Liga en Tenerife. ¿Todavía tiene pesadillas con aquella tarde?

R: Tengo claro lo que sucedió en la que yo dirigí. No tengo pesadillas ni rencor. Hay que entender los vectores de la competición.

P: Antes habían sido eliminados en cuartos de la UEFA por el PSG. Ganaron 3-1 en Madrid, pero perdieron 4-1 en París. ¿Qué pasó aquel día?

R: Aquella noche nos faltó ese componente del fútbol que siempre está presente: el acierto o la suerte.

P: El presidente era Ramón Mendoza. ¿Cómo lo recuerda?

R: Un hombre positivo, luchador y con mucho desparpajo. Su fuerte eran las relaciones. La lucha de los dos medios que manejaban el fútbol le amargaron su presidencia.

Floro, en un entrenamiento. (Reuters)Floro, en un entrenamiento. (Reuters) Floro, en un entrenamiento. (Reuters)

P: Y el vicepresidente Lorenzo Sanz, tristemente fallecido por covid. ¿Cómo era?

R: Una persona educada, con una familia fenomenal en la que sus dos hijos jugaban en el Castilla. Eran buenos compañeros sin subirse a la parra. Sentí su muerte.

P: ¿Qué les dice a los que opinan que en el Madrid los futbolistas juegan solos?

R: Respeto todas las opiniones, por lo que no les digo nada al respecto.

P: Usted fue destituido tras la famosa bronca de Lleida. ¿Cree que la grabación de la Canal+ fue la puntilla que determinó su despido?

R: De ese asunto he dejado de hablar y recordar. Me sobró la explicación que me dio Michael Robinson.

P: ¿Qué explicación le dio Robinson?

R: Que fue él el que decidió publicar el audio. Para él era pura arenga del fútbol, de las que hacen vibrar. Yo tenía, y tengo, la certeza de quién lo buscó y lo publicitó. Por respeto a él, lo admití. Michael no era mi amigo, pero vino a Albacete a charla conmigo. Estuvimos charlando unas horas con discrepancias y acuerdos. Nos respetábamos y merecía la pena que creyera en él.

“Me fui porque no era el Albacete que construimos antes”

P: Luego usted regresó al Albacete y el año siguiente se marchó. ¿No pensó en no volver por lo alto que había dejado el pabellón?

R: Renuncié al cargo porque no era el Albacete que construimos años antes.

P: Usted le dio la razón al refrán porque su segunda parte en Albacete no fue buena…

R: Totalmente. Pero fue por una fuerte presión desde los diferentes estamentos.

P: ¿Qué tipo de presión de los estamentos?

R: Es agua pasada que no mueve molinos.

P: Su última gran etapa fue en Villarreal, que ya estaba creando un gran equipo. Usted vivió en primera persona el germen de lo que es ahora el club…

R: Oírle a persona amiga de Llaneza decir que para él habrá un antes y un después de mi trabajo en el Villarreal es motivo de alegría. Fernando y él son los que pusieron en marcha todo lo que ahora es el club.

P: En su segundo año llegó Riquelme. ¿Cómo era?

R: Román ha sido un jugador de auténtica élite. Como persona, más alegre de lo que aparenta.

P: Dicen que ha sido el último enganche puro. ¿Lo cree así?

R: No sólo era un jugador extraordinario, también un pillo robando balones. Recuerdo que le dije que debía jugar como cuando jugaba con sus amigos en Argentina: robando balones y chutando todo. Llegué en varios partidos a contabilizar sus robos de balón y su cantidad asombraría a los que decían que jugaba andando. Fue un excelente jugador de élite.

Floro, como seleccionador de Canadá. (Reuters)Floro, como seleccionador de Canadá. (Reuters) Floro, como seleccionador de Canadá. (Reuters)

P: Usted dimitió en Villarreal. ¿Cuáles fueron las razones?

R: La desunión que originaron unos jugadores por no sentirse titulares. Ellos mermaron la trayectoria del equipo. Les anticipé que o cambiaban de actitud o me iría a casa. Esa actitud negativa se trasladaba a entrenamientos y partidos.

P: ¿Qué jugadores fueron?

R: Es lo mismo que en Albacete: agua pasada que no mueve molinos.

P: ¿Qué tal con el presidente Fernando Roig?

R: Muy bien. Es un presidente muy sensato y cumplidor, exigente porque él es el primero en exigirse.

P: Dos años después usted fue director deportivo del Madrid, en el último año de la primera etapa de Florentino. ¿Cuáles son las diferencias con el puesto de entrenador?

R: El director deportivo es el forma la plantilla y marca el estilo de juego a desarrollar. El entrenador es el responsable de llevar a buen puerto al equipo en el día a día.

P: ¿Cómo es Florentino Pérez?

R: Un presidente entregado a su club con un grupo de directores muy capacitados y con una atención a los socios extraordinaria.

P: Vayamos ahora a la actualidad. ¿Le pareció oportuna la salida de Zidane del Madrid?

R: No tengo información para opinar de ese asunto.

Benito Floro. (EFE)Benito Floro. (EFE) Benito Floro. (EFE)

P: ¿Acierta Ancelotti regresando al Madrid?

R: Sin lugar a dudas.

P: ¿Por qué?

R: Porque es el Real Madrid. También porque es un excelente entrenador para el club, en lo técnico. Y en su estilo y con su personalidad positiva.

P: ¿Vestirá Mbappé de blanco este verano?

R: Es un futbolista muy bueno. Su velocidad y rapidez son demoledoras.

P: ¿Está el fútbol español en un callejón sin salida tras la salida de Messi?

R: Messi es un excelente jugador, pero no veo la relación de la marcha de Messi con que España no tenga salida.

P: ¿No cree que la Liga perderá sin Messi?

R: Cuando sucede algo así hay que pasar página lo antes posible. Ya veremos cómo queda todo. Ahora no es momento de enjuiciar.

P: ¿Cree que esta va a ser la Liga más descafeinada del siglo XXI?

R: No, será buena.

“El mundo del fútbol es el que más hace para el nacimiento de los dioses”

P: ¿Por qué cree que la Liga será buena a pesar de no contar con los mejores jugadores?

R: Porque los buenos jugadores (supongo que se refiere a los dioses del olimpo) necesitan a sus compañeros para poder triunfar en los partidos. Esos compañeros tienen buena calidad y defienden mucho mejor que ellos. Aunque el mundo del fútbol no lo considera, el juego defensivo es el que más hace para el nacimiento de los dioses.

P: ¿Qué opinión le merece el acuerdo de LaLiga con CVC?

R: No sé, no estoy en esos asuntos.

P: Por último, ¿cuándo fue la última vez que le pidieron una foto?

R: No sé.

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