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Benzema contrarresta a Luis Suárez: el derbi, con polémica, no tiene dueño (1-1)

Tablas en un derbi que reivindica la importancia del goleador. Luis Suárez hizo el tanto del Atlético de Madrid y Benzema, que regresaba tras una lesión, igualó en los minutos finales del encuentro. El Atleti acariciaba la victoria, tenía al Madrid contra las cuerdas, eliminado de la Liga, había hecho un mejor primer tiempo que los blancos y Courtois fue determinante con sus paradas en el inicio del segundo periodo. Pero volvió a encontrarse a un Madrid que tiró del manual de la supervivencia, que tuvo que sacar el carácter y la clase de Benzema para no caerse de la pelea por este campeonato que tanto el Madrid como el Barça le van a exigir al Atleti hasta el final.

El derbi deja una acción para la polémica que va a generar mucho ruido. Una mano de Felipe que el árbitro, Hernández Hernández, interpretó que no era penalti. No la vio como intencionada después de que el VAR le llamara para que fuera revisada en el monitor. Con esta jugada ponen el grito en el cielo en el Real Madrid, que ya había mostrado su recelo durante la semana con la designación del colegiado canario.

Es una de las tantas manos en las que sigue sin quedar claro cuál es el criterio arbitral cuando está despegada del cuerpo. Y la de Felipe no estaba pegada. Al principio de temporada se pitaban todas. El criterio ya es muy diverso y produce confusión. En esta ocasión, el que se siente perjudicado es el Real Madrid. El balón, desviado por Felipe, caía para el remate de Casemiro. “Nosotros entendemos que es penalti. No hemos tenido suerte con Hernández Hernández, de nuevo”, dijo Emilio Burragueño en Movistar.

Ulises Sánchez-Flor

El derbi empezó con dos equipos fríos que estaban más preocupados por no tener grietas defensivas que arriesgar yéndose para el ataque y se fue al descanso calentito con la jugada de la polémica en el área del Atleti. La decisión de Hernández Hernández de no señalar como penalti la mano de Felipe desató la tensión. Lucas Vázquez y Koke, entre los reproches, tuvieron un pequeño rifirrafe cuando entraban en el túnel de vestuarios. En el césped no habían pasado grandes cosas que destacar. Fue un primer periodo de pocas ocasiones y más dominio de los de Simeone. El Atleti tuvo dos disparos a la portería de Courtois, ambos de Luis Suárez, y acertó en uno. El Madrid tan solo generó un disparo de Casemiro desde fuera del área que rechazó Oblak. En el juego era superior el equipo del Cholo, con más posesión, seguridad, precisión y decisión para gestionar el ritmo que le convenía.

La potencia de Marcos Llorente

No salió bien el Madrid al partido, a pesar de tener en el once a Benzema y Rodrygo, que acompañaron a Marco Asensio en la delantera. El equipo blanco entró a esperar en su campo, sin una buena presión y la idea de estar juntitos para salir al contraataque. Le dio la pelota y la iniciativa al Atleti. No estaba pasando nada interesante en el inicio, daba la sensación de que los dos equipos irían a un partido largo, a no cometer errores y en una estirada del Madrid llegó la jugada del gol de los rojiblancos. Marcos Llorente ganó un balón dividido, superó a Nacho, se fue a campo abierto al ataque y filtró el balón a Luis Suárez. El uruguayo ganó la espalda a Varane y definió magistralmente ante la salida de Courtois. Con el exterior cruzó la pelota en el 14′. Un golazo de un especialista del gol.

La reacción del Real Madrid fue pobre. No hacían fluir el juego Kroos y Modric, tampoco encontraban Rodrygo y Marco Asensio la manera de generar peligro por las bandas. Benzema estaba desconectado. Los centros al área eran el único recurso para generar peligro. Algún disparo lejano de Kroos y Casemiro y poquito más. El juego ofensivo del Madrid, más obligado, no hacía sufrir a los rojiblancos, con poca profundidad y eficacia para finalizar las jugadas. Los de Simeone estaban cómodos. Hasta que se calentó el derbi en un saque de esquina, en el 39′, con la mano de Felipe. No era intencionada para Hernández Hernandez.

Albert Ortega

La salida en el segundo tiempo mostró la mejor cara del Atleti. Más agresivo, incisivo y con la ambición de hacer el segundo gol. Lo tuvo, primero, Carrasco. Después Luis Suárez. Courtois, en las dos acciones, evitó el tanto. El belga mantenía a su equipo en un partido que empezaba a romperse. Simeone quitó del campo a Lemar y metió a Saúl. Con algo más de media hora por delante, el Atlético de Madrid subió la velocidad de sus acciones con la energía y potencia en las carreras de Marcos Llorente. Los rojiblancos amenazaban con Carrasco y Llorente por las bandas. La reacción de Zidane fue la de quitar a Rodrygo y Asensio, ambos inofensivos, y meter a Vinicius y Fede Valverde. El Atleti pasaba por su mejor momento del partido. Intenso, vertical, profundo llegaba con facilidad al área de Courtois. Correa tuvo una clara ocasión para hacer el segundo. Remató al aire. Luis Suárez era un permanente incordio. El Atleti perdonó.

Zidane dio la orden de arriesgar. Irse arriba y el Atleti replegó líneas para hacerse sólido. Simeone metió en el campo a Joao Félix por Carrasco, en el 64’, para tener piernas más frescas con las que atacar los espacios que dejaban los blancos cada vez más lanzados a por el gol del empate. El control de la pelota ya era del Real Madrid, pero las ocasiones no llegaban y, una vez más, el recurso de disparar desde fuera del área. Vinicius y Fede Valverde lo intentaron con más brío que precisión. Era muy difícil sorprender a Oblak desde tan lejos.

Los dos equipos empezaban a dar síntomas de cansancio. Benzema estuvo impreciso en un disparo que se fue arriba. El francés tuvo la doble ocasión más clara. Un pase de Vinicius le dejó ante Oblak. El disparo fue al centro, lo desvío el portero. El rechace, ya más forzado, cayó de nuevo en Benzema. También fue desviado por Oblak. El guardameta esloveno pasó a salvar a su equipo con otra acción en un disparo de falta de Benzema. Era el francés el que tenía la llave del gol. Abrió la portería de Oblak, en el 88’, con una combinación con Casemiro. Los dos más insistentes penetraron por el área y el francés definió para equilibrar un derbi que se quedó sin dueño.

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