Economía

Bruselas eleva el crecimiento de la economía española hasta el 5,6% en 2021

Optimismo. Ese es el tono general de las previsiones de invierno de la Comisión Europea. “Puede ser una señal de que nuestras economías se están adaptando a estas circunstancias”, explicaba una fuente europea al hablar de las previsiones “cautamente optimistas” que publicará este miércoles el Ejecutivo comunitario a pesar de que la campaña de vacunación no ha comenzado con el éxito esperado.

Y sí, son optimistas, pero con cautela: como ha adelantado El Economista y ha podido confirmar El Confidencial, los técnicos comunitarios prevén que el producto interior bruto (PIB) español crezca un 5,6% en 2021, un aumento de dos décimas respecto a la previsión de otoño. Un optimismo algo más acentuado se aplica al próximo ejercicio: para 2022, la Comisión Europea prevé un aumento del PIB del 5,3% respecto al 4,8% que proyectaba hace unos meses, medio punto más.

¿Las razones para un optimismo en la foto completa de la economía de la Unión? Una fuente europea explica que, si bien todavía estamos pendientes del despliegue de las vacunas y el efecto que eso tendrá sobre la economía “será crucial”, sí que hay buenas noticias que permiten tener un horizonte algo más despejado: el acuerdo con el Reino Unido en Navidades, la relajación de las tensiones globales gracias a la victoria de Joe Biden en Estados Unidos y la perspectiva del despliegue del Fondo de Recuperación del que España podría obtener hasta 140.000 millones de euros.

Carlos Sánchez

Pero toda previsión en este momento es frágil y cualquier nuevo giro en la pandemia de coronavirus afecta de forma severa a la economía europea. “Toda previsión económica depende de las dinámicas de la pandemia, que depende de esta carrera por el despliegue de las vacunas”, explica una fuente europea al señalar que el asunto se abordará la semana que viene en la reunión que celebrarán los ministros de Finanzas de la Eurozona.

España se beneficia además de un excesivo pesimismo por parte del Ejecutivo comunitario en el pasado ejercicio, cuando previó que el PIB se desplomara hasta el 12,4% aunque finalmente el descalabro se quedó en un 11%. Las cuentas no cuadraban al haber dejado fuera de las cuentas el buen tercer trimestre de la economía española.

Las fuentes consultadas coinciden en que en este momento se camina sobre un terreno poco estable. Los márgenes de error son grandes, y las previsiones que ahora se realizan se diseñan con la idea de una relativa vuelta a la normalidad a finales del año. Una fuente señala que sería “razonable” poder ver una recuperación económica ya más vigorosa a finales de 2021, habiendo logrado vacunar a la mayoría de la población europea y recuperando así de nuevo la práctica totalidad de la actividad económica.

Pero el pesimismo del pasado no ha hecho que la Comisión Europea se acerque mucho más a las perspectivas del Gobierno para este curso. Las previsiones de Bruselas siguen lejos de las del Ejecutivo, que considera que la economía española podría crecer por encima del 7% sin el efecto de las ayudas europeas contra la pandemia, pero cuya versión más optimista sitúa el crecimiento en un 9,8% del PIB, que fue el escenario en el que se basaron los Presupuestos Generales del Estado pero que ya no se defiende con tanto ímpetu. La realidad de la tercera ola ha rebajado esas perspectivas.

Claves para la recuperación española

Para España resultará clave que se cumpla con los objetivos que en su momento marcó la Comisión Europea antes de la crisis con AstraZeneca: que en verano el 70% de la población adulta de la Unión esté vacunada. Porque cuantas más dosis se hayan inyectado, más normal será la campaña turística de verano. Y eso será fundamental para que la economía española vuelva a carburar.

En línea con esa prioridad, el Gobierno apoya los intentos por establecer certificados de vacunación que puedan facilitar los viajes dentro de la Unión Europea con todos los ojos puestos en el verano, una propuesta que, no en vano, proviene del primer ministro griego, Kyriakos Mitsotakis, cuyas constantes vitales económicas están directamente conectadas con el regreso del turismo al país.

Para España habrá otra clave: el despliegue rápido del Fondo de Recuperación. Este mismo miércoles el Parlamento Europeo ha aprobado el reglamento del Mecanismo de Recuperación y Resiliencia, el núcleo duro del Fondo de 750.000 millones de euros. Cuando todos los Estados miembros hayan adoptado la decisión de recursos propios (en este momento solamente lo han hecho seis países y España no está entre ellos) la Comisión Europea podrá acudir a los mercados. El siguiente paso será la llegada de la prefinanciación, que para el caso español será de unos 10.000 millones que, si todo fuera bien, llegarían a finales de la primera mitad del año según fuentes comunitarias.

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