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Carreño calla la boca a Kyrgios después de desquiciar a Djokovic por un milímetro

“Pablo es de los jugadores que no le gustan a Djokovic”, explica ‘Pato’ Clavet horas después de que Carreño haya accedido a las semifinales del US Open. “El otro día, si te fijas, le desquició. Todo el mundo se acuerda del pelotazo que le pagó a la jueza. Pero todo eso fue por un milímetro…”

Clavet, que estuvo una década entre los 50 mejores tenistas del mundo, se refiere a la sucesión de hechos que condujeron a la descalificación del serbio en su partido de octavos contra Pablo Carreño. Djokovic ganaba 5-4 y 0-40. En su primer ‘set-ball’, continúa, “‘Nole’ restó bien, hubo un intercambio de fondo, y Pablo pegó una bola al límite. La cantaron mala. El ‘set’ se había terminado, ya estaban caminando… Y de repente Pablo pidió el ojo de halcón. Djokovic puso carita… Y cuando mostraron la imagen la pelota había entrado por un milímetro”.

Carreño igualó a 40 y después rompió el servicio de Djokovic. 5-5. El número uno del mundo pegó un primer pelotazo, indignado. “Le sacó de sus casillas, por un milímetro”, explica Clavet. Después vino el segundo pelotazo y el consiguiente escándalo. “Si hubiese ganado 6-4 hubiese estado mucho más tranquilo. Le descalificaron por ese milímetro… A Djokovic no le gustan los jugadores de este tipo, Carreño, Ferrer, Bautista, jugadores rocosos, de fondo de pista, sólidos, contra los que tienes que ser verdaderamente mejor, porque ellos siempre van a jugar al 100%. Si está bien, les gana, pero si se relaja pierde. Tiene que esforzarse mucho, porque luchan todas las bolas. Y no le gusta: tiene poco que ganar y mucho que perder”.

Djokovic intenta ayudar a la juez de línea después de golpearla en la garganta. (Efe)Djokovic intenta ayudar a la juez de línea después de golpearla en la garganta. (Efe)Djokovic intenta ayudar a la juez de línea después de golpearla en la garganta. (Efe)

Carreño, gijonés de 29 años, llevaba un tiempo decaído tras haber alcanzado su teórico cénit en 2017: esa temporada alcanzó los cuartos de final en Roland Garros y fue semifinalista en Indian Wells y el US Open (además de número diez del mundo). Hace un año, en agosto de 2019, era el número 69. La espalda ha sido el mayor enemigo del tenista asturiano, hasta el punto de que con 21 años pudo dejar el tenis profesional por una hernia discal. De hecho, el martes por la noche tuvo molestias durante su largo duelo de cuartos de final contra Shapovalov y necesitó un masaje en la zona lumbar. El partido tuvo cinco ‘sets’ (3-6, 7-6(5), 7-6(4), 0-6 y 6-3) y duró cuatro horas. “Estoy destrozado”, dijo Carreño al terminar, extasiado. “Es increíble estar de vuelta en semifinales”.

“Kyrgios es un subnormal”

La emocionante victoria de Carreño contra Shapovalov (número 17 del mundo) llegó días después de que un cronista del New York Times y el tenista australiano Nick Kyrgios se mofaran del asturiano cuando accedió a la ronda de octavos. “Sin tierra no sería ni Top-50”, escribió Kyrgios (que después borró el tuit).

“Esos dos subnormales saben poco de tenis”, comenta ‘Pato’ Clavet sobre esos mensajes. “¡Pero si ya ha estado en semis!… Como si se lo hubiesen regalado”. La crítica de Ben Rothenberg tampocó gustó nada al tenista estadounidense Ryan Harrison, que le contestó (ver abajo).

“Kyrgios siempre quiere llamar la atención, sobre todo ahora que no está jugando. Y su caso demuestra lo importante que es la cabeza en el tenis: un tipo que tiene potencial de juego para ser ‘top ten’ está el 40… Él sabe que no es verdad: Carreño ha ganado muchísimos más partidos en pista rápida que él en tierra (como demuestran estas semifinales). Si no existieran las pistas duras, perdería siempre”.

“Pablo es lo contrario”, termina Clavet: “Un jugador consistente y sólido, con una derecha que hace mucho daño y un revés muy bueno, alto y ágil. Kyrgios tendrá mejor saque, quizá mejor revés, pero Pablo tiene muy buena cabeza, es muy completo. Es verdaderamente rocoso, tiene buena actitud gane o pierda, lucha todas y se cree capaz de ganar a los mejores. Eso es muy importante”.

Cuando pasó la primera ronda, hace ya diez días, Carreño dijo que tenía confianza en su juego, y que eso era “lo importante”. Su rival en semifinales será el alemán Alexander Zverev, número cinco del mundo. Un magnífico partido para la esperanza española en Flushing Meadows: “Creo que los últimos meses durante la cuarentena fueron muy duros para todos”, reflexionó el tenista este miércoles: “Trabajé muy duro con mi entrenador […] Cuando trabajas duro, normalmente llegan los resultados. Quizás no en el primer torneo, pero tengo mucha suerte de estar en las semifinales”.

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