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Carreras clasificatorias los sábados, la herejía que se plantea la F1 para este año

La Fórmula 1 podría estar a punto de cometer una herejía esta misma temporada al modificar experimentalmente su tradicional formato con una medida rechazada por muchos aficionados y también por la mayoría de los pilotos: introducir una carrera clasificatoria el sábado para determinar la posición de salida del gran premio del domingo.

La crisis del coronavirus está revolviendo algunos de los cimientos de este deporte, abriendo la puerta a transformaciones impensables o introduciendo ideas ya rechazadas en el pasado. Cuando Liberty sugirió las carreras ‘sprint’ el pasado año el rechazo fue generalizado, hasta el punto de descartarse incluso un primer intento experimental. En 2020, los grandes premios de Austria y Gran Bretaña y quizás alguna otra prueba podrían incorporar en una de sus dos carreras este nuevo formato, con el que los últimos serán los primeros.

Jonathan Llata

Desnaturalizar la Fórmula 1

El pasado viernes, Ross Brawn recuperó la idea ya lanzada el pasado curso: correr el sábado con las posiciones finales de una carrera sprint configurar la parrila de salida del gran premio. Las actuales circunstancias facilitan el experimento para ofrecer una mayor variedad competitiva cuando se repiten dos fines de semana en el mismo circuito y sin público, así como valorar su posible adopción para el futuro. Como avanzaba el medio británico ‘The Race’, se intentará con un formato ya utilizado en otros campeonatos, como la Fórmula 2, el WTCR o su antecesor, el Mundial de Turismos. Para materializar la idea en el Red Bull Ring y Silverstone sería necesaria la unanimidad de los equipos. En la reunión del pasado viernes se sondeó una primera aproximación. Tan solo Mercedes se opuso inicialmente a la idea, por lo que será necesaria su aquiescencia final para cimentar la unanimidad ante la votación definitiva de la próxima semana.

Para muchos aficionados, semejante fórmula desnaturaliza la esencia de la Fórmula 1, donde no cabrían estímulos artificiales de su jerarquía. La parrilla de la carrera corta del sábado se conformaría con la clasificación general del campeonato, aunque en orden invertido. Por ejemplo, en Austria, el líder al término del primer gran premio sería último en la carrera ‘sprint’ de la semana siguiente, también en la misma pista. El sistema fuerza así a remontar para lograr la mejor posición de parrilla el domingo. Además, una carrera el sábado implica riesgos adicionales para los equipos. Los pilotos habrían de asumir mayores riesgos a costa de posibles incidentes que condicionen el trabajo y la disponibilidad de material de los equipos para el domingo.

Ross Brawn prepararía un cambio drástico que no gustaría a todos. (EFE)Ross Brawn prepararía un cambio drástico que no gustaría a todos. (EFE)Ross Brawn prepararía un cambio drástico que no gustaría a todos. (EFE)

Romper la monotonía

El experimento que pretende introducir Liberty, sin embargo, permitiría abrir la puerta a carreras más movidas y de resultados impredecibles. Por ejemplo, como cuando una sesión cronometrada tiene lugar bajo la lluvia, o algunos de los mejores pilotos y equipos arrancan desde el fondo de la parrilla por penalizaciones de motor o incidentes durante los entrenamientos. El pasado confirma que estas ocasiones abren un abanico de opciones aleatorias cuyos resultados también determinan un campeonato. Además, este formato de parrilla invertida contaría con la ventaja adicional de ofrecer más exposición televisiva y de imagen a aquellos equipos y pilotos peor situados en la clasificación.

De momento, la iniciativa de Liberty debe superar la resistencia inicialmente planteada ya el pasado año. Entonces, la propuesta original se planteaba con los nuevos monoplazas de 2022, mientras que ahora se llevaría a cabo con las máquinas actuales, más difíciles de adelantar y ser adelantadas, lo que quizás no produzca los efectos deseados cuando un Hamilton, Leclerc o Verstappen puedan quedarse bloqueados durante toda la prueba detrás de otros más lentos.

“Una excusa por no hacer un mejor trabajo en el proceso de decisión”, alegaba Hamilton el pasado año para rechazarla. “Los problemas no son el formato del fin de semana”, confirmaba Romain Grosjean. “Antes de cambiar el formato deberíamos ver una F1 con una parrilla más apretada y coches que se puedan seguir unos a otros”, argumentaba Carlos Sainz. “¿Por qué no nos concentramos en hacer la Fórmula 1 como debería ser, con competición más apretada, una mejor redistribución de dinero y coches que se puedan seguir?”. El año pasado, por estas mismas fechas, nadie imaginaría que el mundo y la Fórmula 1 se verian condicionados por tan especiales circunstancias.

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