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Casi 800 casos importados, controles aleatorios, viajeros con PCR positiva… por qué Madrid pone el foco en Barajas

25 de febrero de 2020. Ese día, martes, llegó la Covid-19 a Madrid y lo hizo a través de un avión que aterrizó en el aeropuerto de Barajas con origen en Italia. Así lo sostiene el Gobierno de la Comunidad de Madrid, que lleva meses pidiendo más controles en esta frontera internacional. En consonancia con esta postura, y ahora que el PP tiene mayoría en la Asamblea de Madrid, lo primero que ha hecho ha sido proponer la creación de una comisión de investigación para determinar el impacto del tráfico internacional en la evolución de la pandemia en la región.

“Coladero”, “agujero”… desde el Ejecutivo que preside Isabel Díaz Ayuso, aún en funciones, se han utilizado diversos términos, y todos peyorativos, para referirse al papel del aeropuerto internacional en la pandemia. Un escaso porcentaje de control de pasajeros, un sistema aleatorio y fallos de verificación en los países de orígenes, que incluso han permitido que llegaran a Madrid personas con una PCR positiva según el Gobierno autonómico, son las principales razones en las que se escudan en Sol para escudriñar con todo detalle lo que ha sido el último año en Barajas.

La Comunidad sostiene que el Gobierno central, que a través del servicio de Sanidad Exterior es el encargado de controlar la salud de los viajeros que llegan a España en avión, solo controla a un porcentaje muy pequeño de todas las personas que aterrizan en Madrid. Según los datos facilitados por la Consejería de Sanidad, entre enero y abril de este año se ha controlado al 7% de los viajeros.

De acuerdo con los datos que facilitó el viceconsejero de Salud Pública, Antonio Zapatero, en una de sus habituales comparecencias para explicar la evolución de la Covid-19 en la comunidad, entre el primer y el cuarto mes de este 2021 pasaron por Barajas 25.024 vuelos, de los que 9.244 tenían como destino final la capital del Estado. Esos aviones transportaron 593.420 que tenían como destino final la villa y corte a los que se les realizaron 43.750 test, un 7,4%.

El responsable de la Salud Pública autonómica tildó esa cifra de “ridícula” y puso sobre la mesa que el hecho de que al 92,6% de viajeros que llegaron a Madrid entre enero y abril no se les hiciera ningún tipo de test evidenciaba “la falta de control real en el aeropuerto”.

La Comunidad sostiene que la Consejería de Sanidad ha podido detectar 771 casos de Covid-19 importados que han llegado por Barajas. Los han contabilizado tras acudir las personas contagiadas al servicio madrileño de salud y, al hacerles la encuesta epidemiológica de rigor que incluye preguntas sobre viajes recientes, han revelado su estancia reciente en el extranjero.

Desde el Ejecutivo sospechan que esos contagios son solo una pequeña parte del total real porque el control de los certificados de pruebas PCR ha sido “absolutamente aleatorio”. “Se ignora el número total de posibles casos importados”, afirma el PP en la documentación con la que justifica la creación de la comisión de investigación. Por ello, la petición es que se verifiquen todas y cada una de las PCR que traen consigo los viajeros que llegan a Barajas.

Esta verificación se antoja esencial para los responsables de la Sanidad madrileña. Hace unos días, el consejero Enrique Ruiz Escudero explicaba que han visto casos de personas que han llegado a Barajas con una PCR negativa y que, a los pocos días de llegar se han encontrado mal y han acudidor a un centro de salud o hospital. Allí, al presentar síntomas compatibles con la Covid-19, se les ha hecho una PCR.

Al revelar la prueba, han comprobado que la persona en cuestión era positivo y que su resultado indicaban que no se podía haber contagiado en Madrid ni durante el vuelo, por lo que esa PCR negativa que traían era un documento que no era veraz.

Si este aspecto es preocupante, más lo es, si cabe, que en el aeropuerto hayan aterrizado personas con una PCR positiva, como se asegura desde Madrid que ha pasado. “La prueba en origen lo que tiene que permitir es que uno se suba al avión o no se suba, pero no que continúe su viaje”, aseveró Ruiz Escudero.

En algunas ocasiones, estas dos preocupantes circunstancias se han dado en viajeros que procedían de países en los que se han desarrollado nuevas variantes del coronavirus que, en algunos casos, además de ser más contagiosas -como sucede con la británica- o más virulentas -como se alertó con la mutación descubierta en la India- y comprometer la evolución de la pandemia y la de la campaña de vacunación.

Madrid, poniendo el foco sobre Barajas en las últimas semanas y en las próximas con la comisión de investigación, trata de conseguir que los controles en el aeropuerto sean mayores y más estrictos, sobre todo al más que previsible aumento del turismo que se producirá este verano, al estar ya muy avanzadas las campañas de vacunación, tanto en España como en otros países.

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