Viajes

Cinco rutas senderistas por Alicante para hacer este otoño

La provincia de Alicante se identifica con la marca turística Costa Blanca. Y eso nos hace pensar en hoteles, playas y chiringuitos. Pero Alicante tiene todo un interior lleno de sorpresas naturales. Las rutas senderistas son un buen ejemplo.

Barrancos, cuevas, cascadas, lagunas y montañas salpican esta provincia de la Comunidad Valenciana. Estas cinco rutas son un buen plan para este otoño de 2020 porque nos mantendrán lejos de las muchedumbres y porque, además, seguimos teniendo buen tiempo.

El ferrocarril Gandía-Alcoy, también conocido como “La chicharra”, fue una línea en funcionamiento desde 1892 hasta 1969. Hoy una ruta senderista transcurre por lo que fuera su itinerario, un refugio excelente para la flora y fauna. Este camino, sin apenas desnivel, transcurre entre montañas y a orillas del río Serpis, el más caudaloso de Alicante. La ruta, de ida y vuelta, puede arrancar en Lorcha o en Villalonga (Valencia). Son unos 20 kilómetros que suponen cerca de 5 horas y media de caminata.

Los 332 metros de roca calcárea del Peñón de Ifach ejercen de frontera natural entre las dos playas de Calpe. La senda que asciende hasta la cima no exige una gran preparación y regala unas vistas impresionantes. Además de las playas más cercanas, en los días despejados, se puede llegar a divisar Santa Pola y la isla de Formentera. En el periplo nos acompañarán más de 80 especies de aves; la más común, la gaviota. También nidifican aquí, entre otros, halcones y cormoranes.

Se trata de un itinerario lineal de 435 km de longitud (uno elige el tramo que le interesa) que recorre la geografía montañosa alicantina de norte a sur, cruzando las nueve comarcas de la provincia. Nos encontraremos con fortalezas, castillos, casas señoriales o neveros. Además, atraviesa parajes de gran valor ambiental y ecológico, como las Zonas de Especial Protección para las Aves (ZEPA), paisajes protegidos o humedales. El trazado recorre la provincia de Alicante desde Denia hasta Orihuela, pasando por Gata de Gorgos, Parcent, Castell de Castells, Confrides, Sella, Torre de les Maçanes, Ibi, Alcoy, Alfafara, Banyeres de Mariola, Onil, Xorret de Catí, Elda – Petrer, Pinós, Algueña, Hondón de los Frailes, Crevillent, Guardamar del Segura y Benijófar.

Es una excursión fácil de hacer que nos permite descubrir el Valle de Guadalest, que aquí se hace esmeralda, por el color que toman las aguas del pantano. La Sierra de Bernia queda a un lado y el Puig Campana, al otro. Los casi 19 kilómetros de esta ruta, que transcurren por carretera rural, camino y senda, nos supondrán algo más de 3 horas de caminata, empezando en Beniardá. Antes o después de llegar al pantano merece la pena visitar el pintoresco pueblo de Guadalest.

Esta ruta es de gran interés ecológico. Gran parte del entorno natural se halla protegido (microreserva de la flora, Paisaje Protegido del Serpis, zona LIC y zona ZEPA). Empezamos en Villalonga y finalizamos en L’Orxa, donde podremos subir al Castillo de Perputxent que los templarios construyeron encima de un muro a las espaldas de la estación.La vía verde de Serpis o Racó del Duc coincide con la ruta 3 del centro de BTT del Comtat.

Mostrar más

Deja una respuesta

Botón volver arriba