Salud

Cómo detectar a un narcisista, según un prestigioso psiquiatra

Si hay algo que sí que puedes elegir en esta vida es los amigos de los que te rodeas. No siempre, ya que muchas veces puedes sentirte atrapado en una relación que no quieres y no sabes cómo romper. Aun así, hay muchas formas entablar contacto con alguien y de perderlo. Lo más importante en una relación de dos a dos sin duda es el respeto y la comunicación. Sobre todo si tenéis entre vosotros algo más que una amistad y de algún modo estáis comprometidos el uno con el otro. En ese caso, romper con esa persona se hace más y más difícil, especialmente si lleváis mucho tiempo juntos y ambos sabéis que vuestra relación está enquistada, no va a ninguna parte o mucho peor: es tóxica.

Si este es tu caso, lo mejor que podrías hacer sería ponerte en manos de un profesional y recuperar el contacto con tus amigos para comunicárselo. Muchas de estas relaciones tóxicas acaban sacando cosas de ambos que a nadie le gustan, y es por ello por lo que es tan importante la separación, al menos durante un tiempo. Al final, una persona que te quiere no puede ser posesiva contigo, es decir, contempla más cosas al margen de sí mismo o de la relación que tenéis en común. En definitiva, piensa en ti como un ser libre que, a pesar de estar comprometido, tiene una personalidad bien definida y una serie de contactos o actividades que realizar más allá de lo que tenéis en común.

Una persona narcisista tiene un sentido desmesurado de su propia importancia y una profunda necesidad de atención excesiva

Algunas de estas relaciones fallidas se dan debido a un complejo narcisista entre una de las dos partes. En este sentido, esta forma de ser se muestra en determinadas conductas que consiguen que él o ella siempre desee quedar por encima en cada una de vuestras discusiones o que nunca quiera dar su brazo a torcer. De igual forma, acaba desarrollando una especie de egocentrismo por el cual tiende a creer que es perfecto o bien ve imperfecciones en los demás y su entorno a odas horas.

En definitiva, tal y como lo define la Clínica Mayo: “El trastorno de la personalidad narcisista es cuando una persona tiene un sentido desmesurado de su propia importancia, una necesidad profunda de atención excesiva y admiración, relaciones conflictivas y una carencia de empatía por los demás”. Y lo más importante: “Sin embargo, detrás de esta máscara de seguridad extrema, se esconde una autoestima frágil que es vulnerable a la crítica más leve”.

E. Zamorano

Estas personas pueden tener dos tendencias: una sería la de rodearse de personas que se sientan frágiles o vulnerables para estrechar así una relación de dependencia, mientras que la otra sería reunirse con gente que vive y piensa como ellos, aunque esto evidentemente suele acabar mal por el choque de egos. En cualquier caso, ellos mismos pueden acabar convirtiéndose en su propia víctima, ya que vivirán aislados en su burbuja infranqueable llena de prejuicios, creyendo que son perfectos, pero a la hora de verdad estarán solos porque nadie está a su altura o porque su comportamiento con ‘el común de los mortales’ acaba siendo errático y miserable.

Tan solo una pregunta

¿Cómo se puede saber si estás lidiando con una persona así? En realidad, es muy difícil, ya que pueden tener bien camuflado este trastorno o bien pueden mostrar pequeñas señales que nunca llegan a resultar definitorias. En general, al igual que otros tipos de trastorno como la ansiedad o sentir inseguridad en uno mismo, el narcisismo está plenamente instaurado en mayor o menor medida en todos nosotros. Lógicamente, hay casos en los que llega a ser alarmante.

El Confidencial

Hay algunos psicólogos que apuestan por detectar a una persona narcisista tan solo mediante una pregunta concreta: “¿Eres un narcisista?”. Aunque pueda sonar demasiado directo o agresivo, lo más importante es la respuesta que ofrece, ya que si lo admite quiere decir que lo ve como algo positivo (si no estuviera afectado por el trastorno lo valoraría como algo negativo y entonces su contestación sería negativa). De hecho, un gran número de investigaciones sobre el tema han probado que este tipo de personas suele admitir sin reparos que se comportan de ese modo y no tienen ningún reparo a la hora de reconocerse como seres engreídos o arrogantes.

Los rasgos más comunes

A continuación, te dejamos una serie de rasgos que definen en esencia a una de estas personas, por si sospechas de que vives rodeado de Narcisos. Si de verdad tienes problemas con este tipo de personalidades y te viene a la cabeza una persona muy cercana, acude a un psicólogo especializado para que te dé los mejores consejos. Sobre todo, es especialmente difícil si desarrollas hacia él una sensación de dependencia emocional, lo que es además muy peligroso.

Ser demasiado prepotente.

Necesidad excesiva de atención constante.Exagerar sus propios logros.Mostrar bastante preocupación por la fantasía con tener éxito y belleza, ser muy inteligente o poseer poder.Usar a los demás en su beneficio para extraer de ellos lo que desean.Envidiar a los otros y creer que los otros les envidian a ellos.Insistir en tener lo mejor de todo o persuadir constantemente a los demás de ello.Falta de empatía, incapacidad o voluntad para reconocer las necesidades y sentimientos del resto.

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