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Cómo Fali vence el miedo al coronavirus y supera el ‘síndrome de la cabaña’

Con mano izquierda, mucha comprensión y un psicólogo. Es la estrategia y la gestión del Cádiz para conseguir que Fali Jiménez haya cedido en su postura de no jugar al fútbol hasta que existiera una vacuna contra el coronavirus. El único futbolista de Primera y Segunda división que se negó a someterse a las pruebas está superando sus miedos gracias a la postura flexible y el diálogo del presidente del club, Manolo Vizcaíno (definió su situación como una ‘lesión’ y se negó a hablar de multa o rebaja de sueldo), y el entrenador, Álvaro Cervera. En ningún momento se ha obligado o insinuado que tendría una sanción si no regresaba a su trabajo, en este caso los entrenamientos individuales, como el resto de sus compañeros. Fali ha sentido la cercanía y la empatía de su presidente, entrenador y también los compañeros.

A esto se ha unido la figura de un psicólogo que le sirve de terapia con técnicas y mecanismos para ir comprendiendo, adaptándose y vencer el miedo a la situación de pandemia. Es el mismo especialista que le ayudó a superar el pánico a los aviones. Fali no podía coger un avión. Está siendo un proceso complejo y delicado en el que se empiezan a ver los resultados de un grupo de trabajo que entendió que había que ayudar primero a la persona y después al profesional. Todo ha ido de la mano. Fali dijo que estaba dispuesto a dejar el fútbol, renunciar a un contrato recién firmado de cuatro años y volver a sus orígenes humildes. No estaba dispuesto a correr el riesgo de contagiarse y poder transmitir el virus a su familia.

El primer paso lo ha dado y este jueves se sometió a los test fuera de la Ciudad Deportiva, el recinto donde lo pasaron todos los compañeros. Si todo sigue su curso seguirá con los análisis médicos y la semana que viene podría estar ejercitándose con la plantilla en la fase de entrenamientos que marca el protocolo elaborado por la Liga y Sanidad. Los resultados empiezan a dar sus frutos con una persona que, según los especialistas, tenía el ‘síndrome de la cabaña’ o lo que es lo mismo el miedo a salir de casa. Algo habitual en estos casos extremos y que provoca el miedo. La mejor manera de superarlo o ponerle remedio era aceptarlo y ayudarle.

Fali, con el paso de los días y las conversaciones que ha tenido con el resto de compañeros, también ha ido asumiendo la responsabilidad del trabajo que tiene por delante el equipo. El Cádiz está en un momento clave para rematar una temporada que le lleve al ascenso a la Primera división. Un trabajo en el que se ha señalado a Fali como uno de los profesionales que más han ayudado a estar en esta posición privilegiada. El cariño que ha sentido, como se ha visto arropado desde el club, el entrenador y los compañeros han podido hacer vencer unos miedos que tenían encerrado en su piso a una persona y un futbolista que no ha salido ningún día en los dos meses de confinamiento.

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