Deportes

“Competimos con mascarilla: no condiciona físicamente y es por responsabilidad”

El deporte profesional y amateur arranca a trompicones y comienzan a producirse circunstancias llamativas. Una de ellas es la convivencia en un mismo campo de deportistas con mascarillas y otros que compiten sin ella. Algo que se explica desde el enfoque con el que los diferentes equipos afrontan la pandemia, el contagio y su responsabilidad personal y social.

El Jesmon Balonmano Leganés, equipo que compite en el grupo D de la División de Plata española femenina, ha apostado por competir utilizando la mascarilla, algo que muchos ven como un inconveniente para sus jugadoras y para el rendimiento del grupo. Un tópico que desmontan desde el equipo. Pablo Salcedo es, además del creador del centro de entrenamiento personal ‘Oh My Good’, el preparador físico y el segundo entrenador del Balonmano Leganés.

Salcedo nos explica cómo se afrontó el tema de jugar con la mascarilla: “Cuando arrancamos a entrenar en agosto, en Madrid era obligatorio el uso de mascarillas en los entrenamientos y en la competición. Es cierto que a medida que se aproximaba la competición surgió el dilema de qué va a pasar cuando se compita con equipos de otras comunidades donde no se obligue a usarla. Hace tres semanas, una nota informativa de la Comunidad de Madrid, derivada de otra del Consejo Superior de Deportes, nos confirmó que el uso de la mascarilla pasaba a ser voluntario. Nuestro equipo cuenta con gente que trabaja en Sanidad, militares que están expuestas al contacto, y además, al ser una plantilla muy joven, tenemos muchas estudiantes. Desde el club y el staff dejamos la decisión en manos de las jugadoras, que son las que asumen el riesgo al estar en contacto con otras jugadoras rivales”.

Instante del partido frente al Fuengirola, en la que el equipo visitante jugó sin mascarillas. (Enrique Álvarez Gallardo)Instante del partido frente al Fuengirola, en la que el equipo visitante jugó sin mascarillas. (Enrique Álvarez Gallardo)Instante del partido frente al Fuengirola, en la que el equipo visitante jugó sin mascarillas. (Enrique Álvarez Gallardo)

coMoira Belda es jugadora del Balonmano Leganés, trabaja en un centro sanitario donde está expuesta al contagio y además es asmática. Moira recuerda que “la decisión se tomó antes de un entrenamiento. Los entrenadores y el club nos dijeron que tomásemos la decisión tranquilamente, que lo hablásemos y así hicimos. Nos reunimos, lo pensamos y evidentemente se planteó la opción de quitarla pensando que sería un inconveniente y nos haría competir en inferioridad de condiciones. Cuando retomamos la pretemporada y nos obligaron a utilizar la mascarilla se recibió con incomodidad. Pero tenía todo el sentido entendiendo que trabajas en un pabellón cerrado, con más de diez personas. Tal y como estamos con el covid, te cruzas con mucha gente que hace su vida, tiene su trabajo y se mueve en otros círculos. Somos un equipo que ha trabajado mucho en la pandemia por nuestras profesiones y entendimos que tenía bastante sentido usar la mascarilla. Aquel día llegamos rápido a la conclusión de que jugaríamos con la mascarilla porque esto va más allá del deporte, es una cuestión de responsabilidad civil. Y además no es cierto que la mascarilla te condicione físicamente”.

El preparador físico del equipo respalda esta última afirmación: “Estamos realizando RPE trabajando la percepción de esfuerzo global de las jugadoras, primero centrados en el físico y luego ya con juego y balón en la pista. Y te puedo asegurar que no hay diferencias entre lo programado y la percepción de las chicas. No hay diferencias. Alguna me ha dado un feedback sobre dolores musculares, pero nada sobre tema respiratorio. La única queja, a modo anecdótico, es que con el sudor se les pega la mascarilla, pero no es algo que las condicione anaeróbicamente”.

De hecho, el preparador físico advierte que el tema del covid y el uso de la mascarilla ha provocado que pongan “más el acento en lo físico. Habríamos hecho seis semanas de pretemporada y por el covid y el confinamiento hemos hecho ocho. En lo físico estamos muy bien y el equipo lo nota”.

Las competiciones de gran presupuesto optaron por un procolo de test PCR para protegerse del coronavirus. (EFE)Las competiciones de gran presupuesto optaron por un procolo de test PCR para protegerse del coronavirus. (EFE)Las competiciones de gran presupuesto optaron por un procolo de test PCR para protegerse del coronavirus. (EFE)

Belda confirma la conclusión de su segundo entrenador: “Al principio nos costaba más recuperar y nos cansábamos más rápido. Obviamente pensamos que era por la mascarilla. Pero con el paso de los entrenamientos se ha ido notando una mejoría con el tiempo y se ha demostrado que el problema no era la mascarilla, era la inactividad por el confinamiento. Hay un punto de inflexión en este tema de jugar con o sin mascarilla. Para nosotras fue muy significativo ganar el partido contra Fuengirola, que no llevaban mascarillas. Se desmontaron los mitos y nos reforzó en la decisión que habíamos tomado. Es cierto que perdimos el siguiente, pero fue por un par de goles y lo achacamos a las decisiones de juego”.

Precisamente en el partido ante ‘Fuengirola Un sol de Ciudad’ se produjo una circunstancia reseñable. “Fuengirola nos llamó dos días antes del partido y nos dijeron que las daba cosa venir por la situación de contagio que había en Madrid. Evidentemente al final vinieron. Y les dijimos, ¿quién va a jugar con mascarilla y quién sin ella? Los responsables somos nosotros, porque hemos apostado por protegernos a nosotros y a vosotras usando la mascarilla. Y ellas no lo hicieron”, cuenta Salcedo.

“Creo que la clave es que jugar con mascarilla es una cosa que decidimos nosotras, no la impuso el entrenador ni el club”

Moira apunta otra circunstancia que se han encontrado en los partidos: “En el caso de Fuengirola recuerdo que muchas amigas lo vieron por streaming y les extrañó que Fuengirola saltó al campo con mascarilla, calentó con mascarilla y cuando comenzó el partido se las quitaron. Creo que la clave es que jugar con mascarilla es una cosa que decidimos nosotras, no la impuso el entrenador ni el club. Y no estoy segura de que haya sido así en todos los clubes”.

“Más allá de enganchones lógicos del juego y algún problema puntual con los balones bajos, el uso de la mascarilla no es ningún inconveniente en competición. Y dada la situación, nos parecía una irresponsabilidad no seguir usándola. Queríamos volver a hacer lo que tanto nos gusta, jugar al balonmano, y para nosotros el uso de la mascarilla está normalizado. La mascarilla es parte de la equipación”. concluye Belda.

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