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Courtois, el mejor ayer, se la suelta a Zidane: “Igual nos falta ritmo de balón”

El Real Madrid no convence en ninguno de los tres partidos disputados en este inicio de Liga. Hay problemas en todas las líneas del equipo menos en una: la portería. Es unánime que Courtois está siendo el mejor jugador y sus intervenciones son determinantes en momentos de sufrimiento y apuros. El belga está inspirado, concentrado y transmite seguridad. El rendimiento colectivo del resto de jugadores es muy mejorable.

Courtois, tras el partido en el Alfredo Di Stéfano contra el Valladolid, habló con claridad sobre las dificultades que tiene el equipo para ser más dominador y contundente en las dos áreas. “Igual nos falta ritmo de balón y aumentar la velocidad. Si no mueves el balón, para el contrario es cómodo defender. Cuando aumentamos el ritmo es mejor”. Una opinión certera de un jugador que tiene una visión privilegiada, por su posición, de cómo es el desarrollo del juego del equipo. Una declaración que no deja de ser un palito para el resto de compañeros que no están entonados y andan despistados.

Sergio Ramos despeja de cabeza en el partido contra el Valladolid. (Efe)Sergio Ramos despeja de cabeza en el partido contra el Valladolid. (Efe)Sergio Ramos despeja de cabeza en el partido contra el Valladolid. (Efe)

El juego del Madrid, tampoco hace falta que lo diga Courtois, es previsible y plano. Le falta agresividad, precisión y profundidad. El equipo, que es lo que le puede preocupar al portero belga, no consigue tener el control de la pelota y pierde el rigor táctico. La falta de dominio y acierto provoca que cada partido se convierta en un correcalles y los rivales se planten ante Courtois con peligro. En dos partidos ha dejado la portería a cero (Real Sociedad y Valladolid) por el mérito de unas cuantas buenas intervenciones. Pero el belga, como a ningún portero, se siente seguro cuando le llegan tanto y por todos los frentes. El Betis le hizo dos goles en apenas tres minutos. Hubo una fase del primer tiempo de agobios con balones colgados al área y llegadas de jugadores libres de marcajes para fusilar dentro del área.

Un juego plano y previsible

Courtois todavía podía haber sido más claro y más duro con los puntos débiles que está teniendo el equipo de Zidane. El palito es suave, pero sincero y debe servir de advertencia para que todos se pongan las pilas y recuperen el pulso competitivo. El argumento de que han hecho una pretemporada atípica por culpa del coronavirus y solo han disputado un partido de preparación, contra el Getafe, va a caducar pronto.

El Madrid carece de un juego más incisivo que ponga en aprietos al rival, a pesar de querer llevar la iniciativa y tener más posesión del balón. Es previsible y está atascado. Tanto con el 4-4-2 con el que insiste Zidane en los dos últimos encuentros que ha puesto a Benzema y Jovic de inicio, como con Odegaard e Isco actuando de mediapunta por detrás de los delanteros. La estructura y los diferentes sistemas utilizados (también con extremos como Rodrygo y Vinicius) tiene agujeros defensivos y no consigue darle velocidad y ritmo al juego para desequilibrar en ataque y acabar las jugadas, como señala Courtois.

Son evidentes los problemas para hacer goles y es extraño que Benzema, el ‘9’, no se haya estrenado en ninguno de los tres encuentros. El problema de fondo es que el bloque ha perdido equilibrio, le cuesta más presionar para recuperar la pelota, las líneas están más separadas y el contrario encuentra espacios en el desorden. Es el inicio de la temporada y, como también dice Zidane, hay que mejorar y estar más atentos a las pérdidas de balón. Uno de los señalados en el partido contra el Valladolid es Isco. Perdió un total de 13 balones y no disparó en ninguna ocasión a portería. Fue sustituido por Marco Asensio y el Madrid mejoró en verticalidad y presión colectiva con más energía. De esta forma llegó el gol de Vinicius. Con el joven brasileño y Fede Valverde metiendo la pierna con ímpetu y el apoyo de Benzema se llevó los tres puntos.

Marcelo persigue un balón en el partido contra el Valladolid. (Efe)Marcelo persigue un balón en el partido contra el Valladolid. (Efe)Marcelo persigue un balón en el partido contra el Valladolid. (Efe)

Lo más destacado está en la portería. Thibaut Courtois ha regresado a la competición entonado. Ágil y en buena forma física y psicológica. Enchufado en cada acción. Es un buen síntoma para cualquier equipo si esto no se convierte en una rutina. Sería malo. Ya fue uno de los más destacados la temporada pasada para ganar la Liga y consiguió algo que se le resistía al equipo desde que se marchó Iker Casillas. Volver a ser el portero menos goleado del campeonato.

Pero no es nada bueno que el Madrid lleve tres partidos (Real Sociedad, Betis y Valladolid) en los que la figura del equipo sea el portero. Se puede ver como una buena noticia porque siempre es importante tener uno de esos porteros que te ganan puntos (como sucede con Oblak en el Atlético de Madrid y Ter Stegen en el Barcelona), pero también refleja los problemas de solidez y control del juego. La estructura del equipo vuelve a ser frágil y a Courtois le llegan con facilidad. El palito está ahí. A este Madrid le faltan muchas cosas, no solo ritmo de juego y velocidad, para volver a ser fiable.

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