Salud

Depresión posparto: consejos para superar este trastorno tan invisibilizado

Si hay un trastorno mental que sufre de cierta invisibilización ese es el de la depresión posparto. Ser madre es quizás la decisión vital más trascendental que puede tomar una mujer, puesto que se trata de algo tan importante, decisivo y delicado como es el hecho de traer a una nueva persona al mundo. Desde el momento en que das a luz tu vida cambia para siempre. Y son muchas las mujeres que una vez han tenido al bebé sienten cierto arrepentimiento o nostalgia por su vida pasada, una existencia anterior en la cual sus pensamientos no estuvieran continuamente girando en torno al bienestar y educación de esa nueva persona que todavía ni siquiera sabe hablar o andar.

“Apenas nos cuentan los detalles o riesgos de sufrir una depresión posparto, sobre todo antes de tomar la decisión de tener al bebé”, asegura Paula Álvarez, pedagoga y sexóloga madrileña en Sexología con Pedagogía, a El Confidencial. “De repente aparece un sentimiento de irreversibilidad porque la mujer se da cuenta de que no puede dar marcha atrás. Aunque sienta arrepentimiento, le costaría mucho aceptarlo. Una vez lo tienes, es un camino de no retorno. Además, sabes que es tu hijo, te une algo muy fuerte a él”.

Pueden sentirse arrepentidas en algún momento de su maternidad, sobre todo cuando el hijo es adolescente

Álvarez cita el libro de ‘Madres arrepentidas’ (Reservoir Books), de la socióloga israelí Orna Donath, el cual sembró una gran polémica en el momento de su publicación al sacar a la luz las sensaciones que asolan a muchas madres primerizas, no tan mágicas ni agradables como normalmente las venden. Y, además, en contraposición a la figura del padre, sobre quien no descansa tanta presión de querer tener al bebé. “En el caso de los hombres no está tan mal visto, siempre ponen excusas diciendo que no era su momento para tomar una decisión tan importante o que sus carreras se vieron truncada y les superó”, asevera la sexóloga. “Pero cuando se trata de las mujeres es como que hay una percepción muy mala en torno a las que no quieren tenerlo o se arrepienten”.

¿Cuáles son las sensaciones que aparecen al poco tiempo de dar a luz y que pueden definir los síntomas que caracterizan la depresión posparto? “En un inicio, la mujer puede padecer gran preocupación por el bebé, dudando de si será capaz de atender sus necesidades o si lo está haciendo bien”, asegura Júlia Pascual, psicóloga y directora del Centro de Terapia Breve Estratégica de Barcelona, a este diario. No por ello debe aparecer una sensación de arrepentimiento: “Cualquier buena madre puede sentirse arrepentida en algún momento de su maternidad, en mayor o menor grado. También les puede suceder a los que tienen hijos adolescentes”, señala.

Daniel Arjona

Como es evidente, la depresión posparto va mucho más allá del mero arrepentimiento. “La mujer se centra tanto en ese tipo de pensamientos que empieza a sentir cada vez más ansiedad”, explica Pascual. “Suele haber pensamientos recurrentes de incapacidad durante todo el día, una necesidad de control constante y momentos puntuales de enfado por la situación. Progresivamente, si la madre no recibe la atención psicológica necesaria, esa ansiedad se va transformando en sensaciones de cansancio extremo, frustración o tristeza. Y las dudas referentes a si será o no capaz se convierten en la convicción de que no lo será. Entonces, empieza a crear sentimientos de culpa por no poder atender bien a su bebé y de arrepentimiento por haber tomado la decisión”. De ahí la importancia de que al más mínimo síntoma acudas a un profesional especializado en este tipo de trastornos para procurar que no se agrave más.

Ser madre no es algo fijo; cada mujer construye su maternidad a través de la relación con su bebé, consigo misma y con su entorno

¿En qué se puede diferenciar de una depresión común que puede sentir cualquier persona? “Los síntomas depresivos del posparto están ligados a las circunstancias”, agrega la psicóloga.“Si los sentimientos de incapacidad, ansiedad y falta de apoyo externo se prolongan en el tiempo, en torno a más de seis meses, se generalizarán a otros aspectos de la vida de la madre y a su autopercepción como persona, asemejándose cada vez más a una depresión común”. Una de las claves de esta enfermedad es, como también señala Álvarez, las enormes expectativas que las madres se hace antes de tener al niño o niña. “Si no concuerdan con la realidad, aparece la frustración”, reflexiona Pascual, por su parte. “Por mucho que una mujer se haga a la idea, hasta que no tenga al bebé entre sus brazos no podrá saber con exactitud lo que significa ser madre”.

“Las personas tendemos a anticipar muchos acontecimientos futuros y a construir en nuestra mente todas las posibles situaciones en las que nos podemos encontrar”, añade Rosa Soria, colega de Pascual al frente de su gabinete de psicología. “En esta anticipación de la madre influyen las expectativas propias, el entorno, el tipo de mensajes que recibe y cómo los gestiona. El ser madre no es un estatus fijo, cada mujer construye su maternidad cada día a través de la relación con su bebé, consigo misma y con su entorno”.

El papel del padre

Y lo más importante en caso de sufrir síntomas que encajan con la depresión posparto: ¿Qué papel debe asumir el padre? O en caso de ser madre soltera, ¿cómo debe comportarse el entorno de familiares y amigos para brindarle el apoyo necesario para salir de la situación? “Se trata de lo más esencial”, sentencia Soria. “En primer lugar, debe haber comprensión, ya que de primeras una madre suele sentirse abrumada por la responsabilidad y el deseo de ser buena, lo que dispara sus miedos”. En este sentido, lo primero es “normalizar su problema”, y más tarde “atenderla, escucharla, mimarla”. También “encontrar momentos para ella misma, que sienta que puede delegar en los demás”. La psicóloga admite que es natural que también el padre se sienta abrumado por la situación, pero que lo más importante es que ambos estén tranquilos, ya que “esto redundará en beneficio del bebé”.

La depresión también puede ser producto de su percepción de la realidad antes del embarazo que se exacerba al ser madre

Álvarez, por su parte, piensa que lo más esencial es que la mujer tenga su tiempo para recuperarse del shock físico y emocional de haber dado a luz, en un proceso que va de media dura seis meses. Aunque como en todas las cuestiones médicas y psicológicas, cada persona es diferente y necesita más o menos tiempo para adaptarse a los cambios. “El cuerpo de la mujer es otro”, admite la sexóloga madrileña. “Es vital que haya una tarea de reconexión con él, así como con su nueva vida siendo madre. Las prisas no son buenas y el padre o el entorno deben de estar apoyándola más que nunca en esta nueva etapa de su vida”.

¿Cómo es el tratamiento psicológico de una depresión posparto? “Es mucho más específico que el de una depresión común, ya que son diferentes según las circunstancias”, admite Pascual. “Nos centramos sobre todo en los sentimientos, la acompañamos en cada acción y decisión que toma. Si sufre más miedo o preocupación por no estar a la altura, lo trabajamos antes de que se cronifique e intervenimos sobre su entorno con pautas muy específicas que varían dependiendo de cada caso”, asevera. En este sentido, se procede a trabajar la gestión de las emociones, ya que también en muchos casos “pueden ser producto de su percepción de la realidad anterior al embarazo y se exacerban ante las demandas que contempla la maternidad”.

Un mensaje final a todas las madres

Por último, Pascual lanza un mensaje a todas las madres primerizas que en algún momento han podido sospechar de cumplir con ciertos síntomas de la depresión posparto: “Sé que no te habías imaginado que ser madre iba a ser así y te convertiría en esto. Has dado vida a un ser humano y al mismo tiempo parece que haya muerto algo dentro de ti. Has empezado a ser madre por el nivel más difícil, en la parte oscura donde debes de luchar contra el peor de los fantasmas: la depresión. Sé que me vas a decir que no serás capaz, pero cada día por la mañana debes decidir hacer una pequeña cosa positiva. Sé que te será muy difícil hacer estas pequeñas acciones como si tu problema estuviera resuelto, pero piensa que cada vez que renuncias hacer algo, aunque sea una bobada, tu problema no solo se mantiene sino que empeora”.

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