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Descubre el Panteón Real de San Isidoro, la Capilla Sixtina de León

El Panteón de reyes de San Isidoro de León, ubicado bajo la basílica del mismo nombre, es el lugar donde recibieron sepultura la mayoría de los reyes y reinas del reino de León durante la Edad Media y, por sus características y gran belleza, hacen que sea conocido como la Capilla Sixtina del Arte Románico.

El Reino de León fue uno de los más importantes durante la Alta Edad Media, cuando se trasladó la capital desde Oviedo a León, y hasta el 1230, cuando este reino se une con Castilla mediante la figura del rey Fernando III el Santo.

En este contexto, se crea el panteón durante el mandato de Fernando I y Sancha como cementerio real. A lo largo de la historia, se han enterrado en él un total de 11 reyes, 12 reinas, 10 infantes, 9 condes y algunos nobles, según indican en la web del Museo San Isidoro de León.

Además de su importancia histórica, la belleza arquitectónica de este panteón no deja indiferente a ningún visitante. Destacan en él los capiletes, que tienen escenas de la prefiguración de Cristo, como la burra de Balaam o el sacrificio de Isaac, así como las primeras representaciones de Cristo en nuestro arte medieval, en la resurrección de Lázaro y la curación del leproso, explican desde el museo.

De gran importancia son también las pinturas al fresco, con una depurada técnica y una alta calidad, que se conservan en muy buen estado actualmente, por lo que pueden ser contempladas en el lugar para el que se crearon.

Así, se pueden ver la Anunciación de los pastores, la pintura de la Santa Cena, la de pintura de la Crucifixión y el Apocalipsis de San Juan. Todas las pinturas que se encuentran en los muros y bóvedas del panteón desarrollan los tres ciclos litúrgicos: Navidad, Pasión y Resurrección.

De este modo, todas ellas forman un itinerario que tiene su inicio en el muro meridional y que, siguiendo el sentido de las agujas del reloj, culmina en la puerta que le da acceso a la iglesia.

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