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Diez cosas que ver en la zamorana Toro

Circundada por la vega que riega el Duero, Toro es cuna de grandes vinos. De hecho, esta villa castellanoleonesa de importancia histórica en el pasado, es hoy conocida especialmente por la calidad de sus caldos.

Situada en la zamorana llanura entre las Tierras del Vino, del Pan y la Guareña, se levanta en una atalaya natural. Esta ubicación estratégica propició que fuera lugar de conflicto entre cristianos y musulmanes, corte de reyes e, incluso, capital de provincia en el siglo XIX. Está declarada Conjunto Histórico Artístico.

Hay mucho que ver, pero si nos acercamos a esta localidad zamorana, estas son diez cosas que tenemos que ver en Toro.

El actual trazado urbano de Toro permite adivinar lo que fue la primitiva cerca defensiva con los restos del Alcázar. Una gran muralla de cal y canto rodea la ciudad con su caserío lleno de esplendor. Se conservan restos de las murallas primitivas del siglo X y también las puertas de Corredera, el Arco del Postigo, la puerta de Santa Catalina y el Arco del Reloj.

Esta iglesia, construida entre los siglos XII y XIII, presenta una conjunción de estilos románico y gótico que lo hacen especialmente atractivo. Se trata de un templo de tres naves, con crucero rematado por un magnífico cimborrio. También es de destacar la portada norte, en una de cuyas arquivoltas están esculpidos los Ancianos del Apocalipsis. La Puerta de Occidente, también llamada de la Majestad, tiene un pórtico gótico policromado, poco común y una rica ornamentación.

Desde sus 180 metros de adarve se pueden contemplar unas maravillosas vistas sobre Toro y el río Duero. Aunque sus orígenes se remontan al siglo X y formó parte del primer recinto amurallado de la ciudad, su construcción data del siglo XV. A mediados del siglo XIX el castillo se encontraba destruido en su mayor parte. Hoy en día alberga la oficina de turismo y una sala de exposiciones.

Es la iglesia románico-mudéjar más antigua de la ciudad de Toro y alberga varias sorpresas. De sus tres portadas, destaca la del lado sur, con sus seis arquivoltas apuntadas y abocinadas. De su interior cabe mencionar la capilla gótica (s. XV), el retablo de Fernando Gállego y el sepulcro gótico-tardío (finales s. XV) de Pedro de Castilla y Beatriz de Fonseca.

Es paseo y mirador. Es reciente, se creó en 2008, y ofrece unas magníficas vistas del Duero y de toda la vega. Con rampas y pequeñas escaleras, el Paseo del Espolón une la Colegiata Santa María la Mayor y el Alcázar, mientras recorre el borde de la atalaya de Toro.

Está situada a las afueras de la ciudad, en medio de un bosquecillo de pinos y junto al río Duero. También conocida como la ermita del Cristo de las Batallas, tras su reciente restauración refleja de manera espléndida las peculiaridades del antiguo foco románico-mudéjar medieval de la ciudad de Toro. Su diseño es el característico en este tipo de edificios románico-mudéjares. Posee dos portadas y en su interior cabe destacar las pinturas murales de finales del siglo XV que decoran los muros del ábside.

Se levantó a expensas del Hospital General un teatro provisional, precedente del actual Teatro Latorre. Levantado sobre un antiguo corral de comedias, el Teatro Latorre se configura como una típica construcción de época isabelina. Conforma, junto a la contigua plaza de toros, un conjunto monumental de gran relevancia.

Fue construida en 1828, toda ella de madera, y reinaugurada en julio de 2010. Es uno de los conjuntos conservados más singulares de la arquitectura popular española, por su antigüedad y por su amplitud y conservación de estructuras y materiales originales, es un interesante ejemplo de una peculiar tipología de trazado circular exenta de edificaciones.

Los orígenes de estos vinos de la comarca zamorana de Toro, son anteriores al asentamiento de los romanos. Cuentan que el Vino de Toro fue en la Carabela La Pinta rumbo a las Indias. La Denominación de Origen Toro abarca 17 términos municipales entre el sureste de la provincia de Zamora y el suroeste de la provincia de Valladolid.

El Duero atraviesa estos viñedos y nos permite disfrutar de un paisaje espectacular. La Ruta de Vino de Toro recorre todo este territorio, en un itinerario repleto de historia, patrimonio, cultura y gastronomía.

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