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Doce de las mejores playas españolas que debes visitar en otoño

Quién dijo que haya que abandonar las playas cuando el buen tiempo se retira. Son un lugar imprescindible para disfrutar de los veranos, por supuesto, pero también cuando no podemos vestirnos con bañador y toalla.

El otoño es un momento magnífico para pasear por nuestras playas. Ni el viento ni el frío arrecian, o no deberían hacerlo aún, y eso permite recorrerlas sin prisas pero con muchas pausas. Estas doce son algunas de las mejores playas españolas que podemos visitar en otoño.

Esta playa, ubicada en El Cotillo, está rodeada de un paisaje prácticamente virgen. Son más de trescientos metros de playa abierta, sin obstáculos. Es un ejemplo de las buenas playas de Fuerteventura, la primera isla canaria en superficie de litoral.

Situada en la desembocadura del río Nueva y en la localidad asturiana de Llanes, esta singular playa de 300 metros de longitud está encajada entre acantilados, una condición que la protege del viento y ofrece a sus visitantes un lugar de calma en el que disfrutar de las suaves temperaturas.

Confluencia de río, mar y tierra, esta flecha litoral constituye una línea de dunas vírgenes, emergidas del Atlántico frente a las Marismas de Sancti Petri. Caños, islotes y mar del estuario del Guadalete, se puede conocer este lugar recorriendo el Sendero de la Punta del Boquerón y desde alguna de las paradas contemplar el Castillo de Sancti-Petri o las bellas puestas de sol tras el castillo.

Sin duda una de las calas más populares de Cadaqués es la de Portlligat, un enclave natural precioso que Dalí lanzó a la fama al fijar allí su residencia. Además Portlligat ha sido tradicionalmente la base de muchos de los pescadores de la zona, y en la orilla de su playa aún se amarran algunos de los pocos barcos que quedan en la villa.

Esta playa se encuentra en Ibarrangelu, entre la desembocadura de la ría de Gernika y el cabo Ogoño. De medio kilómetro, es una de las muchas maravillas de la reserva de la Biosfera de Urdaibai. Un estupendo paseo puede acabar en el cabo Ogoño, donde mejor contemplar la playa.

Localizada junto a las salinas del Cap d’es Falcó, es una de las playas menos visitadas de Ibiza, algo que se debe a que las playas que la forman no ayudan a la comodidad de los bañistas. Pero no por ello esta es una de las playas menos bellas. Es un lugar tranquilo para disfrutar del mar amigo y uno de los mejores lugares de la isla para disfrutar de las puestas de sol.

La playa más grande de las Cíes y la más conocida, fue elegida por el diario británico The Guardian como la mejor playa del mundo. En la parte posterior de la playa hay un bonito lago de agua salada formando un impresionante paisaje y de frente se puede observar la Ría de Vigo. Posee una arena fina y blanca, así como unas aguas cristalinas de color esmeralda. En esta playa, donde desembarcan los barcos que llegan de Vigo, también hay restaurantes y un camping. A su alrededor, zonas de dunas naturales.

La pequeña Cala la Barraca, más conocida como El Portitxol, es una de las playas más bonitas y singulares de la costa de Jávea. Su singular paisaje en el que se conjugan los árboles de cultivo, que casi llegan hasta la orilla del mar, las pequeñas casas de pescadores y la roca blanca, convierten a esta pequeña playa en uno de los lugares más apreciados por los amantes de la naturaleza y la tranquilidad.

Situada en Carboneras, es una playa poco transitada por turistas, ya que es de difícil acceso desde donde se deja el coche hasta la playa en sí. Sin embargo, merece la pena llegar hasta allí para contemplar otro de los paraísos costeros españoles sin urbanizar.

El Golfo es el nombre que recibe la costa de El Hierro, orientada hacia el Atlántico abierto. El Charco Azul se encuentra situado en medio del mismo. Es una playa única porque acoge una fantástica piscina natural formada por el propio oleaje del mar.

La encontramos en Zumaia. Desde allí, desde la ermita de San Telmo, podemos pasear hasta esta cala. Caminamos así por un acantilado que no esconde sus nítidos estratos. Es toda una lección de geología: cinco minutos de paseo equivalen a 50 millones de años. En el Centro de Interpretación Algorri lo explican con detalle y mucho mejor.

Es un enorme arenal de 6 kilómetros de largo por 30 metros de ancho, que se extiende desde la desembocadura del Carreras hasta la del Guadiana. Se encuentra, además, junto al Parque Natural de las Marismas de Isla Cristina. Arena dorada, aguas tranquilas y de aspecto salvaje por sus dunas, que invitan a realizar largas caminatas.

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