Viajes

Dos fabulosos tesoros de León que quedan a poco más de una hora de la capital

La provincia de León es la más extensa de las nueve que integran la Comunidad Autónoma de Castilla y León. Se caracteriza ante todo por una gran diversidad paisajística producto de la combinación de factores tanto físicos como humanos.

León, la ciudad, es la Pulchra Leonina. La “Capilla Sixtina” del románico español y el antiguo Hospital de San Marcos son los puntos claves de este antiguo campamento romano. Pero vamos a recorrer la provincia.

Ya hemos visto cinco lugares para visitar a menos de una hora de León. Pero dada la extensión de la provincia nos han quedado fuera del tintero algún otro. Estos son dos tesoros de León que sí quedan a más de una hora de la capital.

Es el sendero más conocido de los Picos de Europa, entre León y Asturias. Tiene importantes singularidades botánicas y geológicas, pero si por algo destaca es por sus espectaculares paisajes, con los que se ha ganado el apodo de: “La Garganta Divina de Cares.”

La ruta pasa por los pueblos de Posada de Valdeón, Cordiñanes, Caín y Poncebos. Aparecen en el recorrido interesantes recursos culturales e históricos como: la necrópolis de Barrejo, el Chorco de los Lobos, la Ermita de Corona…

Están en plena comarca de El Bierzo y fueron una de las fuentes más importantes de oro para el Imperio Romano. Hoy es un relieve montañoso único como consecuencia de la actividad romana y tan peculiar que ha sido declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

El perfil dentado de estas montañas de arcilla roja, y cubiertas de castaños, se debe a los romanos, quienes modelaron el entorno natural al establecer aquí una mina de oro. Para ello, idearon un ingenioso sistema denominado ruina montium, que aprovechaba la fuerza hidráulica para desmenuzar la tierra y dejar el oro al descubierto. A 8 kilómetros de Las Médulas, el Mirador de Orellán ofrece una de las mejores vistas de todo el conjunto.

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