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El Atleti tira de oficio para remontar y amplía a 8 puntos su ventaja sobre el Madrid (2-1)

Dificilísimo encuentro el que tenía por delante el Atlético de Madrid tras el polémico derbi frente al Real Madrid. Marcelino García Toral, un entrenador que ha cambiado por completo la competitividad del Athletic Club en dos meses, se presentó al Wanda Metropolitano con ganas de dar la sorpresa. El encuentro, que debía de haberse disputado en el fin de semana de Filomena, fue una batalla tras batalla por el control del balón, donde la incomodidad brilló más que el buen fútbol. Pese al gol inicial de los de Bilbao, el Atleti remontó con tantos de Luis Suárez y Marcos Llorente, las estrellas de Diego Pablo Simeone, para el 2-1 final. El líder de LaLiga iguala el número de jornadas respecto a sus competidores, poniéndose a seis puntos del Barcelona y a ocho del Madrid, en una victoria que puede llegar a ser decisiva para el desenlace del torneo doméstico.

Albert Ortega

La primera mitad, pese a los buenos minutos iniciales del Atleti, comenzó con un gol de los visitantes. Muniain aprovechó un gran desmarque de Iñaki Williams para anotar con un remate mordido en el minuto 21. Habría que esperar hasta casi el pitido del descanso para ver el empate de los colchoneros, fruto de un cabezazo de Marcos Llorente, otra vez héroe.

Ulises Sánchez-Flor

Apenas cinco minutos después de comenzar la segunda mitad del partido, Luis Suárez sacó su versión más picaresca. El charrúa realizó un buen desmarque al paralelo del área, internándose con un gran recorte que supera a Unai Núñez, quien le dejó la pierna en un penalti claro. Suárez, por supuesto, hizo un ‘yo me lo guiso, yo me lo como’, ejecutando a la perfección el disparo desde los 11 metros. Gol número 18 para el uruguayo, el gran killer que tanto ansiaba Simeone para aspirar a conquistar LaLiga una vez más.

El Atlético, con cuenta gotas, fue creando ocasiones en estos segundos 45 minutos. Yannick Carrasco fue el jugador del ataque rojiblanco que mejor actuación completó junto a Marcos Llorente. Cuando el belga conseguía encarar al uno contra uno, el peligro era evidente. La ocasión más clara la falló precisamente el extremo en el minuto 70, cuando no consiguió engatillar un balón franco a tres metros de línea de gol por culpa de un control largo.

Suárez anotó de penalti. (Efe)Suárez anotó de penalti. (Efe)Suárez anotó de penalti. (Efe)

A falta de cuarto de hora largo para el final del partido, Simeone quitó a Suárez para dar entrada a Torreira. Visiblemente cansado el uruguayo, la ofensiva de los colchoneros dieron un paso atrás con la entrada de su compatriota. Una declaración de intenciones del técnico argentino: el 2-1 era un buen resultado y tocaba defenderlo. La táctica, tan habitual en la libreta de Simeone, le costó los tres puntos frente al Real Madrid, pero esta vez salió bien para sus intereses. Casi se amplía la ventaja con otra espectacular internada de Marcos Llorente, con amago y recorte incluido, cuyo pase atrás encontró rematador en un lejano disparo de Koke. El Athletic casi da la sorpresa definitiva en el tiempo de descuento con un cabezado de Unai Nuñez que se atajó Oblak. El esloveno recibió un durísimo golpe en el último minuto del partido, tras una peligrosa falta del Athletic que acabó por despejar, sumando los tres puntos para su equipo.

Joao Félix recibió una nueva oportunidad, esta vez como titular, tras dos partidos consecutivos iniciando desde el banquillo. Con un Simeone que le pedía más voluntad más allá de su talento, el portugués trató de demostrar que es la estrella que tanto ansía la afición rojiblanca. Un partido complicado para el luso, donde recibió multitud de patadas y cuyo ritmo le sobrepasó. Como suele ser habitual cuando parte desde el inicio, el técnico argentino cambió a Joao Félix en el minuto 67, con una leve cojera. Saúl Ñiguez y Ángel Correa entraron, por el portugués y Thomas Lemar, quien se marchó sumando una asistencia a su contador.

El gol de Muniain cortocircuitó el buen inicio de los rojiblancos

Salió el equipo de Simeone con ganas de demostrar que el empate frente al Real Madrid iba a ser solo un ligero contratiempo en sus planes por mantener la ventaja desde el liderato. Buena presión, Joao Félix incisivo con su conducción de balón y una constante generación de peligro para la portería de Unai Simón. Pero las ocasiones claras no llegaban. Sería entonces el Athletic quien golpearía primero, para disgusto de los locales.

En el minuto 21 de partido, un excelente balón al espacio de Óscar de Marcos le llegó dentro del área a Iñaki Williams, quien había aprovechado los huecos que deja la defensa de cinco rojiblanca para situarse entre Mario Hermoso, Carrasco y Savic con un desmarque que repetiría a lo largo del partido. El rapidísimo delantero vasco, jugando de memoria, pasó hacia atrás en búsqueda de la segunda línea. Por ahí apareció el capitán del Athletic de Bilbao, Iker Muniain, quien entró con demasiada facilidad para rematar a placer. Savic falló en la marca tras el desequilibrio defensivo. El disparo, mordido, casi un remate fallido, acabó por despistar a Oblak, que solo pudo mirar como la pelota acababa dentro de su portería.

Muniain celebró su tanto ante las cámaras. (Efe)Muniain celebró su tanto ante las cámaras. (Efe)Muniain celebró su tanto ante las cámaras. (Efe)

Un jarro de agua fría para los intereses colchoneros que provocó un cortocircuito total en los pupilos de Simeone. Varios minutos tardarían en reaccionar ante el duro golpe del gol de los visitantes. Apenas un disparo desde fuera del área de Yannick Carrasco intimidó la meta de Simón, que defendió sin problemas el balón raso pegado a su palo. La tensión fue en aumento con el paso del reloj, especialmente dolido acabó Joao Félix, que recibió numerosas faltas en esta primera mitad del encuentro. La amarilla también se la llevó Felipe por una dura entrada por detrás a Iñaki Williams cerca del dentro del campo.

El éxtasis colchonero llegaría al filo del descanso, gracias, una vez más, a Marcos Llorente. Lemar rebañó una pelota cuando iba a salir del campo -y cuando el árbitro iba a pitar el final del minuto añadido del primer tiempo- colgándola al corazón del área. Apareció el interior español para atacar el balón con su cabeza, en un testarazo que acabó en gol tras un rebote.

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