Economía

El BCE aboga por una red europea de ‘bancos malos’ para enfrentarse a la morosidad

El presidente del Consejo de Supervisión del Banco Central Europeo (BCE), Andrea Enria, ha defendido la hipótesis de establecer a nivel europeo una red de entidades de gestión de activos o ‘bancos malos’ con el fin de atajar de manera más ágil y eficiente el previsible aumento de los préstamos dudosos en el Viejo Continente como consecuencia del impacto de la pandemia en la economía tras expirar las moratorias aplicadas durante la crisis.

“Una red europea de empresas de gestión de activos, si se diseña adecuadamente, podría acelerar el proceso de restauración de la calidad de los activos”, ha defendido Enria durante una conferencia sobre regulación bancaria en Fráncfort, donde ha recordado que la experiencia muestra que este tipo de entidades permiten una limpieza mucho más rápida de los balances bancarios y, en consecuencia, son muy eficaces para restaurar la capacidad de prestar de los bancos.

En su intervención, el banquero italiano ha advertido de que, aunque la estabilidad financiera se ha mantenido hasta ahora, las consecuencias de la pandemia aún no han aparecido en los balances de los bancos y, bajo un escenario severo, pero plausible, según las proyecciones del BCE, los préstamos dudosos en los bancos de la zona del euro podrían alcanzar los 1,4 billones de euros, muy por encima de los niveles de las crisis financiera y de deuda soberana.

Óscar Giménez

“Los bancos deben prepararse para el impacto ahora. La identificación temprana de los atrasos, las reclasificaciones caso por caso y las opciones de aprovisionamiento prudentes son fundamentales”, ha advertido.

Asimismo, respecto a la posibilidad de establecer una red de ‘bancos malos’, el banquero italiano ha señalado la importancia de “anclar firmemente a nivel europeo” los elementos relacionados con la financiación y los precios, señalando en el primer caso que los recursos proporcionados o garantizados por un organismo europeo permitirían a cada ‘banco malo’ nacional beneficiarse de la posición crediticia de la UE y disfrutar de un mejor acceso al mercado.

En este sentido, ha reconocido que los recursos financieros comunes requerirían de metodologías y datos de valoración debidamente estandarizados y verificados para determinar el precio de transferencia de los activos, añadiendo que el bajo coste de financiación y una metodología de valoración común cuidadosamente diseñada y verificada “deberían garantizar el equilibrio adecuado entre las pérdidas impuestas a los bancos por la transferencia de los préstamos dudosos y la rentabilidad a medio plazo del plan de rescate de activos”.

Los bancos deben prepararse para el impacto ahora

Asimismo, la propuesta del presidente del MUS apunta a que el acceso directo a dicho esquema debe limitarse a aquellos bancos que, en opinión del supervisor, tienen un modelo de negocio viable, que les permita prosperar como entidades independientes cuando la crisis haya terminado, mientras que para otros bancos la participación debe basarse en una condicionalidad estricta, incluidas medidas de reestructuración sustanciales.

Por otro lado, “en el improbable caso de que tal esquema termine generando pérdidas”, Enria ha defendido la posibilidad de diseñar un marco que limite o incluso evite cualquier mutualización de las pérdidas crediticias en la UE, ya que las pérdidas podrían asignarse de acuerdo con la nacionalidad de los bancos originarios y el esquema nacional correspondiente.

“La creación de un sistema europeo de sociedades de gestión de activos no se trata de ayudar a los bancos que asumieron riesgos excesivos y no los gestionaron adecuadamente. Se trata de permitir que los bancos de la UE apoyen a los hogares, las pequeñas empresas y las empresas viables”, ha apostillado.

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