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El castigo del pelotón para Groenewegen, el ciclista que dejó en coma a Jakobsen

El pasado día 5 de agosto del 2020, Dylan Groenewegen cometió una de las acciones más peligrosas de la historia del ciclismo. En pleno Tour de Polonia, cuando el pelotón se encontraba rodando a más de 80 kilómetros por hora en un sprint, el neerlandés se cruzó en la trayectoria de su compatriota, Fabio Jakobsen, que salió despedido contra las vallas en un violento choque. El corredor de 23 años del Deceuninck tuvo que ser puesto en coma inducido durante dos días. Se le sometió a una operación en la cabeza durante cinco horas y los servicios médicos llegaron a temer por su vida. El propio Groenwegen admitió que definitivamente había sido su culpa “me desvié de mi línea”.

La Unión Ciclista Internacional (UCI) efectuó una investigación para esclarecer los hechos -pese a la culpa de Groenewegen, el accidente abrió los ojos a distintos fallos de seguridad en relación con a la organización- que se extendió durante tres meses. El neerlandés, por su parte, decidió apartarse de la bicicleta hasta oír el veredicto. Nueve meses de sanción fue el castigo, que se terminarán de cumplir en el próximo mayo. Jakobsen tuvo que pasar varias veces por quirófano y continúa su rehabilitación, aunque espera volver a competir en los meses venideros. El dolor se convirtió en un compañero infatigable para él desde entonces. Hasta ochenta puntos de sutura recibió en el rostro por las diversas heridas del golpe.

El estado de salud de Jakobsen, quien confesó que no estaba preparado para ver en persona a Groenewegen tras lo sucedido, impactó en el pelotón, incapaz de entender los motivos que llevaron al holandés a cometer una acción tan peligrosa. La incógnita de cómo recibirán sus compañeros de profesión al corredor de Jumbo-Visma se comienza a despejar tras las duras declaraciones de Remco Evenepoel. “¿Cómo se llevarán en el futuro? Habrá que averiguarlo. No creo que Fabio tenga que hablar con Dylan, lo correcto sería ignorarle. Creo que nadie de nuestro equipo hablará con él… Le hizo daño a un compañero y eso no podemos olvidarlo”, afirmó en una entrevista con la revista Humo.

A. Ramírez

El ciclista de Deceuninck Quick-Step, quien también espera regresar pronto a la competición tras su caída la pasada temporada, fue uno de los compañeros que más empatizó con la situación de Jakobsen. A su juicio, el pelotón debería castigar moralmente a Groenewegen evitándole y haciéndole el vacío. ¿Merecida represalia o exceso de condena? Las palabras de la joven promesa del ciclismo despertaron el enfado de Richard Plugge, mánager del Jumbo-Visma. “Evenepoel es parte del problema con su respuesta. Sería mejor que se lo pensara con cuidado antes de hacer declaraciones en los medios. Él debería saber estas cosas”, declaró al medio belga Het Laatste Nieuws.

Jakobsen en una imagen de archivo. (Efe)Jakobsen en una imagen de archivo. (Efe)Jakobsen en una imagen de archivo. (Efe)

Plugge, que también confirmó que existe contacto entre Groenewegen y Jakobsen aunque todavía no se haya producido el esperado reencuentro cara a cara, tiene entre ceja y ceja poder recuperar a su sprinter. El camino no será fácil, aunque el neerlandés podría regresar a la competición el próximo mayo y se mantienen en forma a nivel entrenamientos, el recibimiento tanto del público como del resto de sus compañeros afectará. La idea de Jumbo-Visma es la de alejar a Groenewegen de las citas más importantes como el Tour de Francia para valorar su recibimiento en carreras de menor expectación mediática.

Denunció amenazas de muerte para su familiar

“Recibimos cartas en el correo en las que incluso pusieron una soga para que colgásemos a nuestro hijo. Por supuesto que las amenazas te afectan. Las cosas más locas se te pasan por la cabeza cuando recibes esas cosas. Levantarte de la cama por la mañana fue todo un desafío en ese período”, denunció Groenewegen a finales de enero. Según el holandés, la policía tuvo que hacer rondas de vigilancia por su casa para asegurarse que este tipo de amenazas no significaban un peligro real para él y los suyos.

Con una paternidad estrenada recientemente, Groenewegen busca el perdón del mundo del ciclismo tras un error que pudo costarle la vida a un compañero de profesión. Lo primero, tal y como ha confesado en distintas ocasiones, será encontrarse con Jakobsen para transmitirle sus más sinceras disculpas en persona. Plugge confirmó que no desistirán, “esperaremos a que sean tiempos mejores”. El ciclista de 27 años ve cerca el fin del primer castigo que debe cumplir, la aceptación a su regreso por parte del ciclismo se antoja más lejano.

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