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“El coche me supera, por ahora”: veinte años después, Alonso vuelve a la F1

“Es como un nuevo comienzo, me siento un privilegiado”. También era un día 13, diciembre de 2000. Igualmente, en Montmeló. Entonces, Fernando Alonso se subía al Benetton por primera vez, el antecesor del actual Renault. El martes, volvía a pilotar un monoplaza tras casi dos años de ausencia. Entonces era un prometedor piloto de solo 19 años. Veinte más tarde, 13 de octubre de 2020, el español ha iniciado su tercer capítulo con el equipo francés en la Fórmula 1, ahora doble campeón del mundo y una ristra de éxitos en los dos últimos años.

En 2000 fueron dos jornadas. Ahora, solo 100 kilómetros. “Este año, los tres coches que he pilotado han sido el del Dakar en enero, el IndyCar en agosto, y ahora el F1. No pueden ser más distintos” explicaba Fernando Alonso al cerrar su retorno con Renault en Montmeló. Un test corto, de reaclimatación, pero suficiente para recoger las primeras sensaciones tras casi dos años sin probar un monoplaza. “Pero el F1 ha sido un poco más fácil porque es lo que he pilotado durante toda mi vida. Después de 18 años, el volver… Es cierto que pierdes los puntos de frenada, lo rápido que llegan las curvas, el rendimiento de la frenada, el paso por curva…. Son muchas cosas a las que me tengo que acostumbrar de nuevo, pero llevará menos que acostumbrarse a un coche totalmente nuevo como los de Dakar o IndyCar”.

Un F1, palabras mayores

Apoyado en el camión del equipo, el asturiano desgranaba sus primeras sensaciones. Antes de salir a la pista había cerrado una suerte de círculo personal. “Recuerdo mi primer test con Benetton, que fue en 2000, en el mismo circuito, Montmeló hace 20 años… Estoy listo, pero sé que voy a aprender en esas vueltas y descubrir muchas cosas, la velocidad de nuevo, la frenada, el paso por curva… Cosas que me van a sorprender de nuevo”. Y así fue. Rodó a última hora de la mañana. Llegó una pequeña pausa, y todo había terminado a la 1.30. “Solo 100 kilómetros, pero para mí ha sido muy especiales”, resumía.

Efectivamente, Alonso dejaba traslucir que las prestaciones de un F1 son palabras mayores. “Las sensaciones son buenas, el coche me supera por el momento, porque no puedo extraer el máximo todavía de él. Volver a adaptarse a la velocidad de un Fórmula 1 no es tan fácil”, explicaba al terminar. “Estoy muy contento de volver al coche aunque sean solo 100 km. Pero me ha servido para disfrutar un F1, la velocidad a la que llegan las cosas, la potencia de los frenos, el paso por curva, la aceleración… Son cosas extraordinarias. Mejoraba vuelta a vuelta, para dar feedback a los ingenieros, también había cosas que grabar, había cámaras drones en la pista….”, apuntaba en referencia a la condición de ‘filming day’ para la que se celebró la prueba: tope de 100 kilómetros con neumáticos no prestacionales. “Hoy era mitad placer, mitad trabajo. Creo que el coche tiene potencial, lo vemos cada fin de semana, pero hay margen para mejorar, e intentaremos hacerlo lo antes posible”.

“El cuello bien, veremos mañana”

Tras la experiencia, el español recordaba el trabajo de preparación necesario para este primer contacto, y el que tiene todavía por delante para 2021. “Había muchas cosas para estar listo. Primero, la condición física, tienes que estar en forma para los niveles de la F1, especialmente el cuello, la parte superior del cuerpo, hay que reforzarlo en los próximos meses. De momento, el cuello está bien después de cien kilómetros, pero os lo digo mañana, quizás duela un poco, aunque hasta ahora todo ha ido bien, pero sé que tengo que seguir trabajando. También hay que seguir con la preparación del asiento, el confort en el coche, la posición de los pedales, el volante… Son muchas cosas todavía que preparar. Y también con los ingenieros, el desarrollar una buena relación y conexión para entendernos. Todas estas cosas van a necesitar tiempo, pero para eso vamos a utilizar lo que queda de año y durante el invierno”.

Alonso muestra ahora un mayor optimismo que difiere de ese estoicismo al anunciar su fichaje. La evolución de Renault en los últimos meses parece insuflar otra motivación. De momento, el español está ya totalmente involucrado en el trabajo del equipo. “Veo todas las carreras desde casa. Tengo en casa un ordenador que el equipo me dio hace unas semanas, así que puedo seguir las cámaras de a bordo de Daniel de Esteban. Puedo seguir las comunicaciones por radio de los pilotos, las reuniones del equipo, las estrategias, todo lo que pasa cada fin de semana. Los resultados han ido mejorando, el podio ha sido muy merecido por el trabajo tan duro”.

El casco, regreso al futuro

“Creo que el próximo año tenemos grandes esperanzas dentro del equipo viendo este año, viendo cómo Renault está progresando en el campeonato, en las posiciones durante el fin de semana… Pero a la vez tenemos que tener los pies en el suelo, porque todo será más o menos igual hasta 2022”, volvía a recordar para recortar falsas expectativas, “las diferencias en la clase media serán el año que viene será similares a las de este año. Estamos con los pies en el suelo, pero con mucha energía positiva y optimismo. Tenemos un gran equipo mucho talento en el equipo, grandes patrocinadores, seguidores en todo el mundo. Tenemos muchos ingredientes para 2021.

Alonso se refirió al casco del próximo año, que será muy diferente al utilizado en el test de Montmeló. Una suerte de regreso al futuro. “Será muy diferente el año que viene. No puedo decir más por ahora, pero deberías adivinarlo, qué cascos podrían ser similares a los del próximo año. Tendríais que volver catorce o quince años y ver esos cascos, que serán la inspiración para el próximo año”.

El más joven, el más veterano

En 2000, aquel 13 de diciembre caía en miércoles, y el joven Alonso necesitaba recorrer 300 kilómetros para obtener la superlicencia que le habilitara como piloto de Fórmula 1. El primer día completó treinta vueltas, unos 175 kilómetros. En el otro Benetton rodaba Jenson Button. Alonso cerró la primera jornada con un 1.23.01, 1.85 segundos más lento que el británico. Al día siguiente, el británico rodó en 1.21.20, mientras que Alonso marcaba 1.21.6. Button solo le sacó solo cuatro décimas.

Tras su paso por Minardi al año siguiente, Flavio Briatore decidió que aquel joven Alonso sustituyera al británico en 2003, con gran escándalo de la prensa británica. Aquella temporada se convirtió en el ganador más precoz de la Fórmula 1. Veinte años después, aquel piloto ha vuelto al equipo con el que logró sus dos títulos, aunque ahora para rencontrarse con el monoplaza más rápido del mundo. Pero ahora será el más veterano de la parrilla. “Gracias a todos, estuvo bien volver al coche con vosotros”, se despedía de los integrantes del equipo por la radio tras volver a redescubrir un Fórmula 1. Veinte años después.

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