Economía

El covid-19 revoluciona los hábitos de consumo y las mujeren lo lideran

El Covid-19 ha cambiado casi todo, y también la forma de comprar, que es ahora más reflexiva, más sostenible y más ecológica. En definitiva, más responsable. Lo singular es que esta tendencia, mejor dicho, esta nueva tendencia, ya la estaban liderando desde hace tiempo las mujeres, marcando el camino a los más jóvenes.

Tres de cada cuatro españoles han incorporado valores éticos y medioambientales a sus compras, pero en este tránsito hacia un comercio más responsable y sostenible, la mujer siempre sale ganando. Es ella quien lidera el cambio. Tiene mayor conciencia ambiental y adopta comportamientos más ecológicos que el hombre.

Éstas son algunas de las principales conclusiones del Informe sobre la brecha de género en el consumo, presentado por ClosinGap y liderado por L’Oréal España.

Mientras que más del 61% de las mujeres españolas reconocen su responsabilidad sobre el cambio climático, en los hombres no llega ni a la mitad. Y le dan también más importancia a la responsabilidad social de la empresa que los hombres a la hora de decidir qué productos comprar (28% vs. 20%).

Entre las acciones que llevan a cabo para comprar de manera más sostenible, el 49,2% de las mujeres compran en comercio local y productos de proximidad, frente al 39% de hombres. Otros ejemplos que demuestran la mayor concienciación por parte de ellas son el consumo de productos envasados en bandeja (12% ellas vs. 21% ellos), el uso de bolsas de plástico (72% ellas vs. 78% ellos) o la compra de ropa de segunda mano (26,5% ellas vs. 22,8% ellos). Tan solo el 4% de las mujeres no realiza ninguna medida para reducir su huella ambiental, 10% en el caso de los hombres.

Así pues, la mujer se afianza como agente de cambio hacia la nueva economía circular, siendo ellas las que más llevan a cabo la reducción de residuos, la reutilización de productos y el reciclaje, con diferencias entre género que van de los cinco a los seis puntos porcentuales. Esta mayor preocupación por el medioambiente se detecta también entre los más jóvenes, de entre 16 y 24 años, que siguen la estela femenina. Los millennials señalan al propio consumidor como el principal responsable de la emergencia climática y muestran una gran preocupación por la huella ambiental de las empresas.

Hacia la economía circular

“El informe demuestra cómo la mujer está actuando como motor en la transición hacia un consumo más responsable y sostenible, dos valores al alza y muy necesarios en el contexto actual”, señala Juan Alonso de Lomas, presidente y consejero delegado de L’Oréal España y miembro del Board de ClosinGap. Y añade: “La mujer se sitúa, por tanto, como un referente en el avance hacia la economía circular y se afianza como modelo a seguir para las nuevas generaciones”.

El informe de L’oréal confirma, de esta manera, las tendencias apuntadas en informes anteriores de ClosinGap: la mujer lidera la movilidad y el turismo sostenible.

Por otro lado, las mujeres compran más por internet y son más omnicanal: se desplazan más para comprar en tienda física, pero también usan en mayor medida internet, siendo ellas la mayoría de los compradores online. Las diferencias de género más destacadas en el uso del canal digital están en la compra de ropa y calzado (68,2% mujeres vs. 56,7% hombres) y de productos de higiene personal (55,1% vs. 39,4%).

Asimismo, la mujer tiene mucho más en cuenta el precio de los productos y servicios en su decisión de compra y, para ello, realiza más comparativas: en textil o calzado, una mujer por cada 0,81 hombres busca en diversas tiendas hasta encontrar el mejor precio. Este comportamiento se evidencia también en el uso del canal tradicional como punto de recogida de productos comprados online a precio inferior. Para ellas, las ofertas y promociones online son un factor clave para la compra (50% ellas frente al 42% ellos). Por todo ello, el gasto medio de la compra de la mujer es inferior al del hombre (59,4 frente a 68 euros).

Cinco veces más

El informe evidencia cómo la mujer es la gestora de las finanzas del hogar y, a su vez, tiene un comportamiento menos individual que el hombre. Ellas se encargan de la compra, cinco veces más que los hombres, y, además, adquieren también productos masculinos para la pareja, los padres y los hijos.

Además, como los hombres y las mujeres no compran de la misma manera ni bajo los mismos valores, cuando es la mujer la que encabeza el hogar y aporta la mayor parte de los ingresos, el hogar consume 452 euros adicionales, dando prioridad a la compra de bienes básicos. En consecuencia, si se equiparase el consumo cuando es el hombre quien encabeza el hogar, el PIB podría crecer 4 décimas, el equivalente al 11% de la facturación del comercio electrónico en España en 2019.

El informe también recoge cómo afecta a la economía española esta brecha de género en el consumo, que tiene un impacto económico de 5.424 millones de euros, valor que se alcanzaría si los 12,2 millones de hogares encabezados por hombres que hay en España, frente a los 6,4 millones liderados por mujeres, equipararan su consumo al de las mujeres. De ser así, el PIB español en 2019 aumentaría cerca de medio punto y la recaudación fiscal en 2.199 millones de euros, considerando un IRPF del 10,5% y una cotización media del 30%.

“De nuevo, comprobamos cómo la mujer, no solo supera la situación de desigualdad de la que parte, sino que se convierte además en el motor de cambio hacia una sociedad más avanzada y respetuosa”, afirma Marieta Jiménez, presidenta de ClosinGap y presidenta europea de Merck Healthcare.

Según ClosinGap, de eliminarse las desigualdades de género responsables de esta brecha, el ahorro potencial que supondría para el conjunto de la sociedad seria de, al menos, 9.000 millones de euros, el 0,8% del PIB anual, lo que cubriría casi todo el gasto de un mes, equivalente a una paga extra adicional de la Seguridad Social en pensiones contributivas.

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