Economía

El Gobierno avisa a los españoles: tendrán que consumir menos carne, ropa, electrónica y viajes

El Gobierno quiere frenar en seco el actual modelo de consumo de “usar y tirar”. El Ejecutivo ha puesto como una de sus prioridades actuar frente a lo que denomina la emergencia climática y para ello cree necesario un cambio en los actuales comportamientos de la población.

El plan presentado este jueves denominado ‘España 2050’, elaborado por más de 100 expertos bajo la coordinación de Moncloa como guía de actuación política en las próximas décadas, señala que “la población española tendrá que reducir su ingesta de alimentos de origen animal, la cantidad de prendas de ropa que compra, o el número de dispositivos digitales y electrodomésticos nuevos que adquiere al año. También tendrá que volverse más comedida en sus desplazamientos“.

Fuerte crítica al modelo de vida

El documento critica abiertamente las costumbres de la ciudadanía española: “numerosos estudios señalan que el consumo de carne de la población española es entre dos y cinco veces superior al recomendable, que el 55% cambia de móvil cuando el anterior que tenía aún seguía funcionando, y que el consumo de energía es muy superior al necesario”, pero trata de poner optimismo en lo que implica seguir un modo de vida más austero: “existe literatura que demuestra que un mayor gasto en comida, vivienda, automóviles u otros servicios no guarda una relación directa con un mayor nivel de satisfacción vital”.

Para llegar a la situación actual, calificada de insostenible en el futuro, el gabinete de Pedro Sánchez destaca “el abandono progresivo de la dieta mediterránea y el incremento del consumo de productos de origen animal, responsables del 80% de las emisiones asociadas a nuestra alimentación”. En este sentido, destaca que “el consumo de alimentos es hoy la principal fuente de los impactos ambientales que generan los habitantes de la UE“.

Fuente: Informe España 2050. (Oficina Nacional de Prospectiva y Estrategia de País a Largo Plazo de España)Fuente: Informe España 2050. (Oficina Nacional de Prospectiva y Estrategia de País a Largo Plazo de España)Fuente: Informe España 2050. (Oficina Nacional de Prospectiva y Estrategia de País a Largo Plazo de España)

“También es relevante el efecto que ha tenido la generalización de la moda rápida y barata (fast and low cost fashion). En los países europeos se compra en la actualidad un 40% más de prendas de vestir de las que se compraban en 1996, lo que ha contribuido a aumentar drásticamente la huella ecológica del sector textil. Al mismo tiempo, la generación de residuos eléctricos y electrónicos per cápita en España se ha más que duplicado durante la última década, fruto del aumento del consumo de estos dispositivos, cuya vida útil es cada vez más corta“.

Otros factores con los que el Gobierno justifica esta situación es la escasa ambición de los actores públicos españoles: “mostraron un nivel de compromiso con la agenda climática y medioambiental inferior al de otras administraciones europeas” que “tuvo su reflejo en una mayor laxitud fiscal”. De hecho, el plan proyecta reformas para casi triplicar la fiscalidad verde, pasando de una recaudación del 1,8% del PIB hasta el 5% del PIB en 2050.

Juan Cruz Peña

También culpa a la falta de I+D y al comportamiento del transporte de mercancías y personas, que es el que más emisiones genera tanto en España como en Europa. “Su elevada incidencia responde, entre otras cosas, a la construcción a gran escala de autovías (en detrimento de las líneas de ferrocarril), la dependencia del vehículo privado en la movilidad interurbana, el aumento del tamaño y la potencia media de los automóviles durante los últimos años, la baja presión fiscal sobre el transporte, y la distribución desigual de la población en nuestro territorio”.

Además, apunta a que los cambios en los patrones de consumo han neutralizado las ganancias de eficiencia y pone un ejemplo paradigmático: “Piénsese en las transformaciones que han tenido lugar en el sector automovilístico. Las ganancias de eficiencia en motores, componentes y combustibles se han visto en cierta medida “anuladas” por una presencia creciente de coches cada vez más potentes, grandes y pesados, que a menudo superan las necesidades cotidianas de la población”.

Juan Cruz Peña

El planteamiento que hace el Gobierno supone un duro diagnóstico sobre los comportamientos de la sociedad. Pero además, los cambios que plantea son un golpe a la línea de flotación al negocio de numerosas empresas en diversos sectores que han hecho de este modelo de vida su principal activo. Muchas empresas ya tratan de sacar provecho: Levi´s acaba de lanzar una campaña a nivel mundial promocionando “compra mejor y viste más tiempo”, un aguijonazo frente a grandes cadenas como Inditex, la mayor empresa cotizada de España. Lo mismo se podría aplicar para grandes cadenas de comida rápida, aerolíneas low cost o el conocido como turismo de pulsera, basado en un consumo desaforado a bajo precio.

Moncloa contrarrestra la incertidumbre económica que supondrían estos cambios y asegura que “un menor consumo de determinados productos no implica, necesariamente, una menor demanda, ya que el dinero que no gastemos en ciertas cosas (ej. ropa nueva) lo gastaremos en otras (ej. ocio sostenible)”.

“En 2050, comeremos menos productos de origen animal y ultra procesados, pero consumiremos más productos locales, ecológicos y de temporada. Compraremos menos electrodomésticos y dispositivos digitales nuevos, pero usaremos más los servicios de reparación y actualización de los fabricantes (pide cumplir ciertos requisitos sobre vida util y más garantías). Compraremos menos prendas de ropa nueva, pero participaremos más en la compra y venta de segunda mano, y requeriremos más servicios de corte y confección personalizados. Además, la ropa que adquiramos será mucho más duradera que ahora, y estará hecha a partir de materias primas secundarias, como el plástico procedente de envases o de fibras naturales extraídas de restos vegetales”, considera el Ejecutivo.

Un futuro apocalíptico

El Gobierno justifica este cambio de patrón de comportamiento porque el actual consumo “ha causado una degradación medioambiental sin precedentes en la historia y ha precipitado una crisis climática que podría tener efectos catastróficos en el futuro cercano”.

El documento salido de Moncloa, que dedica un capítulo completo a las medidas contra el cambio climático avalado por 15 académicos, pone el foco sobre lo que entiende es un modo de vida insostenible: “España ha sido parte de este proceso. Desde mediados de los años sesenta, nuestra huella ecológica ha aumentado significativamente: si toda la humanidad consumiese como lo hacemos nosotros hoy, harían falta 2 planetas y medio para satisfacer sus necesidades”.

Con este panorama, el Gobierno de PSOE y Unidas Podemos dibujan un escenario apocalíptico: en 2050 “las sequías afectarán a un 70% más de nuestro territorio; los incendios y las inundaciones serán más frecuentes y destructivos; el nivel y la temperatura del mar aumentarán; sectores clave como la agricultura o el turismo sufrirán daños severos; 27 millones de personas vivirán en zonas con escasez de agua, y 20.000 morirán al año por el aumento de las temperaturas”.

Agricultura o turismo sufrirán daños severos; 27 millones de personas sufrirán escasez de agua, y 20.000 morirán al año por alza de temperaturas

En este sentido, destaca que el aumento de temperaturas facilitarán la expansión de enfermedades transmitidas a través de alimentos o de animales como los mosquitos, y harán que virus como el dengue, el zika o el virus del Nilo se vuelvan cada vez más comunes en nuestro territorio”.

Por si esto fuera poco, zanja con otra tendencia devastadora en el consumo: el abuso de fármacos en personas, animales y plantas contribuirá a la resistencia a los antibióticos, algo que podría causar unas 40.000 muertes al año en 2050 en nuestro país.

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