Economía

El juicio del año: en juego 66.000 millones y la identidad del misterioso creador del bitcoin

Este lunes arrancó en Miami el que bien puede ser calificado con el juicio del año. Al menos, por todo lo que hay en juego. Quizás los 66.000 millones de dólares sobre la mesa sea lo de menos, lo que ya nos da una magnitud de lo que se tendrá que dirimir en la soleada localidad del estado de Florida. Por un lado, Craig Wright, por el otro, Ira Kleiman. Y en el medio, la verdadera identidad del creador del bitcoin. ¿Hace falta algo más?

Craig Wright es en realidad el gran protagonista de toda la trama. Este ingeniero informático australiano fue uno de los primeros en zambullirse en las complejas aguas de las criptodivisas, antes de que llegaran al gran público. Además, y esto no es cosa menor (vamos, que es cosa mayor), asegura ser el poseedor de 1,1 millones de unidades de bitcoin al considerarse el creador de la divisa digital. Resumiendo mucho, dice estar detrás del alias Satoshi Nakamoto.

Antonio Martín

Como ya puede imaginar, Ira Kleiman pone en duda algunas de sus afirmaciones y, de paso, reclama al menos la mitad de esos 66.000 millones de euros, la cuantía en la que están valoradas esos 1,1 millones de criptomonedas. Kleiman dice en su demanda que su hermano David, ya fallecido, era socio de Wright y que ambos fundaron y operaron la sociedad W&K Info Defense Research, a través de la cual minaban bitcoin y además estructuraban sus activos de propiedad intelectual. Entre estos últimos, la joya de la corona: el supuesto código fuente del bitcoin al que juntos dieron vida.

El caso, que tendrá que resolver un jurado compuesto por 10 miembros, arrancó este lunes en Miami y se prolongará al menos durante tres semanas, en las que ambas partes tendrán que presentar pruebas que acrediten su versión. De momento, Wright ha tardado bien poco en reivindicar de nuevo que él es Nakamoto y en negar cualquier tipo de sociedad con David Kleiman.

El caso lo resolverá un jurado de 10 miembros y se prolongará al menos durante 3 semanas

Para ello se va a apoyar en dos argumentos que considera esenciales. El primero es que no existe ningún tipo de documento firmado en el que ambos consten como socios. Durante las primeras sesiones del juicio han salido a la luz una serie de correos electrónicos en los que Wright se dirige a Kleiman utilizando la palabra «socio» en algunos de ellos, pero de momento ninguna prueba administrativa de que efectivamente ambos estuvieran constituidos de dicha forma. El segundo es que Wright asegura padecer trastorno del espectro autista y dice que eso le impide asociarse con nadie: «Odio el propio concepto de ser socios», declaró en sede judicial en 2019.

Lo cierto es que el diagnóstico de esa enfermedad, que se produjo en 2018, no parece muy médico. Kyle Rosche, abogado de Kleiman, ha afirmado en las primeras vistas que el doctor responsable de identificar dicha dolencia, Ami Klin, que es el director del centro especializado en autismo Marcus Center, ni siquiera había visto en persona a Wright cuando hizo el diagnóstico. La relación entre paciente y especialista fue siempre por vía telefónica.

¿Wright es Satoshi Nakamoto?

Descubrir la persona que se esconde detrás del alias Satoshi Nakamoto es uno de los entretenimientos más habituales de la comunidad ‘cripto’. Cada poco tiempo salen nuevas teorías, la mayoría de ellas sin mucho fundamento, y se dejan atrás las antiguas. Pero es cierto que pocos han sido tan insistentes como Wright a la hora de otorgarse el mérito de haber creado el bitcoin.

El que decida tomar sus palabras por ciertas tendrá que hacerlo tirando de fe. Wright nunca ha presentado ninguna prueba que pueda dar cierta fuerza a sus argumentos y cuando ha tenido intención de hacerlo la situación ha acabado en fracaso absoluto. En el año 2016 anunció a bombo y platillo que iba a demostrar que él era Nakamoto.

Teknautas

¿Cómo lo iba a hacer? Accediendo al mítico monedero de bitcoin de dicho alias que por entonces contenía criptodivisas por valor de 400 millones de dólares. El problema es que a la hora de la verdad no pudo hacerlo. «No tuve el valor. No pude», dijo en un post que ya ha sido borrado, como recoge CoinDesk. En su empeño por probar su verdad, Wright ha presentado en varias ocasiones pruebas criptográficas, pero todas han sido catalogadas como fraudulentas por diferentes expertos.

Entonces, ¿quién es Satoshi Nakamoto?

La respuesta a esa pregunta es clara: no lo sabemos. Satoshi Nakamoto es el seudónimo con el que está firmado el ‘white paper’ del bitcoin, así como la primera base de datos blockchain. Era un miembro activo de la comunidad ‘cripto’ hasta que en el año 2010 se pierde su rastro.

Desde entonces han sido muchos los que han dicho serlo. Hal Finney, Nick Szabo, Joshua Davis, el propio Wright… Ninguno de ellos ha aportado más prueba que su propia palabra, por lo que no han sido tomados muy en serio.

Dorian Satoshi Nakamoto con la portada de la revista, en una captura de un vídeo de YouTube. Dorian Satoshi Nakamoto con la portada de la revista, en una captura de un vídeo de YouTube. Dorian Satoshi Nakamoto con la portada de la revista, en una captura de un vídeo de YouTube.

Aun así, la comunidad sí que tuvo un candidato cuyas características sí que se ajustaban al misterioso alias. En el año 2014 la revista ‘Newsweek’ publicaba una portada en la que había un críptico titular: «La cara del bitcoin. El hombre misterioso detrás de la criptodivisa». En su interior se entrevistaba a un hombre llamado Dorian Satoshi Nakamoto. Blanco y en botella.

Este ciudadano estadounidense de ascendencia japonesa que vivía en California se convirtió en un fenómeno mundial. Su historial profesional, además de la obviedad del nombre, coincidía. Nakamoto es un ingeniero de sistemas que además trabajó durante años para empresas de servicios financieros. Por supuesto, todo el entramado mediático cayó sobre él de forma desagradable: acoso en la puerta de su casa, preguntas e incluso una persecución en coche.

Después de deslizar que quizás sí que era él, Nakamoto no tardó en quitarse el muerto de encima y negar cualquier tipo de relación con el bitcoin. No tardó en hacerse famosa una imagen suya sosteniendo un folio en el que se podía leer «El artículo de Newsweek ha hecho daño a mi familia». ¿Será solo buen plan para esconder su identidad? Lo más probable es que nunca lo sepamos.

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