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El voto de confianza que pide Luis Enrique para dejar de ser pesimistas con España

Luis Enrique lanzó una queja tras la sufrida victoria contra Kosovo que tiene que ver con el clima de pesimismo que rodea a la Selección española. Ha pasado de ilusionar por llegar a las semifinales de la Eurocopa en julio a decepcionar en esta ventana de septiembre con los partidos de clasificación para el Mundial de Qatar. La derrota contra Suiza y la sufrida victoria en Kosovo significan otro paso atrás en las esperanzas que hay puestas en la Selección y en el trabajo que tiene entre manos el seleccionador.

Esto le duele a Luis Enrique y la prueba es la sinceridad con la que habló en Kosovo. “En la Selección nunca lo hemos tenido fácil. Lo que se genera alrededor, el pesimismo que hay, no es fácil nunca. El grupo merece un 10, tiene ganas de mejorar, la idea es ser un equipo más fuerte… Pero no somos los mejores del mundo. Nos puede ganar cualquier Selección como pasa con el resto”, son las sorprendentes declaraciones del asturiano.

A. Ramírez

El seleccionador pide un voto de confianza porque percibe que cala más el catastrofismo que la esperanza y, por primera vez, abandona ese papel desafiante y hasta antipático para hacer autocrítica y hablar de los fallos en los pases de los jugadores, las imprecisiones, lo que cuesta ganar. “Esto ha sido como un parto con complicaciones”, dijo para evitar engaños. España no consiguió dominar a Kovoso, ganó sin brillantez, fue un desbarajuste táctico y estuvo desbordada en acciones defensivas. Hasta el minuto 89 vivió momentos de pánico con las llegadas de los kosovares y solo por su falta de puntería y por el acierto de un inspirado Unai Simón evitaron el empate. Ferran Torres, con el segundo tanto, maquilló una noche de terror.

El realismo del seleccionador

La suerte se alió con España con la victoria de Grecia ante Suecia que hace posible que vuelva a depender de sí misma para ser primeros de grupos y evitar tener que ir a una bochornosa repesca. Pero, aun así, Luis Enrique abandonó el papel entusiasta y positivo que le caracteriza y que le reprochó a la prensa antes de jugar la Eurocopa. “Que dependa de nosotros no significa que lo vayamos a conseguir. Es difícil ganar dos, tres o cuatro partidos seguidos”, comentó tras el favor que hizo Grecia. El grupo era, ‘a priori’, para haber tenido menos sufrimiento y el camino es un suplicio.

Este análisis más crítico para hacer mejorar el juego mediocre y que la Selección sea fiable le corresponde a Luis Enrique y a su cuerpo técnico, pero lo mejor que ha hecho el asturiano en mucho tiempo es reconocer las limitaciones de España. Es un equipo desconcertante. Capaz de marcar seis goles a Alemania, tener un mal arranque en la fase de grupos de la Eurocopa con los empates contra Suecia y Polonia, golear a Eslovaquia, acabar el partido contra Italia con la cabeza alta por haber sido mejores y regresar en el mes de septiembre para perder con Suecia en el partido clave del grupo y sufrir para ganar en Kosovo.

Laporte agarra a Isak en el partido entre Suecia y España. (EFE)Laporte agarra a Isak en el partido entre Suecia y España. (EFE) Laporte agarra a Isak en el partido entre Suecia y España. (EFE)

España no tiene regularidad y pasa fácilmente de los brotes verdes a verlo todo negro. Luis Enrique lo achaca ahora al inicio de temporada, a un mes complicado porque los jugadores todavía no tienen el mejor ritmo competitivo. El voto de confianza que pide es esperar al mes de octubre donde dice que la Selección estará más “rodada”. Será la fecha en la que juegue las semifinales de la Liga de Naciones contra Italia (6 de octubre en Milán). Otra prueba del algodón que tiene que pasar la Selección de Luis Enrique.

La realidad es que a España le cuesta jugar los partidos ante rivales ordenados, con una defensa que no deja espacios y sufre en las transiciones. Cualquier equipo que utilice este tipo de planteamiento le hace demasiadas ocasiones de peligro con poco y es una amenaza. Puede ser Italia como Kosovo. Esto es lo que tiene que arreglar Luis Enrique en un bloque que es inconsistente y frágil en defensa. Es el primero que lo reconoce, que está buscando los medios para que funcione la presión y la recuperación, la intensidad y la concentración, y por ello invita a todos los españoles a que no hagan llegar su pesimismo. La tarea no es nada sencilla.

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