Entre Soto y Fuenlabrada: Lobato y Ayala confrontan sus modelos en un bronco debate por liderar el PSOE de Madrid

Los municipios madrileños Soto del Real, al norte, y Fuenlabrada, al sur, están a 70 kilómetros de distancia y albergan importantes diferencias entre sí. Una de ellas, la renta media de sus habitantes: mientras que en el primero es de más de 37.000 euros brutos, en el segundo es de alrededor de 23.000. También su tradición política, aunque ahora ambas alcaldías las ocupa el PSOE con una mayoría absoluta desde 2019. Juan Lobato la consiguió en Soto tras tres mandatos en la oposición (era un feudo del PP) y uno en minoría, y Javier Ayala la volvió a obtener para los socialistas tras cuatro años sin ella. Es por ello que los dos entienden el socialismo de una manera distinta: Lobato apuesta por «no renunciar a la mayoría» y Ayala, por el «alma obrera».

Así lo han apuntado en el debate que han celebrado este miércoles en Buen Suceso, la sede del PSOE de Madrid. Ha sido la última prueba de fuego antes de enfrentarse a la votación de primarias del próximo sábado de la que saldrá el próximo secretario general, puesto que dejó vacante José Manuel Franco tras el fracaso de la formación en las elecciones autonómicas del 4 de mayo, en la que obtuvieron el peor resultado de la historia de los socialistas con la pérdida de 13 escaños y el ‘sorpasso’ de Más Madrid. Este diagnóstico –y la elección de una camisa blanca para la ocasión– ha sido casi lo único que han compartido durante los 50 minutos que ha durado el debate, moderado por la periodista de Telemadrid María José Escalera.

Tras semanas de campaña en la que parecían renunciar a la confrontación, los dos han elevado el tono, con constantes interrupciones entre sí. Sobre todo, cuando han hablado de cómo pretenden darle la vuelta a la situación de la formación, que en apenas 19 meses tendrá que volver a enfrentarse al PP de Ayuso -a la que solo han mencionado una vez cada uno-.

Para Lobato es clave que el partido no renuncie a «ser un partido de mayorías» y que se dirija «a toda la población». En este sentido y tras las acusaciones de virar al centro de la otra candidatura, ha sacado su carnet de afiliado al PSOE. «Te explico claramente mi ideología«, ha lanzado, antes de negar que pretenda darle un «giro» a las ideas de los socialistas. Además, ha echado mano de su mandato en Soto del Real, en el que su apuesta «por los servicios públicos fue definitiva». Como ejemplo ha puesto que implantó clases gratuitas de inglés para los menores. «Aunque a los tuyos les cueste saber inglés, a los míos les cuesta tener una comida al día. Soto no es Fuenlabrada», ha respondido Ayala, que ha centrado su idea en «recuperar a los votantes de izquierdas» que, a su juicio, se han ido a Más Madrid.

Y es que, el alcalde de Fuenlabrada cree que el resultado que también provocó la marcha de la política de Ángel Gabilondo lo causó el giro del candidato. «Primero, al centro, y luego a la izquierda», ha asegurado, acusando a Lobato de proponer una estrategia similar. «Cuando uno dice que hay que dirigir el mensaje a los PAU es un mensaje que cuesta defender en Villaverde», ha lanzado Ayala, que ha sostenido que en el PSOE «siempre» ha habido dos almas -«la obrera y la notable«- y que él «es de alma obrera».

Entre ambos también hay una diferencia en la forma en la que pretenden estructurar y liderar el partido. Y es que, para Lobato, uno de los motivos por los que el PSOE lleva más de 25 años sin gobernar es la bicefalia que ha caracterizado al partido en los últimos años: Gabilondo ha sido candidato en las últimas tres convocatorias mientras que el liderazgo del partido lo ostentaban Sara Hernández, primero, y José Manuel Franco, después. Es por ello que Lobato pide «liderazgos» desde la Asamblea de Madrid, donde ejerce como diputado. «No está mal el modelo de la bicefalia, pero es hora de cambiar», ha añadido Lobato, que ha propuesto asambleas sectoriales abiertas con militantes cada dos meses y que dos puestos de cada diez de las listas electorales sean ocupados por militantes que se presenten voluntarios y sean elegidos por otros militantes.

Ayala, por su parte, ha dejado caer que lo que pretende su contrincante es un «hiperliderazgo» y le ha preguntado si competirá por ser la cabeza electoral del PSOE en 2023, algo que él ya ha rechazado para volver a presentarse en Fuenlabrada. «Las próximas elecciones son muy difíciles y creo en la izquierda valiente. Tenemos que dar un paso al frente. Lo he dado para ser secretario general y cuando llegue el momento [las primarias para elegir candidato] habrá que valorar las ganas de cada uno«, ha señalado el exalcalde de Soto sin excluirse de la carrera a competir electoralmente en 19 meses. Antes, las urnas elegirán este sábado al próximo líder de los socialistas madrileños.

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