Viajes

Explora la Costa Amalfitana en Italia y descubre sus maravillosos pueblos desconocidos

La pandemia del Covid-19 ha repercutido nuevamente en la elección de los viajeros a la hora de escoger su próximo destino. Poco a poco se va volviendo a tener esa ansiada ‘normalidad’ que devuelva el poder elegir los países que queremos visitar y a pesar de que este año muchos de los españoles han vuelto elegir sus vacaciones en el territorio nacional, otros han decidido ir un poco más allá volando hacia Europa.

Es el caso de aquellos que han decidido viajar a Italia. El territorio italiano es uno de los destinos favoritos por los españoles durante este verano con el fin de poder ‘cambiar de aires’ y poder disfrutar del patrimonio culturar, descubrir sus maravillosos lugares o saborear la deliciosa gastronomía.

Para esta ocasión vamos a realizar una ruta para aquellos que quieran conocer una Italia más allá de Roma, Vaticano, Nápoles, La Toscana o Pompeya. Sobrevolamos el país para llegar hasta Salerno y desde ahí descubrir la Costa Amalfitana.

Esta costa con una extensión de 50 km de costa se encuentra situada a lo largo del borde sur de la península Sorrentina de Italia, en la región de Campania. Son muy populares los acantilados verticales que podemos encontrar allí junto a las villas pesqueras que endulzan la mirada con sus colores pasteles y bonitas playas. Desde Salerno, recorremos ochos pueblos de la Costa Amalfitana no muy conocidos en el sur de Italia.

Nuestra primera parada será Vietri sul Mare donde conocer la historia de la producción de cerámica, seguido del pueblo pesquero de Cetara. Continuaremos nuestra ruta hacia Maiori, donde encontrar la playa más grande de la Costa Amalfitana. En Minori podremos deslumbrarnos con la Villa Romana del siglo I, siguiendo hacia Ravello el lugar que acoge cada año el festival veraniego de música y artes. En Atrani comprobarás increíbles altos acantilados y en Amalfi, conocerás la bella leyenda del amor de Hércules y para finalizar nuestra ruta, llegaremos hasta Positano, donde subiremos escaleras… ¡Y más escaleras! ¿Te animas a descubrirlos?

Esta ciudad ‘cerámica’ de la Costa Amalfitana es la primera que encontrarás desde Salerno. Además, es la única ciudad de esta costa que tiene estación de trenes siendo el punto perfecto para ser la escogida para disfrutar del alojamiento y famosa desde hace siglos por la belleza de sus azulejos. La ciudad ofrece un centro histórico caracterizado por estrechas escaleras y callejuelas que llegan hasta ofrecernos increíbles vistas del golfo de Salerno.

La Iglesia de San Juan Bautista de estilo renacentista napolitano tardío cuenta con un campanario alto y una cúpula adornada con brillantes tejas de mayólica de color verde, amarillo y azul.

Podremos visitar el Museo provincial de la Cerámica ubicado en la Villa Guariglia para conocer la historia de las muchas fábricas artesanales de vidrio que encontramos en Vietri. También visitar las Torres de Vietri sul mare: la Torre della Marina di Vietri, la Torretta Belvedere (a Riato) y la Torre de Dragonea. Si viajas en verano no puedes dejar de visitar la Marina de Vietri Sul Mare ideal para disfrutar de un buen baño al ser una de las más grandes. Si te han entrado ganas de comer, algunos de sus platos típicos son el pescado fresco del día el alici o paccheri di gragnano o frittura mista.

A una distancia de 10,9 km, unos 22 minutos aproximadamente desde Vietri sul Mare, por la vía SS 63, encontramos Cetara. Este maravilloso pueblo de pescadores conserva durante años un aire sencillo. Su antigua tradición de pesca explica que su nombre deriva de la palabra latina: ‘Cetaria’ que quiere decir ‘tonnara’ en español atún, y de la palabra ‘Cetari’, haciendo referencia a las personas que venden pescados grandes o el lugar dónde se pesca y se prepara el atún. A pesar de ser un pueblo bastante pequeño Cetara tiene grandes monumentos que visitar.

La Torre Vicereale del periodo angevín fue construida alrededor de los años 1200, como protección contra los corsarios que venían desde Sicilia, dónde se estaba desarrollado la Guerra de los Vespro. La Iglesia de San Pedro Apóstol ha sido remodelada varias veces. Consta del 988, mientras la forma barroca actual es del siglo XVIII. y en su interior encontramos la lápida de Grandenetto Aulisio, un héroe de Cetara que en el 1484 logró salvar al príncipe Federico, hijo del rey Fernando I de Aragón que dotó al pueblo de reconocimiento y favores tras la hazaña. Otra es la Iglesia y Convento de San Francisco complejo construido a finales del siglo XIV y tiene una estructura con una nave central única. La Iglesia de Santa María de Costantinopla cuenta con una torre campanario y fue edificada a finales del siglo XIX.

En cuanto a su gastronomía en Cetara también podemos saborear el buen pescado fresco como el atún o las sardinas para degustar con la especialidad ‘la Colatura di alici di Cetara’, un líquido obtenido con recetas secretas que pasan de generación en generación obtenido de la maduración de anchoas saladas. También aquí se cultiva en las terrazas una antigua variedad de limón llamada ‘Sfusato Amalfitano’ una antigua variedad de limón que se coltiva en las terrazas de Cetara que fue importada de Sicilia a finales del siglo X.

Hacia el oeste en Vía Tenente Confalone 1,81 km a escasos 5 minutos paramos en Maiori. Dominada por la fortaleza de ‘San Nicola de Thoro-Plano’ encontramos la playa más grande de toda la Costa Amalfitana. Según la leyenda de este pueblo, la virgen milagrosa que se encuentra en la Iglesia Colegial Santa María a Mare llegó flotando desde el mar y también aquí podemos apreciar las criptas y catacumbas de los primeros monjes que se establecieron en la Costa de Amalfi. En las proximidades de este pueblo también puedes dirigirte hacia el valle de Tramonti, rodeado de una naturaleza fascinante.

Su nombre en italiano significa ‘menor’. No podemos dejar de visitar la Basílica de Santa Trofimea es el principal monumento religioso de Minori del siglo XVIII. En su interior podemos visitar la cripta con las reliquias de Santa Trofimea de Minori. Otro de sus imprescindibles son sus playas donde se recomienda madrugar para poder disfrutar de ellas.

También tenemos ‘El camino de los limones’ un sendero de 3,9 km de longitud por el que puedes pasear mientras contemplas limoneros en terrazas que conecta los pueblos de Maiori y Minori. Para los amantes de los gnocchi podrás probar los ‘ndunderi’ un tipo de pasta hecho a mano muy parecido a este plato italiano. Aunque si prefieres más dulce, te recomendamos visitar ‘La Pastelería Sal di Riso’, en italiano Pasticceria Sal di Riso, famosa por ser la cuna de la ‘Torta Ricotta e Pere’, un exquisito bizcocho de ricotta y pera.

Esta bella y pequeña localidad declarada Patrimonio de la Humanidad desde 1997 se ubica sobre una colina desde la obtener una preciosa panorámica de la región. Por aquí han pasado celebridades como Wagner, Virginia Wolf, Lauren Bacall, Paul Newman o Greta Garbo, entre otros. Durante el verano verano, se celebra uno de los eventos más importantes de la Costa Amalfitan, Ravello Festival, dedicado a la música, el arte y la cultura donde surge la magia con las increíbles vistas hacia el mar que el festival te ofrece.

El festival se ubica en Villa Rufolo, una de las paradas obligatorias desde el que observar una increíble vista panorámica de todo el golfo de Salerno y la Costa Amalfitana. Mientras paseamos por Ravello nos tenemos que dirigir hacia su calle más popular, la Via Roma, donde podrás comprar souvenirs típicos de la ciudad como su famoso limoncello o el vino de la localidad. Desde aquí podremos acceder a la Iglesia Santa María a Gradillo, del siglo XI donde antiguamente se reunía el consejo administrativo y político de la ciudad. Sin lugar a dudas, además una de las más bonitas para visitar.

Aunque edificio religioso más importante que encontramos en Ravello es la Catedral o Duomo de Ravello, construida entre el 1086 y el 1087 por Orso Papicio, en honor a San Pantaleone. Esta construcción de sencilla fachada blanca alberga en su interior frescos medievales y ventanas venecianas dignas de visitar. Además, este lugar posee un bello campanario de tres cuerpos del siglo XIII.

Cerca de las ruinas de Pompeya, a tan solo una hora de viaje a través de una serpenteante carretera que nos llevara algo mas de una hora, nos encontramos con este precioso pueblo de la costa casi unido a Amalfi. Este pueblo tiene un precioso centro costero muy medieval que ha sido declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco y cuya población no llega a los 1000 habitantes. Podemos perdernos entres sus calles medievales y visitar su preciosa placita o Piazza Umberto I, el centro de la villa donde se reúnen turistas y lugareños en sus diferentes bares o disfrutando en las escaleras de San Salvador del siglo X con una puerta de bronce del 1087.

Esta no es la única iglesia de la localidad pues también podemos disfrutar de la Iglesia Colegial de Santa María Magdalena fundada en el siglo XIII sobre unas ruinas de una fortaleza medieval. Otra de las iglesias que podemos visitas es la de Santa Maria del Bando bajo la Torre dello Ziro que según la tradición, esta iglesia toma su nombre de la costumbre de anunciar las leyes y los bandos desde la parte superior de su terraza.

Muy cerca de esta podemos ver la pequeña ‘Cueva de los Santos Mártires’ donde un ermitaño habitada en la Edad Media. Cuenta con una pequeña playa muy visitada en verano donde apenas podemos poner un pie. El 22 de julio es el día de la fiesta patronal en honor a Santa María Magdalena donde se celebran procesiones y misas para disfrutar de la gastronomía de la zona muy influenciada por las aceitunas las uvas, los limones o las almendras.

Esta famosa ciudad costera a 75 kilómetros de Nápoles esta situada en el golfo de Salerno a 1315 metros de altura esta declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. Aunque su población se multiplica en verano solo tiene registrado unos 5300 habitantes. Su origen se remonta a la época romana y ha basado su economía en la actividad marítima su principal forma de vida. Fue la primera de las 4 Repúblicas Marítimas Italianas que había en alcanzar la independencia y a tener importantes relaciones con otros países como Egipto o Bizancio además de tener una importante flota. Según la tradición, Hércules amaba una ninfa de nombre Amalfi pero su amor fue muy breve al ella morir. Fue entonces cuando el dios pagano de la fuerza quiso darle sepultura en el lugar más bello del mundo y le dio el nombre de la ciudad por él construida, Amalfi.

No dudes en perderte por sus calles y disfrutar de todo su patrimonio y cultura como por ejemplo el Catedral de San Andrés Apóstol del siglo IX, de la cual nos llama machismo sus preciosa y decorada fachada donde se cuenta la leyenda que trae mala suerte subir las escaleras mano a mano con la persona a la que amas.

También podemos visitar su claustro y cripta por unos 3 euros que fue construida en 1203. A parte, encontramos muchos más monumentos en esta villa, pero si queremos comer algo típico en algunos de sus locales como por ejemplo el pescado o los calamares fritos con algo de limón en una de las plazas más famosas de la ciudad, la Piazza Duomo donde encontrarnos con multitud de bares y donde está la Fuente de San Andrés.

Destacamos además las playas frentes a la ciudad que en verano están completamente llenas de sombrillas y servicios. Para disfrutar de una de las vistas más bonitas de Amalfi tenemos que subir hasta el Cimitero Monumentale desde donde se ve toda la ciudad. Puedes hacerlo a pie desde la Piazza Municipio o previo pago en ascensor.

Este es otro pequeño pueblo de 3800 habitantes a 40 kilómetros de Nápoles situada también en el golfo de Salerno a en la Costa Amalfitana es conocido como el “pueblo de las escaleras” ya que si lo visitas tus piernas se fortalecerán. Uno de los visitantes más ilustres de la zona fue el novelista premio novel John Steinbeck autor de obras como ‘Al este del Edén’ o ‘Las uvas de la ira’ donde el autor escribió: “Es un lugar de ensueño que no parece real mientras se está allí, pero que se hace real en la nostalgia cuando te has ido”.

Aparcar entre sus calles es bastante difícil, lo mejor es dejarlo en un parking. Al perdernos por sus avenidas nos encontramos con la Chiesa di Santa Maria Assunta del siglo VXI con una impresionante fachada. No dudes en caminar entre sus estrechas calles y tomar algo en algunos de sus muchos bares como Hotel Le Sirenuse, Restaurante Il Tridente, Franco’s Bar o subir hasta La Terraza del Infinito ubicado en el hotel de 5 estrellas Villa Ciambrone donde contemplar una magnifica panorámica del pueblo enclavado en los acantilados, eso si, deberás pagar un precio de 8€ para disfrutarlo.

Se dice que quién viajó por la Costa Amalfitana sabe que para conservar un espíritu siempre joven no necesita gastar su dinero en cremas antiarrugas, sino invertirlo en parajes como este que te ayuden para alimentar el alma.

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