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Guadalupe Porras, la española que arbitra en Europa: “No te insultan más por ser mujer”

Guadalupe Porras dice vivir “con bastante normalidad” su creciente popularidad. Diecisiete años después de empezar a jugar al fútbol en serio (su posición era la de extremo), esta pacense nacida en Madrid acumula un currículum muy interesante: es la única árbitra en la Primera División masculina (con funciones de juez de línea o asistente del VAR) y el pasado 29 de octubre se convirtió en la primera española que pita (como linier) en un partido oficial internacional de hombres: concretamente, el Lask-Ludogorets de Europa League (resultado final: 4-3), en la terna del colegiado principal, Xavier Estrada Fernández.

Guadalupe sigue veraneando (cuando puede) en el pueblo natal de sus padres, Orellana la Vieja (Badajoz), cuyo término municipal bañan las aguas del embalse del mismo nombre. A pesar de la irrupción del VAR y los pronósticos acerca de una futura desaparición de la figura del juez de línea, dice no tener ninguna preocupación por esta posibilidad a corto plazo. (Y eso que le afecta directamente: nunca será colegiada principal de un partido, al haber optado ya en Tercera División por el camino paralelo). “Quizá en diez años sí, pero a corto plazo veo vigente la figura del asistente”, dice en distendida conversación por Zoom con El Confidencial: “Al final, la esencia del fútbol es tener un árbitro”.

Porras, junto a Loren (Betis) y Felipe (Atlético) en un partido disputado en diciembre de 2019. (Reuters)Porras, junto a Loren (Betis) y Felipe (Atlético) en un partido disputado en diciembre de 2019. (Reuters)Porras, junto a Loren (Betis) y Felipe (Atlético) en un partido disputado en diciembre de 2019. (Reuters)

Antes de arbitrar en la Liga y en competiciones femeninas, Porras llegó a jugar en la Primera División femenina de fútbol y en la selección extremeña. Un amigo de su tío, que era árbitro, le propuso que probara a vestirse de negro. No tenía 20 años aún y compaginó ambas actividades durante un tiempo, hasta que tuvo que tomar una decisión. Y se decantó por el arbitraje, con pocas dudas.

Salir en la prensa

Hoy, con 33 años y sin darse casi cuenta, ha abierto un camino: “Visibilizarnos logra que niñas que hace veinte años no pensaban jamás en meterse a árbitro se animen hoy día a probar. Si el hecho de que yo esté aquí va a abrir las puertas a muchas chicas que comienzan, yo encantada. Super contenta. Que se vaya normalizando la presencia en cualquier ámbito laboral. Y de hecho, que dentro de unos años alguien como yo no salga en la prensa”.

Arbitrar es gestionar emociones

Hasta ahora, todas las mujeres que han trabajado como árbitras en el fútbol masculino lo han hecho como asistentes: su principal trabajo es la detección del fuera de juego. Porras, sin embargo, tiene muy claro que “arbitrar es gestionar emociones”. “Primero las nuestras, claro…”, apunta; “si no gestionas primero las tuyas, ¿cómo vas a gestionar las de los jugadores, los técnicos, etc? Resulta difícil los primeros años, pero después tienes que aprender a controlarlo todo. Ya nada me cuesta especial esfuerzo”.

Los comienzos, pese a encontrarse entre mujeres, debieron de ser “muy difíciles”. Lo repite varias veces durante la plática. Y, en cambio, asomarse al poderoso fútbol masculino no le ha supuesto graves preocupaciones. “Arbitrar a hombres y a mujeres es lo mismo”, sostiene Porras. “Somos diferentes, claro, yo no quiero ser igual a un hombre. Quiero igualdad, que se me exija lo mismo; pero no quiero ser igual. Soy mujer. A mí siempre me han tratado igual en la carrera arbitral, tengo las mismas marcas [físicas] que mis compañeros, he pasado los mismos exámenes, trabajado en los mismos partidos… Esa exigencia idéntica existió desde el principio. Quizá por eso, nunca me he considerado diferente”.

El colegiado Xavier Estrada Fernandez y sus asistentes, Roberto Alonso Fernandez y Guadalupe Porras Ayuso, calientan  antes del LASK-Ludogorets. (Efe)El colegiado Xavier Estrada Fernandez y sus asistentes, Roberto Alonso Fernandez y Guadalupe Porras Ayuso, calientan  antes del LASK-Ludogorets. (Efe)El colegiado Xavier Estrada Fernandez y sus asistentes, Roberto Alonso Fernandez y Guadalupe Porras Ayuso, calientan antes del LASK-Ludogorets. (Efe)

El fútbol y el Ejército

Es posible que en Orellana la Vieja sí la consideraron peculiar en su juventud: con 19 años, Guadalupe Porras era futbolista, árbitro y soldado. (Abandonó el ejército en 2014, tras nueve años de trabajo militar especializado). Hoy es árbitro, estudia Educación Primaria en sus ratos libres y transmite bastante satisfacción personal, recordando siempre que realiza idénticas rutinas físicas diarias a las de los árbitros varones: “Entreno con compañeros desde el principio, y hacemos siempre lo mismo. Al mismo ritmo y al mismo nivel: velocidad, resistencia, fuerza, prevención de lesiones, etc. He trabajado siempre desde la igualdad”.

¿Recibe la única juez de línea mujer de Primera División un menosprecio diferente al de sus compañeros de profesión los domingos en el estadio? “Me insultan por mi sexo”, contesta inmediatamente, “pero mis compañeros reciben otros insultos iguales… No te insultan más por ser mujer. Van dirigidos a dañar a tu sexo, claro, pero a ellos también les insultan. Y aunque no debería ser así, te acostumbras”.

¿Y si se le pone Luis Suárez o Sergio Ramos a gritarle a un metro?, pregunta el periodista. “Pues nada, tengo claro que a la figura arbitral hay que respetarla, seas hombre o mujer, y no se pueden permitir esas faltas. Estamos para tomar decisiones, no para aguantar faltas de respeto”.

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