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Jakobsen, en coma inducido después de que un rival lo empujase fuera de la carretera

Fabio Jakobsen, un esprínter neerlandés de 23 años, se encuentra en coma inducido después de que uno de sus rivales, Dylan Groenewegen, del Jumbo-Visma, le empujase contra las vallas metálicas en los últimos metros de la primera etapa del Tour de Polonia.

Durante el sprint Groenewegen, que arrancaba por el centro de la calzada, fue escorándose hacia la derecha a medida que Jakobsen le ganaba metros, hasta el punto de empujarle con la cadera y mandarle, en bajada y a 85 kilómetros por hora, fuera de la carretera, contra una estructura metálica que soporta la publicidad de la línea de meta. La caída es una de las más espeluznantes que se recuerdan en el ciclismo y Jakobsen ha tenido que ser trasladado en helicóptero desde la zona de meta de Katowice, inconsciente, donde ha dejado un charco de sangre. Los doctores han optado por inducirle un coma a base de relajantes musculares y así evitar mayores daños en la zona intracraneal.

El equipo médico su equipo, el Quick Step, afirma que Jakobsen sufre «un traumatismo craneoencefálico muy grave, que ha sido muy difícil de entubar por rotura en el paladar. El corazón funcionaba bien y mantenía la presión correcta». Ya en el hospital, los doctores se han mostrado preocupados sobre su salud: «El ciclista está gravemente herido y su vida está en peligro. También perdió mucha sangre. Él está vivo después de todo, está con nosotros y esperemos ganar esta carrera».

Los doctores consideran que la vida de Jakobsen corre peligro

Además, en la caída se han visto afectados siete corredores de corredores, con lesiones de diversa índole pero menor gravedad, y un fotógrafo que ha necesitado reanimación y se encuentra hospitalizado con pronóstico reservado. Uno de los accidentados es el ciclista español Eduard Prades, del Movistar, que se encuentra en buen estado. Prades ha recibido un golpe fuerte en el hombro y la parte alta de la espalda y se someterá a pruebas en el hospital de Katowice para descartar roturas.

Una maniobra criminal

Las imágenes cenitales no ofrecen dudas: es Groenewegen quien cierra el espacio a Jakobsen y, cuando ya no puede esquinarle más, le lanza contra las protecciones de un empujón. En una primera reacción, los jueces de carrera han eliminado de la competición al ciclista del Jumbo, otorgándole la victoria de etapa a Jakobsen, si bien esta acción, con pocos precedentes en el ciclismo, puede acarrear una dura sanción para Groenewegen, que con su actitud ha puesto en peligro la vida de un compañero.

El pique entre los esprínters siempre ha sido considerado como el más salvaje del pelotón, pero normalmente se limita a codazos, toques de manillar y bravatas después de la etapa. En pocas ocasiones un ciclista pone en riesgo la vida de un compañero, también neerlandés, como ha hecho hoy Groenewegen. De hecho Jakobsen, en febrero, lamentaba en un podcast la competividad insana que hay entre los velocistas: «Los esprínters siempre se han maltratado entre ellos. Kessie y Gaviria hicieron cosas malas a Viviani y Sabatini y al revés. No bromeaban, se maltrataban. Uno de ellos orinaba en el lavabo del otro», decía.

«Durante una de mis primeras sesiones de entrenamiento batí a Viviani por media bicicleta. Luego, Lampaert vino a preguntarme si veía la cara de Viviani. Desde ese momento me convertí en uno de sus oponentes. Pero nunca tuve un problema con él, lo tuve con Sabatini porque propuse cambiarlo por Morkov. Lo hice de buena fe, pero no me habló durante meses», explicaba Fabio.

No es la primera vez

Pese a que las maniobras arriesgadas forman parte del manual del esprínter, Groenewegen es un habitual en este tipo de rifirrafes. En el Tour de Eurometropole de 2016, en una volata contra Nasen con el suelo mojado, el neerlandés calcó la maniobra de ayer. Fue cerrándole el paso a Naesen hasta el punto de casi empotrarlo contra las protecciones. El ciclista belga, a diferencia de Naesen, se asustó al intentar adelantar por el exterior y apretó el freno. Durante un par de segundos perdió el control de la bicicleta y a punto estuvo de desatarse otra tragedia. Aquella ocasión se saldó sin heridos, pero Naesen, al terminar la carrera, fue explícito con Groenewegen: «Ya imaginaba que era un retrasado, ahora estoy seguro«.

Dos horas después del accidente, la Unión Ciclista Internacional ha lanzado un comunicado anunciando una más que previsible sanción que, en justicia, debería apartar a Groenewegen para siempre de las carreteras: «La UCI condena enérgicamente el comportamiento peligroso del corredor Dylan Groenewegen (Jumbo-Visma), quien envió a Fabio Jakobsen (Deceuninck-Quickstep) a las barreras a pocos metros de la meta, causando un choque colectivo al final de la carrera. primera etapa del Tour de Polonia. Groenewegen fue descalificado de la carrera por los comisarios. La UCI, que considera que el comportamiento es inaceptable, remitió de inmediato el asunto a la Comisión Disciplinaria para solicitar la imposición de sanciones proporcionales a la gravedad de los hechos. Nuestra Federación está de todo corazón con los corredores afectados».

Actualización 00:21. Las primeras pruebas no indican que Jakobsen tenga daño cerebral o en la columna vertebral, mientras que su situación general se encuentra estable. Los médicos lo van a mantener en coma inducido durante los próximos días debido a «la gravedad de sus múltiples lesiones», especialmente en la cara y los huesos del cráneo

Actualización 6-8-20, 10:15. Jakobsen se ha sometido a una cirugía facial con éxito y los médicos esperan poder despertarle a lo largo de las próximas horas.

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