Economía

La banca de EEUU ya celebra la recuperación: multiplica sus beneficios en el primer semestre

Estados Unidos está de vuelta este 2021. Y no solo por la investidura de Joe Biden, sino por el renacido vigor económico de la primera potencia del planeta. La recuperación es un hecho en un país que ha liderado la carrera por la vacunación y ha aprobado los mayores planes de estímulo desde la Segunda Guerra Mundial. En ese escenario de reapertura de la actividad y dinero barato, los grandes bancos del país no se han quedado atrás: Bank of America, Citigroup, Wells Fargo, Goldman Sachs y JP Morgan han multiplicado sus beneficios durante el primer semestre.

La nueva situación ha permitido a la gran banca liberar importantes reservas que habían acumulado para hacer frente a problemas durante la crisis del covid-19. Y ahí se halla la clave de sus buenos resultados. Esta semana, las cinco entidades han dado a conocer sus cuentas, marcadas por una fuerte subida de las ganancias, aunque tanto Bank of America como Citigroup vieron retroceder su facturación en el segundo trimestre, lastrados por los bajos tipos de interés y los menores ingresos en sus negocios de préstamos. La decepción en Wall Street provocó un retroceso en la cotización de ambas compañías, especialmente de Bank of America, que se deja alrededor de un 4%.

Agencias

Pese a esta contingencia, los resultados son espectaculares. JP Morgan, el principal banco del país, multiplicó sus beneficios en el tercer semestre hasta los 26.248 millones de dólares, un 248% más que en el mismo periodo del año anterior. Los resultados, por encima de las expectativas del mercado, son en gran parte consecuencia de la liberación de 6.400 millones de los 18.000 que el banco de inversión había provisionado en 2020 para hacer frente a la pandemia. En cuanto a los ingresos, para los que los analistas auguraban un retroceso, superaron los 62.000 millones de dólares.

Bank of America, el segundo del país, ganó entre enero y junio 17.274 millones de dólares, un 129% más que en el mismo periodo del año anterior, pero su facturación se quedó en 44.287 millones de dólares, por debajo de los 45.093 millones que había ingresado un año antes. En el segundo trimestre, Bank of America tuvo un beneficio neto de 9.244 millones de dólares, frente a 3.533 millones de dólares un año antes, cuando había apartado importantes cantidades de dinero ante el estallido de la pandemia. Las cuentas del banco se beneficiaron de la liberación de 2.200 millones que había reservado para protegerse ante posibles impagos durante la crisis.

«El crecimiento de los depósitos es sólido y los niveles de préstamos han empezado a crecer»

Estas operaciones están propulsando los resultados de la gran banca estadounidense, que ya no ve necesarias tantas cautelas dado el buen avance de la recuperación económica en el país. «El gasto de los consumidores ha superado significativamente los niveles prepandemia, el crecimiento de los depósitos es sólido y los niveles de préstamos han empezado a crecer», destacó en un comunicado recogido por EFE el presidente y consejero delegado de Bank of America, Brian Moynihan. Una línea similar a la de la consejera delegada de Citigroup, Jane Fraser: «El ritmo de la recuperación global está superando expectativas previas y con ello la confianza de los consumidores y las empresas está creciendo».

Su firma, que ya había liberado unos 2.000 millones de dólares de reservas en el primer trimestre, añadió otros 1.000 millones entre abril y junio. Citigroup cerró el primer semestre con un beneficio neto de 14.135 millones de dólares casi un 300% más que en el mismo periodo de 2020. Como Bank of America, también vio reducirse sus ingresos en la primera mitad del año, cuando facturó 36.801 millones de dólares, un 9% menos. En el segundo trimestre, Citigroup ingresó 17.474 millones de dólares (un 12% menos que en ese periodo de 2020), pero su beneficio se disparó hasta 6.193 millones, frente a poco más de 1.000 millones un año antes, cuando había reservado más de 8.000 millones para cubrir posibles pérdidas por la pandemia.

EFE

Otro de los gigantes, el banco de inversión Goldman Sachs, se anotó un beneficio neto de 12.058 millones de dólares en el primer semestre, lo que equivale a multiplicar por nueve las ganancias de 1.320 millones de dólares contabilizadas en el mismo periodo del año anterior, según informó la entidad. «Nuestro desempeño en el segundo trimestre y los ingresos récord para la primera mitad del año demuestran la solidez de nuestra franquicia de clientes y nuestro progreso continuo en nuestras prioridades estratégicas», declaró David M. Solomon, presidente y consejero delegado.

Por su parte, Wells Fargo, que en el primer semestre de 2020 había perdido 2.930 millones de dólares, ganó en la primera mitad de este año 10.676 millones, y a diferencia de otras entidades aumentó su facturación, un 6% hasta los 38.802 millones. La firma con sede en San Francisco, el cuarto banco de EEUU por volumen de activos, tiene un negocio algo distinto al de sus competidores, sin grandes operaciones de banca de inversión y, además, está sujeto a restricciones de los reguladores tras un escándalo por la creación de cuentas falsas. Wells Fargo tuvo un beneficio neto de 6.040 millones de dólares en el segundo trimestre, con una facturación de 20.270 millones, un 11% más y claramente por encima de las expectativas de los analistas.

Las cuentas del sector financiero abren esta semana la oleada de resultados empresariales en Estados Unidos, donde los mercados esperan ver muestras de la recuperación de la actividad durante los últimos meses. De momento, la banca las está dando.

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