Economía

La confianza económica de la Eurozona alcanza en julio su máximo histórico

La confianza en la recuperación económica persiste, pese a las dudas en Alemania. La misma semana en la que se ha conocido un descenso del indicador IFO, que mide el sentimiento de los inversores teutones, el indicador de sentimiento económico de la Eurozona, elaborado por la Comisión, vuelve a ofrecer motivos para la esperanza: ha batido en julio su máximo de la serie histórica, que empieza en 1985. Se une, así, al optimismo de los PMI conocidos la semana pasada.

El valor del índice, que ha aumentado desde los 117,9 puntos hasta los 119, es más elevado que el esperado por los analistas —el consenso de ‘The Wall Street Journal’ era de 118,9— y confirma la visión de un fuerte repunte de la actividad gracias a la reapertura de las economías. Pero hay matices. “El indicador está alcanzado su pico“, dice la Comisión en una nota de prensa. De hecho, la subida es más débil que la de los últimos meses.

Una vez más, los servicios y la industria han liderado el incremento de la confianza, mientras que el sentimiento se ha retraído en el sector de la construcción y se ha mantenido estable en el ‘retail’. En el caso de la industria, se trata del octavo aumento consecutivo, mientras que los servicios anotan su sexto mes al alza y alcanzan niveles de 2007. Ambos suben 1,3 puntos.

Cotizalia

Por países, el mayor crecimiento del optimismo corresponde a Francia, con cuatro puntos más, y uno de los menores, precisamente, a Alemania, donde solo crece tres décimas. En España, el sentimiento continúa su tendencia positiva, al incrementarse 1,7 puntos. Dentro del indicador, destaca el descenso de la confianza del consumidor, que baja 1,1 puntos y pone fin a una racha de cinco meses al alza.

Por su parte, el indicador de expectativas de empleo se mantiene estable en los 111,7 puntos, muy por encima de los valores previos a la pandemia. Las expectativas de precios también suben por quinto mes consecutivo, en un entorno de crecimiento de la inflación.

Aunque los datos siguen siendo positivos, el ritmo del aumento de la confianza se ha aminorado en este último mes, un hecho que ING atribuye a la expansión de la variante delta. “La preocupación por el retraso en la relajación de las medidas salió a la luz con el aumento de los nuevos casos del virus”, dice el servicio de estudios del banco en una nota de análisis. Pero la foto es positiva: “En general, el panorama sigue siendo brillante”.

Este viernes se conocerán las cifras del PIB del segundo trimestre. A juzgar por las de confianza, parece que el tercero empieza con fuerza.

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