Economía

La ‘cripto’ que planta cara judicial a la SEC: «Peleamos en nombre de la industria»

Hay pocas barreras más difíciles de superar para un producto innovador que las que ponen los tradicionales y anquilosados reguladores de aquel sector al que va a desafiar de forma directa. Sobran ejemplos en la Historia. Uno de los últimos lo han protagonizado las criptomonedas, que se han encontrado con bancos centrales, Gobiernos, instituciones y, como jefe final, con la SEC.

El regulador de los mercados bursátiles estadounidenses tiene su buena cuota de poder y no es especialmente cauteloso a la hora de ejercerlo. O al menos eso consideran en Ripple, una empresa del sector de los activos digitales que mantiene una pugna judicial con la SEC desde hace un año en la que todo el sector se juega mucho.

Cotizalia

Ripple estaba en la cresta de la ola hace bien poco. Fundada en septiembre de 2012, la firma se constituyó tres meses después de poner en el mercado 100.000 millones de tokens de XRP, una criptomoneda que llegó a estar en el podio mundial por volumen. Una vez fundada, los creadores de XRP decidieron donar 60.000 millones de unidades a Ripple, que dejó la mayoría de ellas en depósito.

A día de hoy, XRP tiene una capitalización de 43.400 millones de euros y existen 47.200 millones de unidades en el mercado, el 47% del suministro total. Esta criptodivisa, al revés que mucha de sus semejantes, no se puede minar y además cada transacción reduce el número de ellas que existen poco a poco. Cada unidad se cambia por alrededor de 0,9 euros, lejos de los 3,38 en los que se situó durante sus máximos históricos.

Cotizalia / Agencias

A primera vista XRP podría parecer una criptodivisa digital bastante normal. ¿Por qué iba la SEC a meterse con ella entonces? En diciembre de 2020 el regulador estadounidense, tras una investigación, decidió presentar una querella por los fallos en la seguridad que tenía la divisa.

Es común que en una transacción de criptoactivos los verificadores individuales de la red deban tener unanimidad a la hora de dar luz verde a una transacción, confirmando que el vendedor es el legítimo dueño del activo y que el comprador pasa a serlo. Con XRP basta un 80% de esos nodos, lo que hace que las transacciones sean más rápidas. Pero también menos seguras.

Omar Kardoudi

Ripple, que además es la creadora de la red a través de la que se producen muchos de los intercambios, ha denunciado esta semana que «el rol de la SEC bajo esta Administración ha sido hostil», señalando directamente al máximo responsable del regulador, Gary Gensler, que todavía no ocupaba el cargo cuando se inició todo el proceso.

Para el consejero general de Ripple, Stuart Alderoty, los movimientos de la SEC no son un caso aislado y ha puesto sobre la mesa la necesidad de regular, y de cómo hacerlo, las criptomonedas. «Esto no es un caso aislado. Estamos peleando en nombre de toda la industria», ha dicho, tal y como recoge Bloomberg.

Cambio de regulador

Lo que subyace debajo de todo este asunto está mucho más allá de una simple reclamación judicial. Ripple ha sido bastante claro al pedir directamente a los legisladores estadounidenses, y todo el sector de las criptomonedas por extensión, una suerte de frente común para crear un marco de trabajo en el que se pudiera poner una hoja de ruta específica sobre la que crecer.

Eso, que no dejan de ser buenas palabras sin un fondo muy específico, se traduciría en una reclamación clara que el sector lleva tiempo moviendo: que la SEC deje de ser el regulador que supervise las criptomonedas. Por su esencia, consideran, se trata de un organismo que ya ha demostrado que no ve con especial entusiasmo estos activos.

The Wall Street Journal

Además, proponen directamente un organismo que, a su juicio, sería mucho más propicio para ejercer esa labor de control: la Comisión de Futuros del Congreso de Estados Unidos, históricamente mucho más propicia a dejar cierto espacio de maniobra a los activos digitales. La SEC ha respondido acusando a Ripple de «acoso» por la cantidad de documentos y entrevistas con testigos que ha reclamado durante el proceso judicial.

Si hacemos caso al historial de la SEC, Ripple lo tiene muy complicado para sacar algo positivo. El organismo tiene detrás todo el poder de Washington y ya doblegó a Elon Musk, la persona más rica del mundo, obligándole a dejar algunos de sus cargos en Tesla tras una ristra de tuits en los que amenazaba con sacar a la firma de bolsa. Las criptomonedas, ante el jefe final del juego.

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