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La marcha neonazi en Chueca une a PP y Más Madrid para ‘apartar’ a la socialista González de la carrera hacia Sol

El Partido Popular (PP) y Más Madrid, o de otro modo, Gobierno y oposición en la Asamblea de la Comunidad, coincidencia o no, han unido fuerzas para sacar del tablero político a la delegada del Gobierno, Mercedes González, que ha sonado muy fuerte como posible ‘candidata’ a liderar las apuestas electorales del PSOE-M de cara a las próximas elecciones autonómicas que se celebrarán en 2023.

Está claro que ambas formaciones políticas no quieren dar alas a unos socialistas que se encuentran muy debilitados tras los comicios de este año donde terminaron por ceder el asiento de la oposición a Más Madrid, liderado por Mónica García. Ahora tiene dos años por delante donde pretenden reconstruir liderazgos alternativos en la Comunidad de Madrid, así como recuperar su sitio en el Ayuntamiento de la capital.

González, que sustituyó a José Manuel Franco al frente de la Delegación del Gobierno, llevaba meses despuntando como una alternativa muy real de recambio de Pepu Hernández en el Consistorio madrileño o de Ángel Gabilondo en la Comunidad, para las próximas listas de municipales y autonómicas.

Por ello, tanto PP y Más Madrid llegaron a coincidir este miércoles en una idea común, y es en exigir a la delegada una explicación “clara y contundente” sobre su responsabilidad a la hora de autorizar el pasado sábado una manifestación neonazi en el barrio madrileño de Chueca, así se pronunció García; y la “dimisión“, por parte del portavoz del Grupo Popular, Alfonso Serrano, al considerar a González “nefasta” para la Comunidad y a su gestión “desastrosa” y con una “dejación de funciones“.

Por su parte, la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, ha acusado a la delegada del Gobierno de “permitir” la marcha neonazi bien por “negligente” o bien por “sectaria“: “Espero que sólo por negligencia, que no es poco”. Además, ha resaltado que se podría “haber modificado el recorrido” de la concentración y evitarlo en un lugar “tan concurrido”.

En este mismo tono se pronunció un día antes el portavoz del Gobierno de la Comunidad, Enrique Ossorio, señalando que le preocupa la delegada no prohibiese la manifestación homófoba de Chueca para sacar “rédito político“. Además, sostuvo que la manifestación “se podría haber prohibido como prevé la ley“, comunicándoselo a los promotores en un plazo de 72 horas previo a la misma.

Con respecto a que se puede disolver una manifestación sin ella se están cometiendo delitos penales hizo referencia el consejero de Justicia, Interior y Víctimas de la Comunidad de Madrid, Enrique López, que recordó al Gobierno de España que las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado pueden disolver una manifestación si en ella se cometen ilícitos penales, o si sus asistentes visten ropa paramilitar.

Tampoco ha querido pasar la oportunidad el líder de Más País, Íñigo Errejón, para acusar al Gobierno y, singularmente a su Delegación en Madrid, de haber hecho el “ridículo” permitiendo la manifestación y ha exigido explicaciones por lo ocurrido además de unas disculpas.

A esta posición también se sumó Vox, cuyo portavoz en el Ayuntamiento de Madrid, Javier Ortega Smith, consideró que la Delegación de Gobierno, con González a la cabeza, “no estuvo fina” al autorizarla.

La delegada del Gobierno, por su parte, pidió perdón al colectivo LGTBI por los insultos y amenazas que le profirieron algunos de los asistentes a una manifestación que ha calificado de “vomitiva“. “Mi profundo rechazo y repulsa por las imágenes producidas en un barrio tan emblemático. Siento en el alma que tengan que vivir en sus calles imágenes absolutamente lamentables”, sostuvo.

La justificación que dio a los medios es que los convocantes ocultaron su verdadera identidad tras una protesta genérica contra la Agenda 2030/2050, que recibió el visto bueno de la Delegación. “No voy a dimitir, tengo la conciencia muy tranquila“, aseguró.

Sin embargo, el intento de poner a la delegada del Gobierno en el foco de las críticas chocó con la resistencia socialista. Fuentes del PSOE de Madrid aseguran a 20minutos que el partido está unido en torno a González. Y consideran, que efectivamente ha sido víctima de un engaño. “Estamos con ella y con la forma con la que actuó, basándose en la más absoluta legalidad“, señalan.

“Por el momento no es candidata, es delegada y lo está haciendo francamente bien, confiamos en ella y es, y será, un buen seguro socialista donde quiera que esté”, destacan estas fuentes.

Tras el respaldo de la cúpula socialista, parece que la hipotética candidatura de González para las primarias del PSOE en Madrid por el momento no corre peligro. La delegada ha sobrepasado el primer ‘match ball’, el tiempo dirá si esta manifestación le ha pasado factura o no en su carrera política.

“¡A la salida cobramos!”, así finalizó la delegada el tenso encuentro que mantuvo con el alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, el pasado mes de agosto, cuando ambos dirigentes protagonizaron un encontronazo sobre las restricciones contra la Covid-19 en una rueda de prensa conjunta, donde actuaron, en palabras de la socialista, como “un dúo de Pimpinela“.

González acusó a Almeida de actuar más como portavoz nacional del PP que como alcalde de Madrid “sacando el espantajo de seguridad jurídica“. El primer edil madrileño le replicó afirmando que él está como alcalde para defender “los intereses de todos los madrileños” y que en un Estado de Derecho “hay que mantener la seguridad jurídica“.

Por otro lado, la delegada también ha tenido sus más y sus menos con la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, en varias cuestiones. La primera, cuando la ‘popular’ respondió al polémico informe del Gobierno de España sobre el grado de cumplimiento de sus compromisos de inversión en la región, que presentó González, y donde afirmó que ésta actúa como “delegada del PSOE“.

“No está actuando como delegada del Gobierno en representación de los intereses de la Comunidad de Madrid. Por tanto, no puedo más que reprochar la actuación de estos días, tienen la mentira por castigo”, señaló.

Otra de las polémicas que mantuvo con la presidenta madrileña fue en relación a la entrada de la variante india por el aeropuerto Madrid-Barajas, donde en aquel momento González no creía que el coronavirus pudiera entrar por esta vía, y acusó a Ayuso de lanzar un bulo por pedir más control. “Está muy bien dar bulos de que el virus entró por ahí, pero el virus está en el aire“, afirmó.

Desde el Gobierno regional se venía reclamando un endurecimiento de los controles en los aeropuertos desde el inicio de la pandemia. El equipo de Díaz Ayuso consideraba necesaria la realización de más pruebas a los viajeros que llegan en avión a la capital, especialmente para los proceden de países relacionados con las variantes más preocupantes del virus.

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