Economía

La muerte de las pesetas ha llegado: ¿hasta cuándo se pueden cambiar? ¿Qué hay que hacer?

Apenas queda tiempo para deshacerse de los millones de pesetas que los españoles conservan todavía casi 20 años después de que el euro se convirtiese en la única moneda válida en el territorio español. A pesar de que la divisa estaba destinada a morir en el año 2020, el Gobierno decidió el pasado mes de noviembre ampliar el plazo para cambiar las antiguas pesetas debido a la pandemia del coronavirus SARS-CoV-2 que dificultó durante varios meses la gestión de trámites. Dado que un gran número de ciudadanos aún poseían billetes y monedas en pesetas pendientes de canje, se extendió el periodo de cambio de la ‘leandra’, la que fuera la moneda vigente en España durante más de 130 años de historia, por seis meses más: una prórroga que expira este mismo mes de junio, por lo quienes posean una cierta cantidad de dinero en pesetas deben darse prisa para poder canjearlo en euros.

Hasta este 30 de junio, concretamente, el Banco de España permite a los ciudadanos canjear las monedas que estaban en circulación el 1 de enero de 2002, en sintonía con lo que explica el propio organismo, y los billetes en pesetas emitidos con posterioridad a 1939 por su valor facial —marcado por la correlación de cambio de ‘un euro es igual a 166,386 pesetas’— en la sede central de Madrid, situada en la calle Alcalá, número 48, o en las otras 15 sucursales que hay repartidas por la geografía española. Aunque durante todo este tiempo se ha pedido cita previa para poder canjear las pesetas, en la última semana de plazo el Banco de España acepta tramitar dicho canje desde el 23 de junio sin necesidad de tener que solicitar cita previa para ser atendido.

Aun así, el Banco de España especifica que quienes cuenten con cita previa para realizar este trámite “tendrán prioridad” en el horario de atención al público, que va desde las 8:30 a las 14:00 horas. La entidad recuerda que, a la hora de hacer efectivo el cambio de pesetas a euros, no se tienen en consideración aspectos como la antigüedad o el estado de los billetes y monedas de peseta, si bien en el caso de los billetes se señala que se denegará el cambio en aquellos que presenten “una superficie igual o inferior al 50% del billete”.

Para agilizar las operaciones de cambio a última hora, el Banco de España ofrece un “sistema rápido” de entrega de las pesetas para recuento y abono posterior en la cuenta corriente que señale el ciudadano que solicite el cambio para evitar lo máximo posible las colas que ya se han producido este viernes, 25 de junio, en la sede central de la entidad a escasos días de que se acabe el plazo para poder canjear las pesetas. A la hora de realizar el cambio, quien quiera canjear pesetas debe aportar documento de identidad —DNI, pasaporte o tarjeta de residencia—, así como también se recuerda que en el interior de las instalaciones del banco central español se deben seguir respetando las medidas de seguridad recomendadas por las autoridades sanitarias para evitar contagios del covid-19.

En caso de querer canjear billetes emitidos entre durante la Guerra Civil, será necesario que los expertos del Banco de España realicen un análisis previo para comprobar su autenticidad. Además, entre las categorías de monedas que se pueden cambiar por euros, se cuelan también las divisas de 2.000 pesetas, las monedas de colección, las conmemorativas y las especiales. En cualquier escenario de canje de monedas, habrá que tener en cuenta un detalle si se quiere presentar una gran cantidad de unidades, ya que deben estar empaquetadas respetando los siguientes formatos:

Las monedas de una peseta deberán canjearse en paquetes de 10.000 unidadesLas de cinco pesetas, en 5.000 unidadesLas de diez, en 2.500Las de 25 o 50 pesetas, en formatos de 2.000 monedasLas de 100, 200 o 500 pesetas, en paquetes de 1.000

Por último, el Banco de España sentencia que reembolsará únicamente monedas “auténticas”, incluidas aquellas unidades deterioradas, que sean reconocidas como tales por “las máquinas utilizadas a esos efectos” y se reserva el derecho a denegar el cambio de las que hayan sufrido “alguna alteración derivada de un proceso industrial o mecánico”. En relación con esto, indica que las pesetas en moneda que sufran deterioros deben canjearse presentando una solicitud de admisión de moneda deteriorada.

Según los últimos datos publicados por el Banco de España de los que se hace eco Europa Press, los españoles conservaban hasta el mes de abril un total de 1.586 millones de euros de la antigua moneda nacional sin cambiar, una cifra que equivale a 263.888 millones de pesetas pendientes de canje. De esa cifra, 133.275 millones de pesetas se asociaban a billetes (801 millones de euros) y 130.613 millones, a monedas (785 millones de euros).

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