Economía

La OCDE mejora sus previsiones de PIB, pero deja a Europa a la cola de la recuperación

Las restricciones aprobadas en los últimos meses en Europa para contener la expansión del virus han provocado una recaída económica que retrasa la recuperación hasta el próximo verano. Por si fuera poco, los problemas de disponibilidad de vacunas han provocado que los países de la Unión Europea vayan con un importante retraso respecto a sus principales competidores, lo que retrasará aún más la recuperación. La consecuencia de todo ello es que, aunque las expectativas siguen firmemente ancladas en la esperanza de una fuerte recuperación en la segunda mitad del año, el Viejo Continente se queda cada vez más rezagado en esta crisis del coronavirus.

La OCDE eleva sus perspectivas de crecimiento por las vacunas y los estímulos

Esta es la principal conclusión del informe de actualización de previsiones económicas publicado hoy por la OCDE. El ‘club’ de los países desarrollados destaca la debilidad de la economía europea en el inicio del año, de modo que, aunque la economía se va adaptando a vivir con el virus, la recuperación se sigue retrasando. El organismo era pesimista con los datos del cierre de año porque las restricciones a la movilidad de la segunda ola fueron severas, aunque no tanto como en la tercera ola. La OCDE estimaba que el impacto sería proporcional al que ocurrió durante el gran confinamiento, pero los datos de contabilidad nacional publicados finalmente mostraron cómo la economía se adaptó de forma significativa a las restricciones.

Javier G. Jorrín

La mejora de los datos del cierre de año obliga a la OCDE a revisar al alza sus previsiones para casi todos los países del mundo. Sin embargo, la subida para Europa es muy moderada, de apenas 0,3 puntos respecto a las previsiones de diciembre, ya que el impacto de la tercera ola ha sido más severo y el proceso de vacunación va mucho más lento. Con esta mejora, la OCDE pronostica un crecimiento del PIB para el conjunto de la eurozona del 3,9% este año, esto es, un avance importante, pero en ningún caso un crecimiento desbocado tras el desplome de 2020.

Estados Unidos muestra la cara opuesta a Europa: el país ha mantenido la economía abierta durante los últimos meses pese a los rebrotes, lo que ha estimulado la recuperación y, además, en los próximos meses recibirá una gran inyección de estímulos de la Administración Biden. Como consecuencia, la OCDE ha elevado las previsiones de crecimiento para el país en nada menos que 3,3 puntos respecto a las de diciembre y estima ya una expansión de su economía del 6,5%. Como consecuencia de esta fuerte recuperación, EEUU superará los niveles de PIB del año 2019 ya en 2021 y por una cuantía que supera ampliamente el 2%. Por el contrario, la eurozona seguirá un 3% por debajo del PIB de 2019 y España estará todavía un 6% por debajo.

En el caso de España, la OCDE ha realizado una mejora de sus previsiones mayor que la de la eurozona, principalmente porque evitó la contracción del PIB en el último trimestre de 2020 con un crecimiento del 0,4%. Este leve avance permite que el punto de partida de 2021 sea algo mayor y, por lo tanto, favorezca la recuperación. El organismo prevé que España crezca un 5,7% este año, lo que supone una mejora de las previsiones de 0,7 puntos.

La OCDE sitúa a España entre los países europeos que más avanzará en 2021, dado que fue el que más cayó en 2020 y tiene mayor margen de recuperación. Pero el gran problema para el país es que la recuperación no llegará antes del verano, de modo que, al finalizar el año, el PIB seguirá muy lejos de los registros previos a la pandemia. De los 21 países analizados por el organismo, solo Argentina estará este año más lejos de los niveles de PIB precrisis que España.

El retraso de la recuperación provocará que parte de la recuperación esperada para 2021 se retrase a 2022. La OCDE anticipa un crecimiento del PIB español del 4,8% en ese ejercicio. Sin embargo, ni siquiera esta expansión permitirá recuperar los niveles de actividad previos a la crisis, cota que no se alcanzará, al menos, hasta 2023. Si se cumplen las previsiones del organismo, España estará en el vagón de cola junto a Italia, México, Argentina y Arabia Saudí como los grandes países que en 2022 seguirán sin recuperar los niveles de PIB previos a la pandemia.

Javier G. Jorrín

Las previsiones de crecimiento de la OCDE apuntan a una recuperación muy inferior a la que espera el Gobierno, que eleva el avance del PIB hasta el 9,8% este año. La proyección del organismo supone descontar que España casi perderá la primera mitad del año y que el crecimiento se concentrará en el segundo semestre, escenario que cada vez parece más plausible dados los problemas que está sufriendo el proceso de vacunación.

Eso sí, la OCDE apunta a que en este momento los principales riesgos de desviación de las proyecciones económicas son al alza si el proceso de vacunación se acelera. Una noticia que sería especialmente buena para España, ya que se juega mucho con la próxima campaña turística. En estos meses todavía difíciles que quedan hasta el verano, el organismo reitera la importancia de que los gobiernos mantengan, e incluso incrementen, el apoyo fiscal a familias y empresas. “El apoyo fiscal deberá adaptarse al estado de la economía y el ritmo de las vacunas y, si son necesarias, deben ponerse en marcha nuevas medidas de manera rápida y completa”, señala en su informe.

La OCDE también aborda el debate sobre las presiones inflacionistas que está experimentando Europa y EEUU en las últimas semanas. La institución zanja el debate quitándole dramatismo: “Las presiones de costes se deben al resurgir de la demanda y las disrupciones temporales de la oferta, pero la inflación subyacente sigue siendo leve, retenida por el exceso de capacidad en el mundo”. En resumen, cuando los problemas de oferta se resuelvan con la reapertura económica, los precios volverán a moderarse.

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