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La oscura historia del único pueblo excomulgado y ‘maldito’ de toda España

Creer en leyendas en los tiempos que corren es algo demasiado retrógado para aquellos que abusan de las nuevas tecnologías, pero cuando hablamos de lugares con misterio siempre se crea un cierto enganche. Esta es la oscura historia del único pueblo en España que a día de hoy se encuentra excomulgado por la iglesia católica y que durante años lleva ‘maldito’. Hablamos de Trasmoz, un pueblo situado en las faldas del Moncayo que tiene una altitud de 765 msnm y se encuentra al oeste de la provincia de Zaragoza.

Si nos teletransportamos hasta el 1255, Andrés de Tudela, el abad del Monasterio de Veruela tuvo la culpa de este castigo divino a los vecinos de Trasmoz. Este clérigo no hacía más que discutir con los habitantes del pueblo por la provisión de madera del Monte de la Mata, por lo que decidió excomulgar a la aldea para apartarla del Reino de los Cielos durante toda la eternidad. Dejarles sin poder disfrutar del catolicismo, vamos. Por lo que solo el actual papa Francisco tendría el poder para revocar una excomunión. Pero aquí no acaba la cosa porque casi tres siglos más tarde, de nuevo el Monasterio de Veruela cargaba contra los habitantes de Trasmoz.

En esta ocasión dejamos la leña a un lado y vamos ahora con la trifulca del agua. Fue en 1511 cuando Pedro Manuel Ximénez de Urrea, señor de Trasmoz, se enfrentó al abad del Monasterio. El motivo fue porque el curso del agua transitaba por zonas que pertenecían al convento y los clérigos de Veruela desviaron la natural circulación del agua para que no llegara a las familias trasmoceras.

Fue así cuando llamaron a las Cortes de Aragón que mediaron en el conflicto, finalmente, a favor del señor de Trasmoz. Pero el abad, tan intenso y rencoroso, no se lo tomó nada bien y maldijo nuevamente al pueblo. Se dice que durante esa madrugada, el abad cubrió el crucifijo del altar con un velo negro mientras recitaba el salmo 108 de la Biblia -este salmo es el que ayuda contra el enemigo-, y daba toques de campana para que constase en acta. Fue desde esa noche cuando Trasmoz estaría maldita hasta el fin de su existencia.

Para Bécquer recibir inspiración y tranquilidad era muy importante antes de escribir y durante el 1857, en pleno Romanticismo de la época y padeciendo tuberculosis, el poeta-escritor se mudó durante un tiempo hasta el Monasterio de Veruela para respirar el aire puro. Sin lugar a dudas, el sitio perfecto para mezclar lo oculto con lo romántico donde escribiría varias cartas ‘Desde mi celda’ que irían dirigidas a Trasmoz.

Pero en este pueblo también hizo paso el inventor de la fregona, Manuel Jalón donde descansan sus restos. Este empresario compró el castillo de Trasmoz, creando después la Fundación Castillo de Trasmoz en 1988. Con el paso del tiempo y desde el 2020 esta emblemática fortaleza fue cedida al Ayuntamiento a la espera de su rehabilitación.

Este pueblo debe su fama a estas historias que también le han convertido en frecuente escenario de aquelarres de brujas por conocida Feria de Brujería. Desde la torre podremos divisar una bella panorámica del valle y en el Museo Castillo de Trasmoz encontraremos los objetos aparecidos en las excavaciones realizadas en el lugar. Sin olvidarnos del Museo dedicado a la brujería y a las supersticiones que no dejan indiferente a nadie. Visitar Trasmoz siempre es una experiencia que con su vigilante y antiguo castillo desafiante al tiempo, es el máximo conocedor de cada una de las leyendas que siempre podrás creer o no.

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