Economía

La pandemia hundió un año la esperanza de vida de los españoles en 2020

Los efectos de la pandemia han sido devastadores en todos los ámbitos. Sobre todo, como es obvio, en el de la salud pública. Como consecuencia de ello, se ha producido un hecho extraordinario en términos demográficos. La esperanza de vida de los españoles habría caído en 2020 nada menos que un año. Hay que remontarse a la guerra civil para encontrar una evolución tan adversa.

En 2019, antes de la irrupción del virus, la esperanza de vida al nacer se había situado en 80,9 años para los hombres y en 86,2 años para las mujeres, con una tendencia clara, aunque lenta, a la convergencia entre sexos. Hace poco más de una década, se producían 110,5 defunciones de hombres por cada 100 fallecimientos de mujeres, pero en 2019 esa relación había bajado hasta 102,7 defunciones. El covid, sin embargo, en términos de recorte de la esperanza de vida ha afectado más a los hombres que a las mujeres.

¿Qué es lo que ha sucedido en 2020? Aunque los datos son todavía provisionales, el año pasado, según datos de Estadística, fallecieron en España 501.148 personas, frente a las 414.900 que lo hicieron un año antes. La diferencia es, por lo tanto, de 86.248 fallecimientos. El INE utiliza para sus cálculos los certificados de defunción existentes en cada momento, y que deben ser firmados independientemente de las causas de la defunción, lo que hace que se considere una fuente de primera mano. Al contrario de lo que sucede con los registros civiles, que suelen tardar tiempo en comunicar la información.

Esta cifra es bruta y, por lo tanto, no identifica las muertes a causa del covid, pero no está muy lejos de los 79.888 fallecidos ‘oficiales’ por la pandemia, según los datos que manejaba Sanidad hasta el pasado jueves. Hay que tener en cuenta, sin embargo, que en la mortandad de 2020 han actuado varios fenómenos en direcciones opuestas.

Menos gripe

Por un lado, se han producido cerca de 80.000 muertes relacionadas directamente con el covid, pero, en paralelo, también se han registrado más fallecimientos por otras enfermedades que no han podido ser atendidas por la situación extraordinaria que vivió la sanidad en los momentos más duros. En sentido contrario, el número de muertes por complicaciones de la gripe ha caído en picado, como asegura un responsable de la demografía del INE, y lo mismo ha sucedido con los accidentes de tráfico. En 2020, se registraron por esta causa 870 muertes, la primera vez que se baja de 1.000 en la historia.

Las cifras, en todo caso, son todavía provisionales, pero reflejan el invierno demográfico que se produjo el año de la pandemia, y que ha recortado de forma dramática la esperanza de vida al nacer de los 47 millones de españoles, aunque con muchas diferencias en función de las distintas edades. Los datos de Estadística muestran, en concreto, que la esperanza de vida a los 65 años ha pasado de 19,54 a 18,72 años en el caso de los hombres, mientras que en el de las mujeres ha pasado de 23,42 a 22,71 años.

Sus efectos, de hecho, no solo ha afectado al número de fallecidos, sino, también, al de nacimientos. El Instituto Nacional de Estadística (INE) ha estimado que el número de nacimientos cayó un 20% en diciembre y enero pasados, es decir, después de los nueve meses de gestación. En febrero de este año, sin embargo, rebotó un 8%, mientras que en marzo, un año después del estado de alarma, creció un 2,5%.

Eso quiere decir que en 2021 la esperanza de vida volverá a sus registros habituales, ya que los cálculos que hace el INE son de naturaleza anual y, por lo tanto, no se acumulan en el tiempo. El último informe de la Comisión Europea sobre España, el llamado Ageing Report, estima que la esperanza de vida seguirá creciendo de forma intensa en las próximas décadas.

Para 2050, en concreto, se calcula que rozará los 85 años para los hombres y casi 90 para las mujeres, aunque, como se ha dicho, con una clara convergencia entre sexos. Se pasará de 5,9 años a 4,6. Hay que tener en cuenta que en 1991, hace apenas tres décadas, la esperanza de vida de los hombres al nacer apenas se situaba en 73,5 años, lo que significa un avance de nada menos que de 11,5 años en seis décadas.

Mayor supervivencia femenina

Los especialistas han estimado que dos tercios de la diferente esperanza de vida al nacer entre sexos se asocia a la mayor supervivencia femenina a partir de los 65 años, fundamentalmente (y en ausencia de conflictos bélicos) por la menor mortalidad en tumores y enfermedades del aparato circulatorio.

El aumento de la esperanza de vida o, expresado en otros términos, la longevidad tiene una enorme importancia en términos económicos. El Banco de España, junto a otros muchos trabajos académicos, ha detectado algunos muy relevantes. Por ejemplo, favorecerá el ahorro antes las incertidumbres que pueden emerger en el futuro, lo que explica en la actualidad la caída que se está produciendo en el tipo de interés natural, con las consecuencias que ello tiene para la política monetaria.

De la misma manera, se suele asociar a menores tasas de empleo e innovación, con un impacto negativo sobre el crecimiento económico, además, del mayor gasto sanitario o una reducción de las habilidades cognitivas necesarias para el uso de las nuevas tecnologías, lo que es muy relevante en un entorno muy competitivo, con países con poblaciones muy jóvenes. Igualmente, algunos trabajos han estimado que el envejecimiento provocará una recomposición de las bases fiscales desde el trabajo al capital, cuya tributación es sensiblemente inferior, lo que en definitiva afectará a la recaudación de los estados.

Mostrar más

Deja una respuesta

Botón volver arriba