Economía

La subida de los precios industriales en EEUU mete presión a la Fed y golpea a Wall Street

Los precios de producción industrial de Estados Unidos registraron el pasado mes de noviembre un incremento del 9,6% respecto del mismo mes de 2020, lo que representa la mayor subida interanual de la inflación mayorista desde que en 2010 comenzaron a recopilarse datos anuales. Se trata del octavo mes consecutivo en el que el índice de precios de producción industrial registra su mayor subida interanual, según informó el Departamento de Trabajo.

Esta jornada no ha estado marcada por la publicación de grandes datos macroeconómicos, a excepción de los precios industriales. Sin embargo, los mercados temen que al fin de las reuniones de la Reserva Federal de Estados Unidos, que se han iniciado este mismo martes, Powell anuncie un endurecimiento de la política monetaria. En otras palabras, recelan de que la Fed vaya a acelerar la retirada de los estímulos lanzados en marzo de 2020 para hacer frente al impacto del coronavirus.

El miedo también ha llegado a los mercados. Los principales índices de Wall Street amplían las pérdidas del lunes, momento en el que se disparó de nuevo el temor de los inversores por ómicron ante la rápida evolución de los contagios, el aumento de las restricciones y tras conocerse la primera muerte en Reino Unido de una persona contagiada por esta variante. El Nasdaq, el índice de referencia de las tecnológicas, ha sido el más afectado, cayendo más de un 1,2%. Por su parte, el S&P 500 se deja casi un 0,8% y el Dow Jones también se anota unas cuatro décimas de pérdidas.

Cotizalia

Los precios de producción de EEUU «acelerarán, algo lógico en un escenario de disrupciones en la cadena de suministro y encarecimiento de las materias primas», recogían los analistas de Bankinter en su informe diario para clientes, donde añadían que «en este contexto, es normal que aumente la volatilidad, pero el flujo de fondo es positivo y seguirá respaldando a las bolsas en el corto y medio plazo».

En el último encuentro de la FOMC, se calculó que la compra de bonos acabaría por completo a mediados de 2022, pero tras la llegada de la nueva variante, los inversores estiman que esta fecha podría adelantarse al mes de marzo. ¿El telón de fondo? Una inflación que ha persistido más de lo esperado y que ya no se tilda de «transitoria». Precisamente el viernes pasado, la Oficina de Estadísticas Laborales de EEUU daba a conocer el dato de inflación interanual: fue de un 6,8%, la mayor desde 1982.

En el comunicado que lanzará el banco central al fin de la reunión este miércoles, también presentará sus nuevas previsiones macroeconómicas, que en septiembre situaron la tasa de crecimiento en el 5,9% y la inflación en el 4,2% para finales de 2021, y que probablemente serán revisadas dado el complejo panorama económico.

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