Viajes

Laguna de Salicor, un Mar Muerto en el Campo de Criptana del Quijote

Solemos pensar que La Mancha, el País del Quijote, es una dura y seca llanura. Pero nada de eso. Nada como salir, caminar y viajar para descubrir la verdad de las cosas. También es un espacio de vergeles y espacios verdes.

Hay en esta parte de Castilla-La Mancha lugares donde perderse para vivir experiencias en contacto con la naturaleza. Es el caso de la Laguna de Salicor, un pequeño oasis en el Campo de Criptana, en el país del Quijote.

Se dice que parece un circuito de carreras, en el que en vez de asfalto dibujando piruetas tenemos agua haciendo curvas y creando pequeñas isletas. Una imagen muy poderosa, que explicaría el aspecto de la Reserva Natural Laguna de Salicor, un pequeño paraíso que sorprende.

Grullas, avutardas, aguiluchos carniceros, sisones y gangas, dominadas por el halcón peregrino, que utiliza el lugar para cazar durante todo el año, han hecho de ésta su casa, convirtiéndola en el lugar ideal para los amantes del turismo ornitológico. Y no sólo ellos.

Junto a su peculiar fisonomía, otra curiosidad del lugar es su similitud con el Mar Muerto: se dice que el contenido en sal de estas aguas es diez veces superior al Mediterráneo y muy similar al Mar Muerto. Además, la riqueza en vegetación singular, como la salicornia, les confiere un color peculiar, para descubrir, admirar y fotografiar una y otra vez.

A la Laguna se puede acceder en coche, pero una forma muy recomendable de hacerlo es a pie o en bici, por una ruta de 10 kilómetros desde Campo de Criptana que se puede hacer en bicicleta o andando. Otra ruta muy interesante que lleva a la laguna es la Senda de los Cantareros, entre campos de viñedos, en la que además se pueden encontrar algunas losas con marcas esgrafiadas, consideradas petroglifos prehistóricos.

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