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Lagunas de Villafáfila, para ver el descanso de las aves en mitad de la estepa zamorana

Al noreste de la provincia de Zamora y en plena Tierra de Campos, se localizan las Lagunas de Villafáfila. Es un privilegiado lugar para disfrutar del espectáculo de las aves. Y es que aquí, en la parte más al Oeste de la meseta castellana, descansan y se dejan ver.

La Reserva de las Lagunas de Villafáfila comprende once términos municipales de Tierra de Campos. La estepa cerealista es el paisaje dominante, sólo roto, como haría un oasis, por este complejo lagunar de carácter temporal y salino. Estamos, como explica la web de turismo de la Junta de Castilla y León, en un espacio de gran valor natural, paisajístico y faunístico.

El complejo lagunar de Villafáfila constituye uno de los más importantes humedales de todo el norte peninsular y, sin duda, el más significativo enclave para las aves acuáticas, esteparias y migradoras de Castilla y León.

Muestra de su importancia es que estos días acoge el IV Encuentro Nacional de Observación de la Naturaleza, natureWatch. En la edición 2021 de este foro, un referente por la calidad de sus ponencias y actividades, las aves esteparias, el grupo de aves más amenazado de Europa, tienen especial protagonismo.

Las Lagunas de Villafáfila están enclavadas sobre suelos arcillosos alrededor de la cuenca del río Salado. El conjunto lo forman tres lagunas principales: Salina Grande, Barillos y Salinas. Junto a ellas hay otra serie de humedales más pequeños.

En torno a las zonas encharcadas se localiza un territorio dominado por las tierras de cultivo y en el que se asienta una de las aves más emblemáticas de Villafáfila: la avutarda. Los cerca de 2.000 ejemplares de esta gran ave que aquí viven forman su mayor población a nivel mundial.

También son reseñables las ingentes cantidades de ansares comunes que eligen estas lagunas para pasar el invierno. Junto a ellas, otras especies de gran interés ligadas a la estepa como el cernícalo primilla (con más de 300 parejas nidificantes), el aguilucho cenizo, el sisón o la ortega. Y entre las nidificantes, la cigüeñuela, la avoceta, el aguilucho lagunero, la pagaza piconegra, la avefría, el azulón, el zampullín, la cigüeña blanca, el pato cuchara y el chorlitejo chico.

La ruta habitual, si llegamos en coche, es a través de la A-6, carretera que dejaríamos en la localidad de Villalpando. Aquí, la ZA-715 nos deja en Villafáfila tras pasar por Tapioles. Es un espacio amplio, pero las mejores rutas para el senderismo se localizan en Tapioles, Revellinos, Villarrín de Campos, Otero de Sariegos, Monasterio Granja Moreruela y la propia Villafáfila.

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