Economía

Las aerolíneas cargan contra el plan 2050: coste económico y poco impacto ambiental

Rechazo rotundo a las propuestas de movilidad del plan 2050 del Gobierno español por parte del sector privado. La Asociación de Líneas Aéreas (ALA), patronal de las aerolíneas que representa al 85% del tráfico aéreo en España, subraya que las medidas planteadas por el ejecutivo de Pedro Sánchez este jueves suponen un desincentivo para el sector turístico y, por ende, la economía española. Además, defienden que medidas como las de vetar los vuelos de corto radio apenas tienen impacto para los objetivos de reducción de emisiones y que, de hecho desincentivan la innovación.

Dentro del quinto frente para transformar la movilidad y así reducir a 2 millones de toneladas las emisiones para 2050 del transporte español, el Ejecutivo propone, entre una larga lista de ideas, introducir una tasa de viajero frecuente o el establecimiento de impuestos sobre los billetes de avión según la cercanía del destino. Por otro lado, también recomienda prohibir los vuelos en aquellos trayectos que puedan realizarse en tren en menos de 2,5 horas. El informe menciona en un apéndice que gobiernos europeos como el de Francia o Países Bajos planean prohibir los vuelos comerciales domésticos para aquellos trayectos en los que la alternativa ferroviaria cubra el trayecto en menos de dos horas y media.

Agencias

En cuanto a la medida de vetar vuelos de corto plazo, desde la ALA dan varios argumentos en contra. Por un lado, recuerdan que los vuelos de corto radio suelen ser conexiones de trayectos más largos e internacionales, por lo que esta medida afectaría a los nexos entre vuelos a terceros países y provocaría el desplazamiento de viajeros a nuevos puntos de conexión aérea, llegando incluso a tener que moverse a aeropuertos extranjeros. Por otro lado, en la patronal critican que el sector privado ya trabaja en nuevas formas de viajar de forma más sostenible, como con el uso de biocombustibles, motores propulsados con hidrógeno verde o aviones eléctricos. Según argumentan desde la organización, este tipo de innovaciones serían probadas en un principio en estos viajes de corto radio, por lo que la penalización de estos trayectos dificulta la innovación hacia una aviación más sostenible.

Finalmente, por parte de la ALA no ven sentido medioambiental a esta medida, ya que, según subrayan, las únicas rutas aéreas que tienen en España sustitución ferroviaria dentro del límite horario propuesto por el plan 2050 son la de Madrid-Barcelona y las que conectan la capital con Valencia, Alicante, Sevilla y Málaga. En este sentido, argumentan que el impacto en las emisiones sería mínimo. Según sus propias estimaciones basadas en datos previos a la pandemia, estas rutas apenas suponen un 1% de las emisiones aéreas en España. Desde la patronal también recuerdan el dato de la organización paneuropea civil y militar del sector, Eurocontrol, que estima que los vuelos de menos de 500 kilómetros (un 24% del total) apenas supusieron un porcentaje del 3,8% de las emisiones de dióxido de carbono en 2019.

Juan Cruz Peña

En el caso de medidas impositivas a los billetes de viaje, un portavoz de la ALA responde que este tipo de impuestos desalentarían a los turistas a viajar y, por ende, dañarían el que es uno de los principales motores de la economía española y su empleo. La patronal se respalda en un estudio de la universidad Politécnica de Madrid en el que se recoge una cifra de 2018 del Grupo de Acción de Transporte Aéreo (ATAG), según la cual el transporte aéreo sustenta, de forma directa e indirecta, 1,71 millones de empleos en España, con un peso sobre el PIB de 113.100 millones de euros.

Según el estudio, un 1% de impuesto sobre el combustible (a pagar por las compañías aéreas) produciría una pérdida económica al sector de 27 millones de euros y de 1.011 de empleos, ya que con un incremento del 0,04% del precio del viaje para el turista caería un 0,04% la demanda, restando 25.000 turistas al país. Cada 1% de impuesto al combustible ahorraría 4.612 toneladas de dióxido de carbono. El análisis llega a estudiar un varios tramos de un hipotético impuesto hasta alcanzar un 20%, donde estipula que el sector perdería 550 millones de euros y 20.217 empleos. Esto le ahorraría 92.231 toneladas de dióxido de carbono.

Carlos Sánchez

En cambio, cuando se plantea un impuesto al pasajero, directamente sobre el precio del billete aéreo, el impacto anticipado por el estudio es mayor. Con un 1%, el incremento del precio del viaje sería del 0,12%, con una caída de la demanda también del 0,12%. Asimismo, con 84.000 turistas menos, la pérdida económica para el sector sería de 92 millones de euros y 3.370 empleos. Al otro lado del espectro, un impuesto del 20% supondría un impacto económico de 1.833 millones de euros y 67.390 empleos.

En el informe de España 2050 presentado este jueves por el Gobierno, viene en el apéndice el estudio de la Universidades de Vigo y la UNED, con el que se pretende explicar mejor los desafíos de este tipo de medidas fiscales. El análisis, de 2019, menciona una simulación de la Comisión Europea sobre la posible aplicación de impuestos sobre los billetes, el carburante o la extensión IVA. Sin embargo, el estudio explica que ninguno de los impuestos planteados tendría un impacto neto en la economía. “Si bien el impuesto tendría un impacto negativo sobre el empleo y el valor añadido en el sector de la aviación, esto se vería compensado por un incremento casi idéntico en el empleo en otros sectores de la economía, de forma que el impacto neto sobre el empleo y el PIB es prácticamente nulo”, argumenta sobre el primero. Respecto a los otros dos, opina que “darían lugar a mayores impactos sobre la demanda y la recaudación, sin apenas afectar al PIB y al empleo, si bien son menos viables”.

Mostrar más

Deja una respuesta

Botón volver arriba