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Las futbolistas del Real Madrid se hartan del trato desigual y la falta de visibilidad

El Real Madrid femenino debuta este martes en la Champions League contra el Manchester City en el Estadio Alfredo Di Stéfano (21:00 horas, Real Madrid TV) y lo hace con las bajas de dos de sus jugadoras más importantes, Marta Cardona y Kosovare Asllani, a quienes se sumó a última hora Maite Oroz, quien entró en la convocatoria de David Aznar, aunque en el entrenamiento de este lunes sufrió una lesión de tobillo, al igual que la portera titular, la francesa Meline Gerard, que se rompió dos dedos de la mano y estará cuatro meses de baja, por lo que ambas también se perderán la ida de la ronda previa contra las inglesas.

Sin embargo, y a diferencia de lo que sucede con el equipo masculino, incluso con los casos de Covid que han padecido desde Zidane en su día a Benzema más recientemente, el Real Madrid no informó de los motivos de sus ausencias. Esto, que tampoco es nuevo, no ha gustado a las futbolistas, cansadas de este trato desigual, además de la poca visibilidad que el club que preside Florentino Pérez da a su equipo. Lo cierto es que basta con echar un vistazo a la web del Real Madrid para comprobar la clandestinidad del femenino, aunque casos como estos de Cardona y Asllani dejan patente estas diferencias.

Kike Marín

De hecho, y ante la negativa del club de hacer públicos sus respectivos partes médicos, fueron las propias jugadoras las que lo hicieron. Así, Marta confirmó en Twitter la noticia que en esta misma red social adelantó una aficionada, quién sabe si filtrado por la propia delantera para así poder sacarla a la luz sin que desde el Real Madrid le dijeran nada. “¡Buenas a tod@s! Quería que supierais que una lesión en la rodilla me va a impedir estar con el equipo un tiempo. Ha sido una noticia complicada de asimilar, ya que soy una persona muy competitiva y a la que le gusta ayudar siempre al equipo…”, escribió la aragonesa.

Horas después, fue Asllani la que informaba en sus redes sociales de que había dado positivo en Covid. “Estoy muy triste por anunciar que di positivo en la prueba de COVID-19 (estoy vacunada) y me perderé nuestro histórico partido de la Champions League el martes. Tenía muchas ganas de jugar y no puedo explicar con palabras lo triste que estoy por perdérmelo”. La sueca, que tiene varios e importantes patrocinadores, no podía permitirse que no se supiera oficialmente por qué no podía jugar la Champions contra el Manchester City, de ahí que también ella diera el paso de informar de algo que se supone que le compete al Real Madrid.

Todas las futbolistas necesitan, y por ello así lo demandan, que sus clubes les den visibilidad, pero en el caso de la sueca el caso es especialmente sensible por los patrocinadores antes comentados, que van desde Nike a KIA pasando por VISA o Coca Cola. De ahí el malestar al que en esta ocasión en el Real Madrid se unió con más fuerza que nunca la directora deportiva, Ana Rossell. La que fuera presidenta del CD Tacón era partidaria de hacer pública estas informaciones que, todo sea dicho, no tiene ningún sentido ocultar cuando son las propias afectadas quienes quieren que se conozcan.

Sin embargo, Begoña Sanz, la adjunta al director general, el misterioso JAS (José Ángel Sánchez), se opuso a lo que hubiera sido un cambio radical en la política de comunicación del Real Madrid femenino, aunque lo más correcto sería hablar directamente de política de incomunicación. Dentro del club no falta quien piensa que quizás la negativa de Begoña a dar visibilidad al equipo femenino se debe principalmente a evitar que Ana tenga la notoriedad que siempre ha buscado y que precisamente ahora podría tener como directora deportiva, que no presidenta, por mucho que Florentino Pérez ignore a las chicas.

Para entender la ‘guerra’ entre Sanz y Rossell hay que remontarse a 2016, cuando Rossell fue elegida la mujer más influyente del sector deportivo por la revista ‘Metadeporte’, precisamente en sustitución de Sanz, quien después de liderar este ranking en 2015 bajó a la sexta posición, por detrás también de Amaia Gorostiza (presidente de la SD Eibar), Susana Pérez-Amor (subdirectora general de Mujer y Deporte, del CSD) Nekane Arzallus (presidenta del Gipuzkoa Basket) y Victoria Pavón (presidenta del CD Leganés). Como exfutbolista que es, Ana siempre ha pensado que Begoña no sabe de fútbol y ahora tampoco le gusta su manera de gestionar el marketing y la comunicación.

Kike Marín

Y volviendo al tema de la visibilidad, no está de más recordar que en lo que sí funciona igual el Real Madrid con el equipo masculino y el femenino es que jugadores y jugadoras tienen cedidos la mitad de sus derechos de imagen al club, de ahí precisamente que las segundas no entiendan el trato desigual a la hora de informar y dar notoriedad a unos y otras. Cuesta creer que solo sea para no dársela a Ana Rossell, a quien, eso sí, no le va a faltar protagonismo las próximas semanas, cuando veremos si Begoña Sanz corre o, por el contrario, descorre las cortinas…

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