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Las siete vidas de Simeone o por qué tiene motivos para sacar pecho en el Atlético

“Cuando hablan de que tuvimos suerte, yo pienso en un equipo que perdía 2-0 e hizo tres goles. Eso no es suerte. Los partidos hay que valorarlos enteros”. Diego Pablo Simeone sigue sobreviviendo a las críticas por su estilo de juego y en su último partido algunos de sus detractores intentaron esconder la gesta de eliminar al Liverpool señalando que todo fue fruto de la fortuna. La realidad es que el artífice de la remontada volvió a dar la vuelta a una de sus situaciones más complicadas como técnico del equipo rojiblanco y demostró por qué tiene motivos para sacar pecho, no solo por la eliminatoria, sino también por una intachable trayectoria de ocho años.

Porque, aunque no está firmando su mejor año, la realidad es que ha devuelto un año más al Atlético a estar entre los ocho mejores de Europa, y todavía tiene tiempo suficiente de acabar en puestos Champions League si se termina jugando la temporada. Y es que pocos pueden dudar de la labor del Cholo. Ocho años desde que Simeone alzó al cielo de Bucarest el primero de sus títulos en el Atlético. A día de hoy es el entrenador que más ha logrado en la historia de ese banquillo, con siete, uno por delante de los que ganó Luis Aragonés. Quizá si tenga motivos para confiar en su trabajo e incluso permitirse un año más flojo, pero ya sabemos que la memoria en el fútbol es muy corta y eso Simeone también lo sabe.

U. Sánchez-Flor

La eliminatoria contra el Liverpool

“El fútbol es como el boxeo porque debes saber cuándo es momento de atacar. En el Atlético, sabemos las virtudes que tenemos como equipo. El ejemplo es cuando jugamos contra el Liverpool, un equipo tremendo, sabíamos que podíamos hacerlos daño. Muchos hablan de que tuvimos suerte, pero yo pienso en un equipo que perdía 2-0 e hizo tres goles. Eso no es suerte. Los partidos hay que valorarlos enteros”, comentó Simeone sobre una eliminatoria en la que muchos catalogaron el pase del Atlético de suerte, ya que el equipo inglés tuvo numerosas ocasiones para llevarse el partido.

Pero esos tres goles no fueron la única muestra de que todo fue según el guion que previamente había diseñado con meticulosidad. “Contra el Liverpool sabíamos que Morata estaba lesionado, y que iba a recaer. Perdíamos 1-0 y la tensión subía. Yo pensaba ‘como ponga a Morata, haya prórroga, y se me vuelva a lesionar, me suicido. Lo voy a aguantar hasta el final’. Y salió bien: se lesionó pero marcó”, confesó. Finalmente el pase fue una liberación y una clara reivindicación después de estar sufriendo un año difícil donde algunos aficionados de club rojiblanco ya empezaban a cansarse de los planteamientos defensivos del técnico argentino.

Su año más difícil

La temporada prometía un destino mucho más ilusionante para el Atlético. Acababan de fichar a Joao Félix por nada más y nada menos que 126 millones de euros y la emoción desbordaba aún más después de endosar un 7-3 al Real Madrid en pretemporada. Pero el comienzo no fue como esperaban. Un equipo más blando, un Joao Félix algo desaparecido por la táctica del argentino y con numerosos problemas para anotar esos goles que se caían de los bolsillos en pretemporada. Empezaban las dudas.

El renacimiento de la Copa del Rey, con la esencia de lo que representa un torneo del KO a partido único, fue una losa para los colchoneros y dejó muy tocada la figura de Simeone tras una debacle tremenda ante la Cultural en el Reino de León. Que un club con más de 500 millones de presupuesto caiga ante un adversario de Segunda B siempre supondrá un fracaso. En ese momento no peligró el futuro a corto plazo del argentino, pero entre la afición cada día se discutían más sus planteamientos tácticos, sus fichajes, las justificaciones y ese lenguaje lleno de tópicos.

El Atlético no estuvo a la altura y acabó siendo eliminado por la Cultural. Además en Liga caían a los puestos de Europa League. Simeone se llevó un montón de críticas. Lógicamente se las merecía. El Atlético debía dar mucho más de sí. Cuando el equipo ganó títulos se elogió su labor. Ahora también era el principal responsable. Pero igual de cierto es que otras veces atravesó por dificultades y el equipo salió adelante. En los duros momentos el Atlético cerró filas en torno a su entrenador y plantilla y no se equivocaron en esa decisión. Como ha logrado en ocho años de éxitos, el Cholo logró dar la vuelta a la tortilla a su situación eliminando al favorito en la máxima competición y ahora afronta el tramo final con energías renovadas para cumplir el sueño. Ganar la Champions League.

Ulises Sánchez-Flor

“La segunda final fue un fracaso”

Por último, el técnico argentino quiso recordar las dos finales de Champions que mantiene clavadas en su corazón rojiblanco. “La derrota de la primera final de Champions no fue un fracaso. Fracaso significa cuando tienes un objetivo y no llegas. En Lisboa veníamos de ganar la Liga. Había sido una temporada extraordinaria. Pero el Madrid había sido mejor en los 90 minutos, y en el descuento fueron contundentes”, confesó.

“La segunda final sí fue un fracaso. En Milán no fueron mejores. Y que una tanda de penaltis te lo vuelva a quitar, a un equipo con tan pocas finales en su historia… yo pensaba ‘cómo hago para volver a levantar esto'”, señaló. Pero si hay alguien capacitado para lograrlo es Simeone. El argentino ha sabido adaptarse cada año a la pérdida de sus estrellas y, con sus ideas, siempre ha sido capaz de montar un equipo competitivo que pelea con cualquiera. Este año se le plantea una nueva oportunidad y, pese a no ser su mejor año, Al Atlético de Simeone nunca se le puede menospreciar.

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