Viajes

Los 10 pueblos amurallados más bonitos de España

Visitar los diferentes monumentos, edificaciones y vestigios históricos que se conservan hoy en día en nuestro país es una de las mejores formas de viajar en el tiempo hacia otras épocas pasadas y conocer los rasgos de la historia que se han quedado grabado en las murallas, callejuelas, castillos o construcciones religiosas.

Así, estos 10 pueblos que se muestran a continuación son grandes ejemplos de ello, ya que todos ellos conservan las zonas amuralladas que sirvieron como defensa en la época medieval y que, todavía hoy, se yerguen en los alrededores de los municipios.

Cuando se habla de retroceder en el tiempo gracias a las calles y edificaciones de una zona concreta que conserve su estructura y arquitectura antigua, no se puede dejar de pensar en la localidad segoviana de Pedraza.

Esta es una de las localidades medievales amuralladas por excelencia y, no solamente por la muralla, sino por el conjunto de la ciudad, declarada Conjunto Histórico, con su plaza, la Puerta de la Villa o el castillo.

Alarcón, una localidad ubicada en Cuenca, es otro de los ejemplos de pequeños rincones medievales que se encuentra en España. De hecho, el conjunto del municipio fue declarado Conjunto Histórico-Artístico.

Está rodeada por tres líneas de muralla, cada una de las cuales posee una puerta por la que acceder al interior. Además, el castillo medieval, donde destaca la torre homenaje, ofrece desde las almenas unas favorables vistas panorámicas.

Alquézar es uno de los municipios situados en la provincia de Huesca que merece la pena visitar, ya que descubrir el encanto medieval de sus calles será una experiencia que no dejará indiferente a ningún visitante.

Aunque el municipio en sí no está amurallado, en la vista panorámica de la ciudad puede verse todavía la muralla que rodea el Castillo de Alquézar, un conjunto de edificaciones que datan del siglo XI, aunque la mayor parte de lo hoy visible data del siglo XVI.

Concretamente, es el castillo-colegiata el que se sitúa en lo alto del pueblo y el que está protegido por una muralla almenada y dos torreones. De hecho, al recinto se accede mediante una puerta monumental enmarcada en la muralla exterior, tal y como informan desde la web del patrimonio cultural de Aragón.

Daroca es una población ubicada en Zaragoza y constituye otro de los lugares donde las murallas son un importante monumento que merece la pena visitar. En este caso, tienen un total de 4 kilómetros, lo que la convierte en una de las murallas más grandes de toda España, detrás de las de Ávila y Lugo, aunque actualmente no representa la unidad estructural que sí poseen las otras dos.

Así, además de visitar el pueblo, perderse por sus calles, pasar el día con amigos y familias y comer en alguno de los establecimientos que posee este municipio, también es muy recomendable optar por la opción de la visita guiada que puede hacerse recorriendo las murallas.

Al sur de España, concretamente, en Cádiz, se puede encontrar otro ejemplo de pueblo medieval amurallado. Se trata de Castellar de la Frontera, declarada Conjunto Histórico.

Esta localidad se encuentra completamente encerrada tras los muros defensivos, en los que se pueden encontrar la puerta de la villa y dos torres. La muralla data de entre los siglos XIII y XIV y posee un total de nueve torres.

Esta es otra de las localidades que está declarada Conjunto Histórico-Artístico debido a la conservación de sus edificaciones, entre las que destaca la muralla, vestigio de la importancia que tuvo esta localidad durante la Edad Media.

Además de la arquitectura y monumentos históricos de la localidad, hay que añadir que esta se encuentra sobre una colina y que posee a su alrededor un gran entorno natural, donde se encuentra también el embalse de Linares. Todo ello hace de esta un lugar perfecto para una escapada perfecta.

Otro de los pueblos andaluces que aún conserva las murallas de la época medieval es Niebla, un municipio ubicado en Huelva y cuyo vestigio más representativo es, precisamente, su muralla de estilo almohade.

También destacan las iglesias, el castillo o los vestigios de la catedral, lo que ha hecho que toda la villa haya sido declarada Conjunto Histórico Monumental.

La muralla que rodea la localidad vallisoletana de Ureña data de los siglos XII y XIII, tiene dos puertas de entrada y está almenada. Así, se conserva perfectamente hoy en día, no solo la muralla, sino también otras edificaciones.

Es por ello que Urueña es una de las localidades medievales con un casco urbano mejor conservado de Valladolid, por lo que fue declarada Conjunto Histórico-Artístico.

La muralla con dos de sus puertas, los lienzos del castillo, las casitas de piedra o la iglesia parroquial son algunas de las otras edificaciones que merece la pena ver en una visita a esta localidad.

Este es otro de los grandes protagonistas de la lista de pueblos medievales amurallados, un villa que se encuentra en lo alto de una colina. De hecho, ya desde las inmediaciones del pueblo se puede ver la muralla que rodea la zona. En ella se encuentra la única puerta de acceso al municipio.

Además, son muchos los visitantes que se acercan a ver la fortaleza, la pequeña plaza y las diferentes calles que posee, algunas de las cuales están cubiertas por arcos. Otro lugar de interés es la iglesia de Sant Pere.

Este pueblo ubicado en Soria también conserva algunos tramos de lo que fueron sus murallas, ya que gran parte de estas se demolieron durante el siglo XVIII. Es recomendable la vista desde el Puente Viejo, entrando a la Villa por la Puerta de San Miguel, que es la única conservada actualmente.

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