Salud

Los errores más comunes que cometes al salir a caminar (y no te das cuenta)

Cada vez es más importante realizar ejercicio físico. No solo si buscas adelgazar y has adoptado una dieta sana y equilibrada, sino también de cara a mejorar el estado de ánimo en estos tiempos tan convulsos en los que la salud mental global está siendo puesta en jaque a raíz de la pandemia. Pues al fin y al cabo, al realizar actividad física nuestro cuerpo segrega dopamina y serotonina, dos de las hormonas asociadas al bienestar y la felicidad.

Y si te encuentras un tanto inseguro o no cuentas con demasiada forma física, la mejor forma de hacer ejercicio sigue siendo el hecho de salir a caminar. Incluso si quieres quitarte unos cuantos kilos de más. Un estudio publicado en el ‘Journal of Excercise, Nutrition & Biochemistry‘ monitoreó a un grupo de mujeres con obesidad durante 12 semanas que salieron a caminar. Al final de ese período, notaron una gran reducción de la grasa abdominal, por lo que también disminuyeron su riesgo de padecer diabetes y enfermedades cardíacas en el futuro.

“Pasar tiempo en entornos naturales está muy relacionado con una disminución de la presión arterial y la frecuencia cardíaca”

De ahí que una de las conclusiones del estudio fue extender la recomendación de salir a caminar diariamente, sobre todo para aquellas personas que tienen sobrepeso y no puedan realizar mucho esfuerzo físico, así como para todas aquellas “que no tengan experiencia previa con el entrenamiento”. Y aunque resulte muy sencillo en comparación con otro tipo de ejercicios que sí que requieren mayor habilidad y disposición física, hay que hacerlo correctamente, pues si no podríamos estar cometiendo una serie de errores que si no se corrigen se pueden perpetuar aplazando los beneficios que nos aporta. Por ello, la revista ‘Eat This Not That‘ ha consultado a los expertos para saber qué es lo que estamos haciendo mal y así de paso corregirlo.

No lo practicas en el exterior

Cuando se trata de caminar, es imprescindible hacerlo al aire libre para notar todos los beneficios. En este sentido, no conviene tanto recurrir a la cinta de correr y quedarse mirando la televisión, pues al final el hecho de salir a la calle y sentir el aire fresco condiciona mucho las sensaciones positivas que experimentaremos. A no ser que esté lloviendo, claro. Pero tampoco vale conformarse con salir a pasear por la zona cercana a nuestra residencia, sino que la experiencia será más provechosa si la practicamos en un medio natural.

ACyV

“Pasar tiempo en el bosque está fuertemente relacionado con una disminución de la presión arterial y la frecuencia cardíaca, así como una bajada de las hormonas del estrés y por tanto de la ansiedad, la depresión o la fatiga”, asegura un informe publicado en ‘The Wall Street Journal’, el cual se hizo eco de un estudio publicado en la revista ‘Scientific Reports’ que halló que “la salud y el bienestar de las personas que pasaban alrededor de 120 minutos por semana en la naturaleza aumentaba frente a las que no”.

No usas la ropa adecuada

Evidentemente, salir a caminar no exige una ropa deportiva al igual que sí que la exige salir a correr. Pero no por ello es menos importante saber escoger bien las prendas que conformarán nuestro vestuario durante el paseo, especialmente el calzado. Si vas a pasar más de media hora caminando, deberás llevar unas zapatillas cómodas para evitar que te duelan los pies a la primera de cambio o te salga alguna ampolla por el sudor concentrado. También debes ser minucioso con la ropa, pues si hace una temperatura buena no puedes ir muy abrigado (de lo contrario sudarás más) ni muy fresco (pues como no tiene tanta exigencia física como correr puedes pasar frío). Y esto, a su vez, repercutirá en las probabilidades de pillar o no un resfriado. Sé prudente y escoge bien la ropa que te vas a poner antes de lanzarte a caminar.

No calientas antes de salir

Aunque como decíamos salir a caminar no conlleva tanta exigencia física como correr, es muy importante realizar algunos breves ejercicios de calentamiento antes de ponerse en marcha, especialmente si no has realizado ejercicio físico durante una temporada, ya que esto puede prevenirte de lesiones en el futuro. Y si no son lesiones, serán incómodos dolores que te incapaciten y te resten las ganas de seguir con tu proyecto de caminar regularmente. Por ello, antes de salir, mueve y estira los tobillos y las rodillas sobre todo, ya que son las articulaciones que más van a sufrir el impacto de la actividad física.

Vas siempre por la misma ruta

Atrévete con nuevas vistas y horizontes. Si siempre recurres al mismo camino, correrás el riesgo de cansarte mentalmente y aburrirte. Además, ¿quién sabe? Tal vez descubras un lugar bonito nuevo al que ir, no solo para hacer ejercicio o andar, sino para llevar a alguien especial a pasar un momento hermoso.

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