Deportes

¿Mala suerte o gol en propia meta? Así perdió Ferrari su primera victoria en dos años

Posiblemente fuera la única victoria en 2021, tan necesitada después del “2020 annus horribilis”, uno de los peores en la historia de Ferrari. Con John Elkann, el presidente de la marca y del grupo Fiat presente en el garaje. La ‘pole’ de Charles Leclerc casi garantizaba el triunfo, como Max Verstappen confirmaría más tarde. Pero el piloto se hundía dentro de su casco a pocos metros de salir a la pista el domingo. Tras las reparaciones posteriores al accidente de Leclerc, una pieza que Ferrari no había cambiado provocaba su frustrante y doloroso abandono.

La incredulidad general se disparaba cuando Mattia Binotto desmentía la vinculación del entuerto con el accidente del día anterior. A fin de cuentas, toda una cohorte de mecánicos habían trabajado en la montura de Leclerc sin parar. Ferrari no ganaba desde el GP de Singapur en 2019, y el triunfo en Mónaco habría salvado la temporada. ¿Error o cúmulo de circunstancias imprevistas para toda una escuadra de expertos mecánicos e ingenieros de élite? Parece que finalmente el gol fue involuntario y en propia meta.

El primer malentendido

En su desesperación inicial el monegasco citó la caja de cambios por la radio. A fin de cuentas, estaba en el punto de mira desde su accidente. Todas las miradas se volverían entonces hacia el equipo. Cambiar la caja suponía cinco puestos de sanción, por lo que una apresurada conclusión insinuaba que Ferrari había arriesgado no sustituyéndola para partir en cabeza, y luego salga el sol por Antequera. Pero se trataba del palier izquierdo, el del lado opuesto al del accidente ¿Por qué Ferrari no cambió esa pieza incluso bajo mera precaución? ¿Por qué no se identificó previamente el posible daño latente en la misma?

Binotto tomó la palabra antes de empezar la rueda de prensa posterior a la carrera para explicar la situación. Antes, cabe recordar que la FIA permite cambios en piezas en parque cerrado y bajo su inspección solo cuando están dañadas. El jefe de Ferrari quiso deshacer el primer malentendido. “Fue fallo en el núcleo del palier que tenemos que analizar. No está relacionado con la caja de cambios, si la hubiéramos sustituido esa pieza hubiera seguido en el coche, porque no estaba dañada en el accidente, y la avería hubiera ocurrido igual. No se trataba de haber arriesgado con la caja de cambios, estaba bien, todas las inspecciones fueron correctas, funcionaba perfectamente”. Los mecánicos sí sustituyeron numerosas piezas en el lado derecho del SF21. Pero no en el izquierdo.

Como Verstappen en 2018

Pero resultaba imposible obviar la relación causa efecto entre un gran impacto lateral y la avería mecánica a poco de empezar a rodar el monoplaza. La pelota quedaba en el tejado de los propios técnicos y mecánicos por no haber previsto el posible daño. “Por nuestra parte, tenemos que entender por qué no detectamos el problema en el coche por la tarde (del sábado) o de la mañana (del domingo). El problema no estaba ahí cuando el monoplaza dejó el garaje, empezó a aparecer en la curva 6 (al entrar en el túnel llegó el mensaje de Leclerc). Esas partes no tenían ninguna señal de fisura, solo se produjeron más tarde. Esto es algo que solo podemos analizar viendo las partes en los próximos días, y analizando todos los datos”.

La investigación interna buscaba discernir si la avería pudo haberse anticipado o fue fruto de un cúmulo de desafortunadas circunstancias. Por ejemplo, en 2018 Max Verstappen sufrió un incidente prácticamente igual al de Leclerc en esta pasada edición. Solo cuando los mecánicos arrancaron el motor para los entrenamientos clasificatorios descubrieron una fisura y una fuga que obligaba a montar otra caja nueva, aunque ya sin margen de maniobra. El holandés no pudo participar y arrancó desde la última posición. La ‘pole’ y la victoria fueron para su compañero, Daniel Ricciardo.

¿No más opciones de victoria?

“¿Se pudo haber detectado o no?”, se preguntaba Mattia Binotto a última hora del domingo. “Es algo que tenemos que analizar y encontrar la respuesta final. Pero estaba en el lado totalmente opuesto, en la otra esquina (del coche). Quizás estuviera relacionado, quizás sí, será parte de los análisis de los próximos días”. Quedaba en el aire por qué los mecánicos no consideraron que el impacto lateral podría afectar al lado opuesto. La respuesta llegaba el lunes, cuando Ferrari reconocía que, efectivamente, la avería fue producto del accidente, pero también que los procedimientos habituales no incluían las verificaciones en el lado opuesto del monoplaza, con una avería nunca antes producida. Mayor celo y situarse en el peor de los escenarios habría cambiado el paisaje, a pesar de una posible sanción de cinco puestos.

En todo caso, el desafortunado episodio de Mónaco fue en último extremo fruto del error de su piloto, el segundo accidente (con Imola) de la presente temporada. Pero más frustrante no rematar la jugada con un monoplaza ganador en los brazos. ¿Habrá más opciones similares esta temporada? “La respuesta es muy clara, mirad las características de este circuito de Mónaco, y veamos cuál es el más similar a este, no vais a encontrar muchos, y tampoco en esos circuitos que estáis pensando como yo (¿Hungaroring, Singapur?)”, respondía Carlos Sainz el domingo, “no es que no podamos luchar por ‘poles’ o y victorias, pero Red Bull y Mercedes tienen ventaja sobre nosotros y será complicado pelear con ellos otra vez. Por ello, este fin de semana es una píldora tan amarga de tragar, porque no sabes cuándo llegará la próxima oportunidad”. Para píldora amarga, la del descubrimiento del lunes, ya de vuelta a Maranelllo.

Mostrar más

Deja una respuesta

Botón volver arriba