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Marc Márquez correrá en Jerez: su obsesión por ganar y el riesgo que conlleva

“Portugal 2010 muestra perfectamente cómo soy, mi carácter: me caigo en la vuelta de reconocimiento, me reparan la moto, nervios, todo el mundo no sabía qué hacer. Tenía 17 años y no era realista, me estaba jugando un Mundial. Salgo y me daba igual: Es como si no hubiera pasado nada: ‘Yo quiero ganar la carrera’. Me valía un cuarto, pero quería ganar, era ganar o perder», indicaba Marc Márquez. “En mi cabeza sólo hay ganar o perder, blanco o negro. No hay gris», exponía en el documental ‘sin límite’ de DAZN. Así es Marc Márquez y este fin de semana volverá a firmar un nuevo capítulo en su vida sin limite. Competirá en el Gran Premio de Andalucía de MotoGP después de caerse hace menos de una semana y fracturarse por completo el tercio medio del húmero derecho. Una completa locura propia del piloto español.

«La posición original de Honda era cancelar esta carrera [para Márquez] e intentar en Brno, pero después de que vimos los deseos de Marc y lo que dijeron los médicos hoy cuando lo declararon en forma, llegamos a una posición comprensiva», dijo su jefe de equipo Alberto Puig. «El plan es correr el domingo, pero le pedimos que se pruebe el sábado para asegurarse de que puede hacer la distancia», comentó. Si aguantará toda la prueba es la gran duda de Honda a estas horas. Al piloto de Cervera le dieron el alta médica este miércoles. Tan solo 24 horas después el piloto llegaba a Andalucía desde Barcelona después de ser operado el martes. El de Cervera tenía la intención de correr, y han sido los médicos del campeonato los que han dado el visto bueno. Son los que tenían la última palabra. El de Cervera se apunta a una gesta espectacular y heroica al nivel de la de Jorge Lorenzo en Assen 2013 cuando se rompió la clavícula el mismo jueves de esa semana.

El objetivo y su riesgo

El ocho veces campeón del mundo se cayó el domingo en Jerez, tras protagonizar una espectacular remontada desde el 18º al 3º. Se fue al suelo cuando faltaban cuatro vueltas para el final y el impacto de la rueda delantera de su Honda le fracturó el tercio medio del húmero de su brazo derecho. Le operaron satisfactoriamente el martes por la mañana. El doctor Xavier Mir fue quien le sometió a una operación para recolocarle el hueso con el objetivo de que suelde bien, y confirmó que la rotura era limpia y no había afectado a dicho nervio. Se fijó la fractura con una placa. Si se hubiese dañado el nervio podría haber estado de baja varias semanas, aunque en una persona normal suelen ser varios meses. “Podía mover el pulgar, los dedos, la muñeca. Podía pilotar, en una palabra”, dijo el médico español.

El caso en el que se fijaban para permitir correr a Márquez es el de Jorge Lorenzo. El balear sufrió una espeluznante caída en los entrenamientos del GP de los Países Bajos de 2013 por el que se rompió la clavícula. Viajó inmediatamente a Barcelona, le colocaron una placa y tornillos y el sábado ya estaba preparado para correr. Visiblemente afectado al bajarse de la moto, consiguió acabar quinto. El objetivo de Marc Márquez para este jueves era pasar el examen médico, lo mismo que Rins y Crutchlow, (ambos también aptos) quienes no pudieron competir en la primera carrera. El español se tomará el día de entrenamientos del viernes como libre para recuperarse completamente antes de unirse a los terceros entrenamientos el sábado por la mañana. El jefe del equipo Honda, Alberto Puig, dijo a los medios de comunicación el plan del español. «Si se tratara de una pista nueva, sería más difícil, pero hemos estado aquí probando y compitiendo durante cinco días», dijo Puig. “La configuración de la moto es correcta y él sabe cómo pilotar en esta pista. No hay necesidad de viajar el viernes y arriesgarse a más estrés».

La realidad es que el riesgo que corre Marc es bestial. Por un lado, volver a subirse a una moto de competición tan física como es la RC 213 V ya es un reto increíble, pero por otro las posibilidades de una nueva caída son muchas y más para un piloto que no se reserva nada en la pista. Al final cuando fuerzas una lesión antes de tiempo podrías agravarla o, por lo menos, retrasar la recuperación por completo lo que provocaría que el piloto español llegara al Gran Premio de República Checa más mermado que si se tomara este fin de semana de descanso. Aún así, Márquez está hecho de otra pasta, pero….¿Debería esperar a Brno, el 9 de agosto?

En la cabeza de Marc no está esa posibilidad. El piloto español sabe que se encuentra ante un mundial diferente y no puede permitirse dos ceros en su casillero. Sabe que estamos ante un campeonato con sólo 13 carreras y tiene de rivales principales a dos pilotos que se encuentran en su mejor momento. Maverick Viñales y el líder del mundial, Fabio Quartararo. Ambos saben que tienen una oportunidad de oro y no quieren desaprovecharla.

Marc Márquez durante el Gran Premio de España. (EFE)Marc Márquez durante el Gran Premio de España. (EFE)Marc Márquez durante el Gran Premio de España. (EFE)

El catalán no se ha perdido ninguna carrera desde que llegara a la categoría reina. La única vez que no pudo correr en Moto2 por lesión, perdió el título. Es por ello que Márquez no haya dudado en viajar a Jerez para pasar el reconocimiento médico que le permita o no correr este fin de semana. Cualquier punto es bueno.

Su peor caída fue en 2013, en Mugello. “Es la única vez en la moto que he sentido respeto, miedo. No tenía ganas de volver a subirme en la moto», desvelaba el de Cervera. Pero quizá lo más cerca que ha estado de perderse una prueba fue en 2015. Entrenando para el Mundial de 2015, se fracturó el peroné derecho. El doctor explicó que la pierna se curaría en 3 o 4 semanas, sin secuelas. Marc tuvo que usar muletas durante al menos dos semanas. Aún así llegó a Qatar y acabó quinto a dos segundos de Valentino Rossi, vencedor de la prueba. ¿Un resultado que firmaría Márquez este fin de semana? Yo cr

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