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Medallero de los Juegos Olímpicos de Tokio: así queda España en la clasificación por países

España en los Juegos OlímpicosEl otro medallero de Tokio​

Los Juegos Olímpicos han puesto punto y final y es Estados Unidos quien ha conquistado la primera posición del medallero, con 39 oros, 41 platas y 33 bronces, siendo además quien más metales ha conseguido, 113. Su gran rival, China, lideró la clasificación durante prácticamente toda la competición, pero terminó siendo superada. De las 88 preseas que suma, 38 son de oro, 32 de plata y 18 de bronce. Japón, el país anfitrión, se descolgó casi a mitad de los Juegos en la lucha por liderar la tabla, aunque sigue ha firmado un histórico palmarés que cuenta con 27 oros, 14 platas y 17 bronces. En cuarto lugar aparece Reino Unido, con 65 preseas (22 de oro, 21 de plata y 22 de bronce); seguido del Comité Olímpico Ruso (ROC) con 20 oros, 28 platas y 23 bronces y Australia, que tiene 46 (17 de oro, 7 de plata y 22 de bronce).

España ocupa la vigesimosegunda posición con los oros de Alberto Ginés en escalada deportiva, Sandra Sánchez en kárate y Alberto Fernández y Fátima Gálvez en tiro por equipos mixtos; las platas de la selección masculina de fútbol, el equipo de K4 500 en piragüismo, la selección femenina de waterpolo, Damián Quintero en kárate, Teresa Portela en K1 200, Ray Zapata en gimnasia artística, Maialen Chourraut en aguas bravas y Adriana Cerezo en taekwondo; y los bronces de los ‘Hispanos’ en balonmano, Jordi Xammar y Nico Rodríguez en la clase 470 de vela, Joan Cardona en la clase Finn, Ana Peleteiro en triple salto, Pablo Carreño en tenis y David Valero en bicicleta de montaña. Ya se han caído varias opciones de medalla que parecían seguras, como la del golfista Jon Rahm, que se vio obligado a abandonar la capital japonesa tras dar positivo en covid-19, o la del judoka Sherazadishvili, que cayó en cuartos de final. Que no cunda la desesperanza: aún quedan un día más de competición por delante y el abanico de posibilidades sigue abierto.

EEUU y China, los grandes favoritos

Estados Unidos, China, Rusia, Reino Unido y Alemania eran sobre el papel los grandes favoritos para terminar en las primeras posiciones del medallero, siempre con el permiso de Japón. Además de los deportistas que juegan en casa, en la fiesta de las preseas se presentaban otros invitados: la modesta delegación de Kenia, especialista en las carreras de fondo; Jamaica, cuna de los hombres más rápidos del planeta; y Cuba, un clásico del atletismo en todas sus variantes, por poner algunos ejemplos.

Hasta ahora, nadie le hace sombra a Estados Unidos en la clasificación histórica. Desde que nacieron los Juegos Olímpicos modernos, el país norteamericano acumula 2.520 medallas (1.022 de oro, 794 de plata y 704 de bronce), lo que le sitúa muy por encima del que fuera su rival directo durante la segunda mitad del siglo XX, la Unión Soviética. El Comité Olímpico Soviético consiguió 1.100 metales (395 de oro, 319 de plata y 296 de bronce) durante su existencia. Si se suman las participaciones de Rusia, el recuento asciende a 1.560 (548 de oro, 459 de plata y 460 de bronce).

China pidió paso entre las grandes potencias internacionales con las 100 medallas conseguidas en Pekín 2008 —consiguió 12 menos que Estados Unidos, pero acabó liderando el medallero con 48 oros—. En las dos siguientes citas la comitiva china perdió fuelle, teniendo en cuenta que fue segunda en Londres 2012 (38 oros, 31 platas y 22 bronces) y tercera en Río 2016 (26 oros, 18 platas y 26 bronces). En Tokio, el gran dragón asiático quiere despertar de nuevo.

¿Qué se podía esperar de España?

España se situaba en el puesto vigesimocuarto del histórico antes de ir a Tokio, con 152 medallas (45 de oro, 64 de plata y 43 de bronce). Aún tiene por delante el reto de superar las 22 conseguidas en Barcelona 92 y con ese objetivo se presentó este año en la capital nipona. Para ello, la expedición española viajó a Japón con valores seguros, como el tetramedallista en piragüismo, Saúl Craviotto, o la halterófila Lydia Valentín, campeona olímpica en Londres y del mundo en 2017 y 2018. A ellos se suman estrellas de las artes marciales y una hornada de jóvenes promesas del atletismo.

No estaban Rafa Nadal ni Carolina Marín, dos de los mejores embajadores del deporte español, pero había muchas otras posibilidades de podio. Los equipos de waterpolo, hockey hierba, balonmano, fútbol y baloncesto eran candidatos a luchar por un puesto en las rondas finales. Dentro de la piscina, las miradas se posaban en Mireia Belmonte, abanderada junto a Craviotto, y el joven Hugo González, que viene de proclamarse campeón de Europa. Además, el laureado conjunto español de natación sincronizada regresaba a los Juegos tras quedarse fuera de la pasada edición.

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