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Messi, preocupado por la defensa: la imagen que deja en evidencia a Quique Setién

Por presumir del liderazgo que tiene Messi y las ganas con las que ha regresado a la competición se puede hacer de todo. Hasta dejar en evidencia, en público, la autoridad de Quique Setién. Lo extraño es que lo haga el propio club. El Barcelona hace exhibición en las redes sociales de una imagen del partido contra el Mallorca, con el título ‘¡Oh, capitán, mi capitán!’, que no debería estar entre las preferidas del entrenador. No es una de esas instantáneas en las que Quique Setién, por muy agradecido que esté de ser el entrenador del Barça y poder decir que tuvo a sus órdenes a Leo Messi, guarde en el álbum de sus recuerdos.

¿Quién reparte las órdenes? Aparece Messi con el brazo en alto, en un gesto con el que da instrucciones y en el que puede estar corrigiendo algún error o desajuste defensivo. Tiene la cabeza en dirección a los que juegan atrás: Piqué, Araujo y Ter Stegen. La foto es bestial por lo que representa ver a Messi ejerciendo su liderazgo. Tiene fuerza y habla muy bien de lo que significa la estrella en el Barcelona. Es incómoda para Setién.

Se produce en una pausa de hidratación. Una nueva norma en el fútbol pospandemia. Se trata de una especie de tiempo muerto que ha instaurado la Liga para que los jugadores se refresquen y que, en la primera jornada de la reanudación de la Liga, careció de sentido. Las temperaturas no han sido elevadas. Tiene utilidad para hacer correcciones tácticas. Zidane la utilizó, contra el Eibar, para abroncar a los jugadores por estar jugando con relajación. En el caso del Barcelona, el que aprovechó la pausa fue Messi y no Setién.

Messi no entró en los cambios

Es la imagen que a cualquier seguidor del equipo culé le hace sentirse orgulloso y le puede transmitir seguridad. Ver a su líder enchufado y preocupado por mejorar el balance defensa-ataque es un buen síntoma de fiabilidad para evitar cometer los errores del pasado. ¿Pero en qué situación queda Quique Setién? Insisto, la fotografía sale de dentro del club. Al entrenador del Barcelona se le ve con las manos metidas en los bolsillos y absorto, como el resto, con las palabras del capitán.

La fotografía se ha hecho viral por lo que representa y como la pueda interpretar cada uno. No tiene desperdicio la cara de alucinación que pone Eder Sarabia. Al segundo de Setién, con mascarilla, se le salen los ojos. Los comentarios a la fotografía oficial se refieren a los ojos de loco de Sarabia y los más malévolos hablan de un Setién que es un vendehumos y no pinta nada. Son las consecuencias de la exposición de una imagen en la que Messi queda por encima del cuerpo técnico y da que hablar y pensar sobre el papel y el trabajo del entrenador que cogió el relevo del despedido Ernesto Valverde.

El regreso del Barcelona a la Liga no tuvo dificultades y Messi, que llegaba con molestias musculares, jugó todo el partido en Mallorca. ¿No habría sido más sensato que entrara en uno de los cinco cambios? El partido estaba más que resuelto. Lo encarriló por la vía rápida un gol de Arturo Vidal. El chileno tiene un dato sorprendente: ha marcado 7 goles en 9 remates. Lo sentenció Brathwaite, a pase de Messi. Marcó Jordi Alba, con otra asistencia del argentino, y cerró el partido Messi con un derechazo en el descuento. El ’10’ no descansó.

Quique Setién en el banquillo durante el partido contra el Mallorca. (Efe)Quique Setién en el banquillo durante el partido contra el Mallorca. (Efe)Quique Setién en el banquillo durante el partido contra el Mallorca. (Efe)

Pero Messi vio un problema en la goleada al Mallorca: la fragilidad defensiva de un equipo que es incapaz de sentirse seguro ni cuando tiene los partidos resueltos. A Ter Stegen le llegaron demasiado y esto le trae malos recuerdos al capitán, que ha padecido pesadillas con los batacazos de Roma y Liverpool en la Champions. Messi preocupado por la defensa. Sí, tiene gracia el asunto. El que menos tiene que estar pendiente de este asunto lleva tiempo exigiendo la perfección. Por eso dijo aquello, antes del parón por el coronavirus, de que jugando de esta manera no les daba para ganar la Champions. A Setién no le pareció bien y le contradijo.

El dardito de Setién al Real Madrid

Es la verdadera lectura que se puede hacer de una fotografía oficial, en el regreso a la competición, que invita a reflexionar sobre la gestión y la autoridad del entrenador cantábro. Era un día para dar un respiro a Messi. Seguro. Pero es el día en el que pudimos comprobar que si el argentino no está convencido del juego, la solidez de la estructura y su fiabilidad levanta el brazo y se pone a corregir los esquemas tácticos.

El liderazgo en el Barça es incuestionable, pero sorprende ver cómo el entrenador permanece en un segundo plano cuando toma la palabra Messi. A Quique Setién, por cierto, se le juzgará si cumple la promesa que hizo el día de su presentación. Se fue al confinamiento muy lejos del discurso en el que aseguró que ganarían jugando un buen fútbol y recuperaría las señas de identidad del Barça de Cruyff y Guardiola. De hecho, perdió el Clásico en el Bernabéu jugando un mal partido y se aprovechó del pinchazo del Real Madrid contra el Betis para coger el liderato.

Ha regresado con algunas quejas extrañas. Dudó de que se pudiera reanudar la Liga, tampoco le gustó el tiempo de preparación por considerarlo escaso, dice que lo de los cinco cambios perjudica a su equipo porque los rivales tienen más opciones para contrarrestar el juego de desgaste del Barça y ahora lanza un dardito al Real Madrid con el VAR en el gol de Kroos al Eibar. “Tres centímetros hacen que un gol sea válido o no. Son detalles que nadie puede controlar”, en alusión a la posición de Benzema. Sí, ha vuelto el fútbol, sin público, pero con polémica y con Messi cogiendo los mandos.

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