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Messi saca al Barça del lío en el que Griezmann le metió frente al Betis (5-2)

Leo Messi es omnipresente. Está presente siempre incluso cuando no está. El partido contra el Betis empezó con el crack en la grada sin que nadie supiera explicarlo. El segundo de Koeman, Schreuder, afirmó que era por una decisión técnica, mientras que el club afirmó que tenía molestias en un tobillo. Con Griezmann en la posición que siempre quiso, la de ’10’ y Ansu Fati de referencia en ataque, el francés tenía una oportunidad de oro para reivindicarse, mostrar autoridad y reclamar su sitio en el equipo por méritos y no por estatus, ficha o ser campeón del mundo. Pero Griezmann está cegado, bloqueado y después de tres ocasiones de gol -una de ellas clarísima después de un taconazo de Pedri- y de un penalti que le atajó Bravo en el 33’, parecía condenado. Messi lo cambió todo.

El Confidencial

Dembélé había adelantado a su equipo en el 22’ con un autopase con la derecha que remató potente a la escuadra con la izquierda y aunque Ter Stegen comenzó luciéndose tras un remate de cabeza de Carvalho, las mejores ocasiones fueron para el Barça y Griezmann las estaba desaprovechando. Encima, justo antes del descanso, Sanabria logró empatar el partido. Con 10 puntos perdidos de los últimos 12, Koeman decidió dejar de hacer experimentos y el argentino saltó al campo por Ansu Fati.

Grave lesión de Ansu Fati

La estrella emergente tuvo que abandonar el partido al descanso por unas molestias que se han convertido en una lesión más grave de lo que se esperaba. “Las pruebas realizadas esta tarde han mostrado que Ansu Fati tiene una rotura del menisco interno de la rodilla izquierda”, confirmaba el club en un comunicado. Todavía se desconoce el tiempo de baja.

De vuelta en el partido y con Messi en el campo, el Barça cambió desde el inicio. En el 49’ y después de un pase de Jordi Alba, Messi dejó pasar el balón saltando ligeramente y Griezmann, absolutamente solo delante de Bravo, por fin marcó. Esa era imposible de fallar, pero el alivio del francés fue evidente por la manera en la que celebró el tanto abrazándose agradecido a su compañero.

Griezmann celebra su gol frente al Betis. (Reuters)Griezmann celebra su gol frente al Betis. (Reuters)Griezmann celebra su gol frente al Betis. (Reuters)

Messi, por fin de jugada

Con Messi sobre el campo no sólo respiró Griezmann, sino todo el equipo que se activó gracias a su simple presencia. Un disparo de Dembélé en el 57’ que Mendi repelió con el brazo bajo palos terminó con la expulsión del bético y el quinto gol de penalti del astro de la temporada, un balón que chutó con furia. Faltaba que marcara por fin de jugada para espantar la frustración y después de que Loren marcara el 3-2 para su equipo, en previsión de posibles jaleos, Messi marcó el cuarto en el 82’ tras un taconazo de Sergi Roberto. Pedri en el 90’ puso la puntilla con el definitivo 5-2.

El argentino fue el revulsivo, el faro, el salvador, el asistente invisible de Griezmann y el goleador. El pack completo. Nada nuevo bajo el sol, por otra parte. Cuando él define, decide, parece que el Barça funciona como conjunto, pero es él, no el equipo. Messi había disputado absolutamente todos los minutos hasta ahora y no descansaba desde septiembre del año pasado y su suplencia despierta sospechas porque hay contradicciones en las versiones. Incluso su amigo Jordi Alba tras el partido se quitó de en medio. “No sé, no sé, no tengo ni idea”, respondió a la pregunta de por qué Messi no había sido titular.

Celebración de uno de los tantos del astro argentino. (EFE)Celebración de uno de los tantos del astro argentino. (EFE)Celebración de uno de los tantos del astro argentino. (EFE)

Una imagen publicada en Twitter después del partido de Champions ante el Dinamo en la que se veía a la estrella caminando en el último minuto de partido y sin presionar, había alimentado el debate sobre el compromiso de Messi en los últimos días. Leo ha borrado las dudas como él sabe compensando la fragilidad defensiva (sobre todo por la derecha, la banda de Sergi Roberto), la falta de control y el bloqueo de Griezmann con una aparición marca de la casa. Un aquí estoy yo en toda regla. Y conviene recordar que sin él, el Barça sigue siendo un equipo frágil.

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